Aries: eres el fuego que ilumina la oscuridad de la vida


Aries
Del 21 de marzo al 20 de abril

Elemento: fuego.

Cualidad: cardinal.

Planeta que lo rige: Marte.

Símbolo: carnero.

Modo: intuición.

Lema: “Yo soy”.

Piedras útiles para los Aries:

Diamante: aumenta la confianza en sí mismo.

Rubí: aumenta el espíritu de lucha.

Esmeralda: ayuda a la comunicación.

Amatista: alivia los dolores de cabeza.

Colores de Aries:

Todos los tonos de rojo.

Partes del cuerpo que Aries debe cuidar:

La cara, la cabeza, la mandíbula superior, el cerebro y el sistema espinal.

Signos a los que Aries se siente atraído:

Géminis, Leo, Libra y Sagitario.

Personalidades Aries famosas:

Leonardo da Vinci, Jane Goodall, Marlon Brando, Charlie Chaplin, Vincent Van Gogh, James Franco, Gary Oldman, Jackie Chan, Fergie, Rooney Mara, Heath Ledger, Elton John, Quentin Tarantino, Ewan McGregor, Thomas Jefferson, Alec Baldwin, Ronaldinho, Eric Clapton, David Letterman, Eddie Murphy, Jessica Parker, Victoria Beckham, Carlomagno, Adrien Brody, Pharrell Williams, Vince Vaughn, Kate Hudson, Selena Quintanilla, Russell Crowe, Francis Ford Coppola, Maisie Williams, Norah Jones, Steven Tyler, Johann Sebastian Bach, Otto von Bismarck, Patricia Arquette, Leonora Carrington, Haley Joel Osment, Sarah Michelle Gellar, Miranda Kerr, Amanda Bynes, Akon, papa Benedicto XVI, Napoleon III, Thomas Hobbes, Hans Christian Andersen, Tennessee Williams, Enrique IV de Inglaterra, Tommy Hilfiger, Abraham Maslow, Claudia Cardinale, Marguerite Duras, Milan Kundera, Joseph Pulitzer, Emma Watson, Keira Knightley, Diana Ross, Reese Witherspoon, Lady Gaga, Kristen Stewart, Mandy Moore, Jennifer Garner, Jessie J y Alessandra Ambrosio.


Aries, eres el inicio, el génesis, el nacimiento. El origen de lo que se avecina y la puerta de entrada a los signos zodiacales. Ocupas el primer lugar en la lista zodiacal y constituyes el más elemental de los doce signos. Por eso, en términos de reencarnación, simbolizas el espíritu o el alma que viene a la Tierra y, en términos físicos, eres el niño del zodíaco. De hecho, representas a los primeros siete años de la edad humana.

El enérgico y fuerte Marte es el planeta que te rige. La influencia de este te llena de energía y de un dinamismo que a veces pueden ser incontrolables (y tener una intensidad pocas veces vista), pero que te empujan a lograr lo que nadie más ha logrado antes.

Marte (o Ares, en la tradición griega) fue el dios romano de la Guerra. Según la mitología, era el protector de Roma y el padre de Rómulo y Remo. La influencia de este mito es tal, que el mes de marzo fue nombrado en honor de este dios. En la imagen, un busto que data del segundo siglo de la Era Común en el calendario juliano, y que representa a Marte. Este busto se se basa en representaciones del Templo de Marte que se encontraba en el foro de Augusto, en Roma. Vía ancient.eu.

Tu símbolo es el fiero, prodigioso y dinámico carnero que con sus astas empuja a su rival, mide fuerzas con este y sobrevive en situaciones difíciles, impulsado por su tenacidad. Tienes el espíritu de quien no se deja vencer: la dificultad no te ahoga por completo, el viento árido que viene de las llanuras inhóspitas de la vida no te paraliza y aunque haya momentos en que quieras tirar la toalla, tarde o temprano encaminarás hacia el norte, paso a paso. Eres un carnero de fuertes astas que sobrevive a pesar de todo. Eres fuerte. Eres un Aries.

El carnero ha sido un símbolo presente en los mapas celestes más antiguos. En la imagen, la Constelación de Aries, el Carnero. Vía Old Book Art image Gallery.

Te ubicas en un estado evolucionario entre Piscis y Tauro, que transmuta las energías difusas, acuosas y de otro tipo en fijas, terrenales y prácticas. Y, sin duda, en ti habita una combinación fascinante: eres fuerza y poder puro (por la influencia de Marte), e ingenuidad y candor infantil (por ser el primer signo zodiacal).

Debido a esa amalgama, a veces tus decisiones son producto de los sentimientos y deseos más básicos, pues representas al ego (las fuerzas básicas que orientan nuestro comportamiento) y al deseo. Así que es normal que, en cierto momento, sientas el impulso de dejar todo para correr tras un sueño que pareciera disparatado. O que ames con todos tus sentidos y como si la experiencia fuera a acabar al día siguiente. Que llores como un torrente. Que sufras de tal forma que parezca que la alegría se detendrá para siempre… tus deseos afloran y tus emociones y acciones van en pos de ellos, pero lo grandioso es que tan fuerte como la intensidad de tus deseos son las ganas de sobrevivir.

Al igual que el planeta Marte, tienes una pasión que a otros les parecerá fatigosa, pero que para ti es el motor que te impulsa. Debido a eso tu resistencia al dolor, al sufrimiento y al cansancio es extrema. Sientes igual que todos (y puede que más que muchos), pero lo soportarás como quien trabaja muchas horas continuas y aún así sigue, aunque a los demás se les haya acabado la energía hace mucho tiempo.

Tu energía, además de emocional, es física: agregas un disco más a la pesa, corres un kilómetro extra, ejecutas aquella postura de yoga que hace un mes te era imposible realizar, cumples un reto de crossfit… si estás convencida de que no te gustan los deportes, puede que no hayas encontrado el que es para ti, pues los Aries son de los signos zodiacales que más actividad física necesitan, pues balancea no solo su estado físico y canaliza sus imparables energías, sino que también equilibra sus emociones y les da tiempo para la autorreflexión.

Con caminar o montar en bicicleta puedes empezar. Vía collagevintage.com.

Te cansas poco. Eres, pues, un guerrero nato: fuerte, poderoso, que con pasión se dirige al combate y que a pesar de estar herido se levanta y continúa. Tu destino es sobrevivir y, como un niño humano, con el paso de los años pasar por una serie de estados de desarrollo, por los cuales adquieres más habilidades para tus batallas.

Además de sobreponerte, te gusta avanzar con actitud positiva y avasalladora hacia el siguiente paso: ser el número uno en lo que te propones. Porque, admítelo: te encanta el sabor del triunfo, de saberte el mejor en lo que haces, de sentirte capaz como ninguno. Y está bien, porque eso es lo que te hace querer más. Y luchar por más.

Eres el ser más joven del horóscopo, pero en lugar de ser una desventaja, esta es una gran fortaleza: tu vida es de eterno aprendizaje. Y por ello puedes pasar de tener pocos recursos para hacerte camino en la vida, a desarrollar un impresionante arsenal de herramientas que te permitan prosperar.

Tu curiosidad busca el conocimiento como si de agua se tratase. Vía careergirldaily.com.

Carnero de fuego, con tus astas poderosas empujas los límites. Vas más allá. Exploras lo que te rodea. Por eso, tiendes a preferir las acciones a la contemplación. Práctico y al grano, Aries, no le das vuelta a las ideas y te dispones a ejecutar cuando consideras que es momento para hacerlo, y no sueles vacilar ni titubear.

Para ti, la mejor forma de lidiar con una situación es poner manos a la obra… y pronto. Y si ese “pronto” no llega rápido, puedes sufrir mucho. Pero si de algo estás seguro es de que no todos los cambios los puedes hacer solo. Lo sabes porque se te suele dar ser líder o tener el impulso de serlo. Eso sí: no siempre lo logras o tienes la habilidad para ello. Sin embargo, otros signos podrán soltar la toalla ante la imposibilidad de ser el líder que quieren ser, pero para ti esa no es la opción.

Parte de esa necesidad de dirigir es que te gusta ser el centro de la fiesta, el foco de atención, que las luces te iluminen. No es que la aprobación de los demás sea importante para ti, sino que, simplemente, sabes muy bien que lo que tienes para ofrecer es de gran valor.

De la misma forma en que te gusta ser el centro de atención, así también tienes el impulso de explorar y estás abierto a los cambios: de país, de ciudad, de trabajo, de destino. Entiendes que la vida implica cambio y que ese flujo es parte de la existencia. Y como todo puede estar y no estar de un día para otro, aprecias la permanencia de lo que de verdad es importante, sobre todo, de las personas que te acompañan. De los amigos que no te abandonan. De la familia que siempre está contigo.

Guerrero y niño a la vez, eres una persona que busca sobrevivir “pese a…”, pero al que le queda cierta ingenuidad que alimenta una curiosidad que a veces asusta. Así como unos deseos por conocer de todo (puedes pasar de aprender japonés a leer todas las novelas de Jane Austen) y de probar lo que nunca ha probado. Te aburre comer lo mismo todos los días, no ves las películas más de dos veces, te encanta viajar por el mero hecho de conocer y detestas la rutina… eso es parte de lo que te hace ser quien eres.

Eres de los que no come waffles “estándar”, sino en palillos. Vía letsgoseeevaryplace.com.

Curioso… y espontáneo. No eres de protocolos. Más bien, eres de la tribu de las personas que besan en público, que se ríen a carcajadas, que bailan a lo loco en las fiestas de cumpleaños, que salen a mojarse con la lluvia si el corazón se los pide… puede que una de tus frases favoritas sea: “Tenía ganas de… solo porque sí”.

¿Alguna otra sorpresa que lleves contigo? Tu franqueza, una muy poco habitual. Tu filosofía de vida es siempre hablar con la verdad, aunque desagrades. Aunque la gente piense que estás hablando de más. Aunque pases por raro.

Y a esa mezcla tan maravillosa hay que agregar una dosis de fidelidad, y otro tanto de confiabilidad y generosidad. Se te puede contar un secreto y lo guardarás como si fuera propio, la gente te busca para saber tu opinión y consejo, y das tu tiempo y esfuerzo sin pedir algo a cambio. Como resultado, sueles ser buen amigo y una excelente pareja. Alguien a quien puedes confiar tus proyectos y tus sentimientos.

“Tienes las agallas para seguir adelante a pesar de todo y, a pesar de ello, todavía tienes a tu niño interior”. Suena como el perfil idóneo para el perfecto superviviente. Y puede que lo sea. Pero ¡cuidado, Aries! Tienes las posibilidades de ser una estrella que resplandezca en el firmamento y opacar al resto, pero si no pones freno a la impulsividad de tus emociones… te será más difícil lograrlo.

No dudes de lo que sientes (en lugar de ello, asúmelo como cierto y analízalo), pero no te dejes llevar por ello. Si el amor te inunda y te invita a hacer locuras… piénsalo dos veces antes de ofrendar tu valioso cariño a alguien que no valga la pena, que no iguale tu energía o la equilibre… o que no sea capaz de amarte de la manera tan apasionada y espontánea con que tú lo haces. Razona el amor, pues no basta con sentirlo. Y si no te aman de la manera en que te mereces, sé lo suficientemente fuerte, querido Aries, para recordar que puedes darle vuelta a la hoja y continuar, pues la vida no es inamovible.

Que la intensidad del amor sea bidireccional y en la misma medida. Vía i.pinimg.com.

El amor es como el placer: son deseos básicos. Sí, son del tipo que te tientan a no pensar y a arrojarte al agua. Sé consciente de que esa es tu naturaleza, así que si deseas venderlo todo de una vez y empezar el viaje de tu vida, recuerda que necesitas dinero para comer. Si quieres darte placer, dátelo, pero jamás permitas que te controle. Si te dan ganas de empujar una pared que no se mueve o un muro que puede caer sobre ti, mejor aléjate y escoge mejor tus batallas, pues ni todas las puedes ganar ni valen la pena. No te tires al agua solo por las ganas de sentir en tu cuerpo el tibio chapuzón y el arrullo del mar. Piensa, primero, si sabes nadar.

Evita, por otro lado, el egocentrismo. Los niños necesitan consuelo y cariño constante, que las madres los carguen y los limpien… pero tú, aunque seas el niño del zodíaco, debes aprender que no todo el mundo está pendiente de tus éxitos y de cada paso (o tropiezo) que das por la vida. Y que los demás no se comportarán como madres amorosas que arrullan al niño tras cada caída.

Carnero de pelaje brilloso, que destaca entre las multitudes porque exudas vitalidad: utiliza tu energía poderosa para alcanzar lo inimaginable, para proponerte proyectos que alimenten tus ansias de ir más allá de los límites y para amar a quienes se merecen tu afecto intenso.

Sé la onda musical que inunda el ambiente pero no atosiga. Sé el beso ardiente que encandila, pero no asfixia. Sé el poder que enaltece, pero no derrumba. Sé la luz que brilla en medio de la nada. Sé la energía y la fuerza pura, carnero de fuego.