Olvida lo que dice la gente: la soltería también es genial

Comparte en:

Cuando eres niña te preguntan qué quieres ser de grande y cuántos años tienes. Cuando eres adolescente, qué vas a estudiar en la universidad o cuándo vas a terminar la secundaria. Y cuando llegas a más edad, la duda que ronda la mente de muchas personas es si estás casada o tienes hijos. Curiosamente, si no tienes pareja, nadie te pregunta qué significa para ti disfrutar de la soltería.

O simplemente asumen que es improbable que estés soltera. Y si lo estás es porque, probablemente, algo anda mal en ti. Algo te pasa. Algún trastorno psicológico o emocional, o alguna característica de carácter te hace inviable la vida en común con otra persona, o el atraer a alguien que te acompañe en el camino de la existencia. Quizás seas muy mandona. O enojada. O poco femenina. O muy quisquillosa. O estás dañada, como una muñeca rota, y por eso jamás tendrás la posibilidad de ser amable: es decir, de que se te pueda amar. No, no lo digo yo. Lo dicen muchas personas. Y lo sé, porque he percibido que algunas lo han pensado de mí.

“La sociedad te dice que la vida ya terminó”… Lily Allen aborda el tema, en su canción “22”.

Lo pensó un médico, que en lugar de darme un diagnóstico profesional, me dijo que me iba a curar el día en que me consiguiera un marido y tuviera hijos. ¡Ah!, y además, me alertó de que mis óvulos pronto empezarían a envejecer conmigo, así que era hora de empezar a engendrar, porque, si no, me iba a quedar a ver a los sobrinos jugar. O “a vestir santos”, como se dice en algunos países. O “me dejaría el tren”. Está de más decir que salí indignada del consultorio.

Me he puesto a reflexionar sobre esto, porque el 11 de noviembre es el Día del Soltero en China. También es el día del gran big sale o Black Friday Chino. La conmemoración nació en la década de los noventa como una alternativa al Día de San Valentín, y fue creada por un grupo de estudiantes solteros de la Universidad de Nanjing. Sí, porque ustedes, los que están emparejados, han de darse cuenta de que en el San Valentín muchos solteros nos sentimos excluidos.

El Día del Soltero se celebra el 11 del 11 (11 de noviembre). Al sumar 1 más 1 más 1 más 1, obviamente el resultado es cuatro: un número que en el país asiático representa un árbol sin hojas, una metáfora de aquellos que aún no han pasado por el altar.

Curiosamente, aunque exista el Día del Soltero, en la cultura china se tiene en alta estima el casamiento. Y, sobre todo, hay mucha presión social para que las mujeres contraigan nupcias a ciertas edades. Quien pase de los 25 años y no se haya casado, pasa a ser llamada “mujer sobrante”.

El fenómeno cultural de la “mujer sobrante”.

Ser soltera no está mal. Es como tener los ojos café y la piel dorada. Es una característica más. Que no te hace más ni menos. Quienes juzgan a una mujer soltera, desconocen una gran cantidad de factores y circunstancias de su vida: hay quien está soltera por decisión propia; otras, porque no han encontrado a su media naranja; algunas más, porque han priorizado de otra forma los objetivos de su vida… no siempre las solteras lo están porque tengan expectativas demasiado altas.

Y es que las historias de amor al estilo Disney no existen. Nadie saldrá a buscarte por todo el reino para calzarte una zapatilla. No hay relaciones perfectas. Las vidas planificadas al milímetro (del tipo “nació, creció, se casó…”) no existen. El relato judío de que antes de nacer a cada niño se le asigna una niña en el cielo, no es para todos. El hilo rojo que amarra a las almas gemelas no se cumple con cada uno de los seres humanos. El amor no toca a todas las puertas. Y no todas las personas tocan esa puerta. Como siempre, la vida nos depara sorpresas y, para muchas mujeres, una de ellas, es estar solteras después de los 30 años.

El hilo rojo del amor: una leyenda japonesa sobre el destino compartido. Vía shutterstock.

No hay príncipes ni princesas: solo mujeres y hombres que pueden llegar a amarse. Vía shutterstock.

Mi familia siempre dice que si tienes un limón debes hacer una limonada. Así que, si estás soltera, disfrútalo. Si deseas tener pareja, no pienses que este momento de tu vida es una pausa, un intermedio mientras llega la “verdadera vida”. Porque la verdadera vida es ahora.

Poniendo a un lado los clichés que Hollywood nos vende sobre lo que es disfrutar la soltería (fiestas salvajes, romances de una noche, etc.), recuerda que esta etapa de tu vida es un gran momento para:

  • Aprender de uno mismo. Conocerse a profundidad. Porque si no sabes quién eres, jamás vas a poder identificar qué tipo de persona es la ideal para ti. Parecido a lo que le sucedió al personaje que interpretó Julia Roberts en Novia fugitiva: primero tuvo que conocerse a sí misma para saber a quién amar. Y no edites tu personalidad. Quien te ame, lo hará porque eres tú.

Aprende a ser tú misma y conviértete en una compañera, no en una seguidora sin opiniones.

  • Ocupar tiempo para ti misma. Probablemente te quede más tiempo para ir al gimnasio, dormir, salir con los amigos, leer, conversar…
  • Cultivar pasatiempos e intereses. ¿Siempre has querido aprender a pinchar discos? ¿Te encantaría aprender a maquillarte como una experta? ¿Siempre has querido tocar guitarra?
  • Pasar tiempo con la gente que quieres y fortalecer tus relaciones.
  • Convertirte en experta en algo.
  • Cuidarte. Tu mente. Tu cuerpo. Tu espíritu.

Disfruta el tiempo que tienes. Vía Shutterstock.

  • Conocer gente. Abrir la mente y las posibilidades, y atreverte a conocer a personas diferentes a ti.
  • Viajar. Comprar un boleto de avión y visitar el Machu Pichu, o aquel sitio al que siempre has querido ir. No esperes a hacerlo con alguien. Hazlo ya. Si después llega el hombre o la mujer de tu corazón, vuelve a hacer el viaje con él o con ella.
  • Aprender a disfrutar la soledad y el tiempo libre.

Sal a conocer el mundo. Vía shutterstock.

Sentir pasión por el rumbo de tu vida. Vía shutterstock.

Todo lo que quieras hacer en la vida, lo puedes hacer con o sin pareja. Pero ya que estás soltera, ¿por qué no aprovechar desde ya, para completar tu lista de las 50 cosas que siempre has querido hacer? ¡Hazlo ya! ¡¿Qué estás esperando?! Y recuerda que no estás sola: hay millones de solteros, en todo el mundo, que te entienden a la perfección.