Canciones que marcaron la historia musical del siglo XX


Maleable como cualquier otra expresión artística, el correr de los años trae consigo inevitables cambios en la estructura de la industria musical y la continua ruptura de los que anteriormente se creían límites inquebrantables.

Ya sea por su método de producción, instrumentos empleados, récords en ventas o plataformas de distribución, ciertas publicaciones musicales se abren paso entre sus contemporáneos, para trascender como verdaderos documentos históricos que proveen indicios del estado de la industria musical en sus respectivas épocas.

Por tales razones, las siguientes composiciones guardan una indudable relevancia histórica:

N.º 1: The Buggles – Video Killed the Radio Star (1981)

El video dirigido por Russell Mulcahy fue rodado en el sur de Londres. Vía Absolute Radio.

El 1.º de agosto de 1981, salía por primera vez al aire MTV, el entonces innovador canal televisivo dedicado a la transmisión ininterrumpida de música e información relacionada con ella.

Durante aquellos primeros minutos, la profética Video Killed the Radio Star, a cargo de los ingleses de The Buggles, se convertía en el primer video musical en ser emitido a través de la señal de la ahora irreconocible cadena.

 Video oficial de “Video Killed The Radio Star”. Vía YouTube.

N.º 2: The Monkees – Daily Nightly (1967)

The Monkees nació a mediados de los sesenta, de la mano de productores hollywoodenses que deseaban replicar el éxito comercial de The Beatles. Vía Medium.

En 1964, Robert Moog desarrolló el sintetizador modular Moog, creación que extendería el uso de sintetizadores en la música popular. Tras su puesta al mercado, Micky Dolenz de The Monkees adquirió y posteriormente empleó el instrumento en el álbum Pisces, Aquarius, Capricorn & Jones Ltd.

Dentro de este, la pista Daily Nightly, que narra el incendio de un club, resalta como la primera publicación pop en hacer uso del icónico aparato, que indudablemente definió el sonido psicodélico de la década.

 Video oficial de “The Monkees”. Vía YouTube.

N.º 3: The Ronettes – Be My Baby (1963)

The Ronettes estaba conformado por las hermanas Estelle y Ronnie Bennett, además de Nedra Talley. Vía gal-dem.

Desde inicios de la década de los sesenta, el productor Phil Spector se dedicó al desarrollo de una técnica que denominaría Wall of sound, o muro de sonido. Este procedimiento consistía en la superposición de secciones instrumentales múltiples veces. Esto implicaba, por ejemplo, la colocación de tres secciones percusivas, en una canción que por lo general contendría solo una, para evocar un sentimiento de grandiosidad orquestal y saturación en las composiciones.

Aunque ciertamente no la primera, la versión de 1963 de Be My Baby, a cargo de The Ronettes, representa una de la mejores demostraciones tempranas del potencial del método desarrollado por el ahora infame Spector.

 Video de “Be My Baby”. Vía YouTube.

N.º 4: Enrico Caruso – Vesti la Giubba (1904)

Enrico Caruso fue un tenor que debutó de manera profesional en 1895, con la ópera L’Amico Francesco. Vía SFGate.

Parte de la conclusión del acto inicial de Pagliacci (la ópera de Ruggero Leoncavallo, la desgarradora interpretación de 1904 de Vesti la Giubba por el italiano Enrico Caruso) hizo historia como la primera grabación en vender un millón de copias.

En la composición, un desesperado hombre afronta a su infiel esposa, con el motivo de descubrir la identidad de su amante.

 Video de “Vesti La Giubba”. Vía YouTube.

N.º 5: Mamie Smith – Crazy Blues (1920)

Presuntamente nacida en 1883, Smith se inició como artista del vaudeville cuando era niña. Vía Cincinnati Enquirer.

Era el 14 de febrero de 1920. Después de que la cantante de vaudeville Sophie Tucker cayese enferma, Mamie Smith tomó su lugar en el estudio de grabación de la Okeh Records, para interpretar la composición de Perry Bradford, Crazy Blues.

Considerada la primera grabación de una canción de blues, en cuestión de un mes la histórica pista vendió un aproximado de 75,000 copias en el Harlem neoyorquino. Además, el éxito de Crazy Blues sirvió como muestra del potencial comercial desperdiciado de los artistas afroamericanos, hasta entonces ignorados.

 Video de “Crazy Blues”. Vía YouTube.


Aunque estos son solo algunos entre incontables ejemplos de composiciones que representaron genuinos hitos en la historia musical del pasado siglo, no cabe duda de que el marchar del tiempo revelará nuevas innovaciones y metas a transgredir, en términos de los esquemas de la producción musical en el naciente siglo XXI.

Solo basta notar el trabajo de compañías como Google que, a través del proyecto de investigación Magenta, pretende la creación de arte, incluida la música, por medio de la inteligencia artificial.