Piscis: eres una sinfonía emocional, profunda e intensa


Del 20 de febrero al 20 de marzo

Elemento: agua.

Cualidad: mutable.

Regente: Neptuno.

Símbolo: el pez.

Modo: sentimiento.

Lema: “Yo creo”.

Piedras de Piscis y sus usos:

Ópalo blanco: mejora el entendimiento de la vida.

Jade: balancea las funciones del riñón y alivia los miedos.

Perla: ofrece calmante, consuelo.

Amatista: protege contra influencias adictivas.

Colores de Piscis:

Malva, morado, y acuamarina.

Áreas del cuerpo que Piscis debe cuidar:

Pies y el sistema linfático.

Signos a los que los piscis se sienten atraídos:

Acuario, Cáncer y Escorpio.

Piscis notables:

Miguel Ángel, Luis Buñuel, Nina Simone, Elizabeth Taylor, Sandro Botticelli, Liza Minelli, Rihanna, Adam Levine, Javier Bardem, Justin Bieber, Jon Bon Jovi, Chuck Norris, Eva Mendes, Dakota Fanning, Drew Barrymore, Eva Longoria, Gabriel García Márquez, Chris Martin, Corvin Bleu, Ellen Page, Elizabeth Taylor, Jessica Biel, Natalia Lafourcade, Pete Doherty, Kurt Cobain, Anaïs Nin, Arthur Schopenhauer, George Washington, Frederic-François Chopin, Steve Irwin, René Pérez Joglar (Residente-Calle 13), Emily Blunt, George Harrison, Vincent Voiture, Steve Jobs, Pierre Auguste Renoir, Victor Hugo, John Steinbeck, Michel de Montaigne, Dr. Seuss, Karen Carpenter, Alexander Graham Bell, Antonio Vivaldi, Américo Vespucio, Yuri Gagarin, Anne Rice, Albert Einstein, Diane Arbus, y will.i.am.

 


Piscis, eres el doceavo signo del zodíaco, es decir, el último de todos los signos, por lo que te conviertes en el más evolucionado y en el último de agua (después de Cáncer y Escorpio). Por ello, te rige un planeta acuático, Neptuno, y  tu co-regidor es el planeta Júpiter, que tiene características expansivas y mutables como las de Sagitario.

Poseidón, en la mitología griega (o Neptuno, en la romana), fue el dios de los mares y de los terremotos. Voluble, bien podía pasar de crear islas a inundar ciudades y provocar destrucciones de todo tipo. En la imagen se presenta un mosaico grecorromano denominado “Carruaje de Poseidón”, el cual se encuentra en el Bardo National Museum. Vía theoi.com.

Eres, además, un estadio evolucionario entre Acuario y Aries, que transmuta las energías aéreas en unas más fieras, directas y descomplicadas, lo cual se debe a que eres la mezcla del alma humana con el Cosmos. Estás fundida con este, y por ello crees de manera profunda en los poderes más superiores del Universo, en las reglas que lo rigen, y en la forma en que afecta a la vida de las personas. Y aunque puede que no seas una persona religiosa, crees en el destino y en las fuerzas superiores.

El símbolo astrológico que te representa son dos peces. Eso quiere decir que tú, Piscis, nadas con total libertad en el océano cósmico. Fluyes con el agua, con la marea… la vida no te amarra a un solo lugar, los prejuicios no te condicionan para siempre. El movimiento es vida, y tú, Piscis, eso eres: vida pura que está en constante cambio.

El hecho de que sean dos, y no un solo pez, es importante: representan el compañerismo, que es tan característico de ti. Eres la compañía silenciosa que cuida del otro en medio de la oscuridad, de manera desinteresada. Pero también simboliza tu capacidad inusitada para ver más allá de lo obvio, para escudriñar en los misterios de la vida, para intuir la naturaleza de lo que te rodea… para sumergirte en las profundidades de la existencia y desentrañar lo que está oculto para la mayoría. No solo percibes estos aspectos: los sientes. Y se te muestran tan claros, que te es imposible obviarlos.

El pez representa el compañerismo, pero también la posibilidad de nadar en aguas profundas, ya sean estas espirituales, emocionales o de pensamiento. En la imagen se observa una pintura en la que se representan los peces que simbolizan Piscis, y que forma parte de un grupo de pinturas titulado “Ciclo del zodíaco” (1907). El autor estaba interesado en mostrar las leyes de la naturaleza, el cosmos y los conceptos de tiempo y espacio. Vía wikiart.org.

Tus emociones son el filtro a través del cual te llegan señales procedentes de múltiples lenguajes, que van más allá de las palabras: del cuerpo, del arte, de la música, de la danza, del inconsciente, de la mirada, del toque sensual.

Pero, en primer lugar, eres experta en sumergirte en tus propias profundidades. En tus propias emociones, ideas, creencias, pensamientos. ¿Algo te incomoda o molesta? ¿Te sientes fuera de lugar en la realidad que habitas? Entonces siempre tendrás el refugio de tu mundo interior, la posibilidad de encerrarte tras los muros de tu mente y de olvidarte de lo que hay afuera.

En cuanto al periodo de la vida que representas, eres el doceavo y último, es decir, representas la edad entre los 77 y los 84 años. Eres, pues, un alma vieja y simbolizas el desprendimiento a las ataduras terrenales. Una casa, un auto, el dinero, los aplausos de la gente, el “éxito”… eso no te ata. Es más: a la menor oportunidad regalas lo que tienes y te pones en plan generoso.

De tacaña no tienes un pelo, y eres de esa gente capaz de invitar a todos los amigos a comer un fin de semana, partir un lápiz por la mitad y dar una de las partes a quien la necesite, donar de tu mesada para llevar a la veterinaria a un perrito rescatado… eras de esas niñas que regalaba uno de sus juguetes al niño nuevo que conocía (esa generosidad es causa directa de la influencia de Júpiter).

El dinero y los bienes no son lo más importante para ti, pues tus aspiraciones son más elevadas. Lo que para otra gente es importante, para ti es simplemente intrascendente.

Eres tan desprendida, que incluso no temes dejar ir tu forma terrenal. Ves las múltiples aristas de la vida a través de diferentes prismas, así que comprendes que la muerte es solo el inicio de una nueva vida. Que la palabra vida es sinónimo de flujo

Dejar todo atrás y desprenderte de lo material no es difícil para ti, Piscis. Fotograma de la película “Up”. Vía awifescharmedlife.blogpsot.

Dejas ir, sueltas, eres generosa con lo material. También te das a ti misma, lo cual es aún más valioso. Puede que, por ejemplo, no veas problemas en el hecho de chatear hasta muy tarde, con tal de que tu amiga se quite todas las preocupaciones de encima.

Entre todos los signos, eres de los que más disfruta la compañía y el que más valora la amistad. Y aunque tus amistades sean pocas y escogidas, amas con una intensidad que no tiene comparación y disfrutas de que te acompañen.

Eres, asimismo, sumamente empática. Ves el dolor ajeno y te identificas con él y lo haces propio. Te preocupas por la gente, la vida y la humanidad. Quieres ser madre de los gatos sin dueño. Ves los noticiarios y te condueles de la humanidad, y te preguntas por qué el ser humano puede ser tan salvaje. Vas por la calle y notas a los indigentes, al limosnero, a la mujer de pueblo que se ha extraviado y no sabe cómo llegar a su destino. Notas las dificultades de los demás… y actúas. Haces algo.

Junto a tus grandes deseos de dar, surge otro de tus dones: tal vez te cueste hablar a una persona, pero hablas en el lenguaje de las multitudes y las entiendes. Y estas te aman, porque te encuentran encantadora. Ese es un ejemplo de que estás predestinada a ayudar a la humanidad, a inspirar a los demás y hacerlos llegar adonde deben estar.

Martin Luther King es un claro ejemplo de altruismo y de gran poder sobre las masas. Vía RTVE.es.

Y es que acompañas, aconsejas, ayudas y actúas… es demasiado peso para un pequeño pez que, a la vez, debe ser ligero para sumergirse en aguas profundas. Tanta actividad te desgasta, absorbe energía. No puedes vivir así todos los días, Piscis. Tanto trajín siempre termina por dejarte agotada. Más que física, emocionalmente. Así que regresarás a tu casa, descansarás un día entero, y harás lo posible por estar sola y recargar tu batería emocional.

Puede que te vuelvan a invitar a salir ese mismo día, y que te dé gusto ver a esos amigos, pero, aunque suene feo, no querrás verlos. No porque no los quieras, sino porque no te has recuperado del desgaste emocional.

Por eso no te preocupes si la mayor parte del tiempo quieres estar sola, si hay días que te da por salir a caminar por el centro comercial sin intención de comprar algo. Si hay momentos en que lo único que quieres es pasar viendo Netflix encerrada en tu cuarto. Si te gustan los viajes en solitario, si te escapas de la rutina para ir a tomar un café contigo misma, si disfrutas con tu propia y callada compañía: Todo eso está bien, Piscis.

No tienes por qué cambiar. Solo ten muchísimo cuidado con no volverte un alma totalmente solitaria, que rehúya al contacto humano, que deje de ir a las fiestas, que se escape de las fotos de grupo, que rechace al amor romántico o que se quede sin un solo amigo. Y evita las formas más fáciles y dañinas de escape: ir de shopping todas las semanas y gastarte todo el dinero que tienes, comer hasta quedar agotada… si te vas a hacer adicta a algo, Piscis, que sea a tu amor propio y a la vida.

Si un signo es extremadamente sensible, ese eres tú, Piscis. Eres como una brizna de pasto, larga y delgada, que se mueve con cada vaivén del viento. Y eso, quiérelo o no, te complicará la vida social. Escucharás los cambios en los tonos de voz. Sabrás cuando a alguien le desagrades. Notarás cuando te quieran adular. Sabrás si tu mirada ha calado hondo en el corazón de alguien. No tienes tantos caparazones para protegerte de las emociones, como suele pasar al resto de personas.

Y eso, en muchas ocasiones, te causará sufrimiento, pues ni toda la gente es buena ni la entera realidad es hermosa o lo que esperas. Pero ser tan sensible tiene su ventaja: tu vida emocional será un entramado complejo y bello, en el que podrás encontrar sentido a tu vida, darle lógica a la realidad y agregar belleza a la existencia de otros.

Tienes un don, Piscis, pero evita que te consuma. Que las malas vibras no te depriman. Que las emociones negativas no te roben el buen ánimo. Que los sentimientos de los demás no te sumerjan en la culpa. Y cuando te enamores, ten cuidado. No lo dejes todo, por oír el llamado del amor. Aprende a amarte primero, antes de amar a alguien más. Y entrena a tu corazón para que sepa cuándo lo que está sintiendo es amor. Del de verdad, no solo deseo o encaprichamiento, de ese que te pone la piel de gallina, pero que es vacío.

En este mundo se cree que la extrema sensibilidad es sinónimo de debilidad. Y que es un rasgo que hay que eliminar a toda costa. La verdad, no tiene por qué ser así. Lo que para muchos es un defecto (e incluso para ti puede parecerlo), trae consigo muchísimos dones. Por ejemplo, como eres fácilmente impresionable, tienes una excelente memoria. Recuerdas las canciones que asocias a un momento dulce de la infancia, los olores que te recuerdan a cuando mamá te acunaba, o aquellas vacaciones cuando te la pasaste tan bien.

Piscis, eres como el diente de león… la menor brisa te afecta, te (con)mueve… y también se lleva tu energía. Vía gde-fon.com.

Eso sí: ten presente que por ser el signo más emocional no eres muy práctica. Admitámoslo: la vida real, la del día a día, no se te hace fácil. Si para otros es sencillo planear un itinerario de viajes, a ti te resulta complicado. Le das vuelta a lo mismo mil quinientas veces, para terminar haciendo lo que planeabas en un principio. ¡Ay, Piscis! En esos casos, es necesario que te obligues a poner los pies en la tierra.

Pero jamás renuncies al influjo de la regencia de Neptuno, la cual te hace soñar con castillos en el aire, imaginar misiones imposibles, hacer que tu mente vuele. Porque aunque te cuesta nadar con soltura en el mundo real, tienes maestría en el entendimiento de este. Y eres sumamente hábil para expresar ideas y conceptos abstractos. Pasas horas repasando ideas en tu cabeza y sueles perderte en tus pensamientos.

Mientras a otros les cuesta entender la complejidad de la realidad, para ti es más que fácil. Tu percepción te conduce con soltura por el entendimiento del amor, del caos, de las virtudes y de los defectos humanos, de la imperfección, de la belleza…

Piscis, pez que no tiene miedo de llegar hasta las profundidades, no desperdicies tu don. Ayuda, cuida y entrena a otros para encontrar la luz. Pero no te pierdas en la oscuridad de las emociones. No dejes que la intensidad de estas te dobleguen y te sumerjan en el caos, la desesperación y la tristeza. No permitas que los demás abusen de tu generosidad y que tu alcancía quede vacía. No te vayas para siempre, no te escondas en la profundidad de lo que sientes… sal a que la vida te ilumine el alma y luego descansa a solas.

Piscis, la que nació para percibir la esencia de los otros y la suya propia: el mundo necesita escuchar la hermosa sinfonía de tus emociones. Déjala salir y sé luz adondequiera que vayas.