Sácale provecho a tu maquillaje… sin comprar más


¿Te encanta recibir paquetes por correo? A mí, me re-en-can-ta. Y más si es de maquillaje. Lo malo es que, de pedido en pedido, he terminado con una colección nada despreciable (no masiva, pero sí un poco grande) que, como dice mi madre: “Todo ese maquillaje no te lo terminarás en un año (quizás tenga que pasar una década)”.

Antes era de las que no se maquillaba… pero mírenme ahora: con varias paletas de sombras (admítamoslo: los empaques y tanto color y brillo seducen), muchos labiales… Esta es la versión adulta de cuando quería colores, crayolas, stickers… porque eran tan bonitos que los deseaba todos.

En YouTube sobran los canales de chicas que acumulan cosméticos por montones. Cuartos enteros, para ser precisos. Pero, por lo visto, la nueva tendencia que se impondrá este 2018 será no comprar más maquillaje (o comprar mucho menos). Lo ha dicho Racked, Elle y otras revistas de moda. Y, en mi caso, les tomo la palabra. Porque los cosméticos son muy bonitos y todo, pero… vencen, como la comida. Así que en un dos por tres me puedo quedar sin todas mis paletas de Colourpop.

Además, me haría bien ahorrar más para algo que… bueno, no sea maquillaje.

¿Bonito, no? Pero bastante excesivo.

Esta es una época en que cerramos un círculo y abrimos otro. Así que es un buen momento para hacer limpia de maquillaje.

Para empezar, debes revisar la caducidad de tus productos (búscala en la etiqueta). Cada tipo de maquillaje tiene su propia caducidad, la cual te detallo a continuación:

  • Bases de maquillaje o correctores: de uno a dos años. Un año, si tus dedos están en contacto con el producto. Dos años, si usas esponjas o cualquier otro aplicador. Pero estos productos se pueden echar a perder antes, dependiendo del calor, si le entra aire al envase… y así es como, antes de los dos años, el pigmento pudo haber cambiado o el aceite y el pigmento haberse separado.

El eterno dilema: encontrar la base de maquillaje perfecta. Vía Hola!

  • Polvos sueltos y compactos, polvos bronceadores y correctores: pueden durar hasta tres años.

Se te resbala de las manos y… ups, se quebraron tus polvos compactos. Vía Aliexpress.

  • Sombras de ojos: duran dos años. Así que, ¿en verdad vas a utilizar las diez paletas que tienes en casa? Si la sombra es en crema o en gel y usas las manos, lo más que te pueden durar es un año.

Típico: queremos tener todos los colores del arcoíris… aunque solo usemos los tonos neutros. Vía Sevilla.abc.

  • Delineadores (de ojos, cejas, labios): pueden durar hasta tres años si se les saca punta. Pero si son líquidos o gel, caducan un año después de que se haya abierto el empaque.

Alergias a los delineadores, cómo lograr el delineado perfecto… hay muchas dudas alrededor de este producto. Vía Health.com.

  • Máscara para pestañas: es de los cosméticos que menos duran, pues vencen a los seis meses.

Del primer día de uso de la máscara de pestañas, al último, hay una gran diferencia. Vía delsol.com.

  • Labiales: pueden durar hasta dos años si son de barra; y si son líquidos, 12 meses.

Si ya probamos el rojo pasión, queremos un nude que vaya con todo, y un ultravioleta para ver cómo nos queda el color del 2018. Vía Artículo.mercadolibre.

Todos los cosméticos tienen fecha de vencimiento, y esta se acorta dependiendo de si has contaminado el producto con alguna bacteria. Por ejemplo, si has contraído alguna infección en los labios o en los ojos, debes botar el maquillaje para ojos, y quitarle a la barra de labios el pedazo que ha estado en contacto con tu cuerpo. Si el labial es líquido, lo siento: hay que botarlo.

Ah, y algo más: si ha pasado la fecha de vencimiento y tus productos parecen tan perfectos como el primer día en que los usaste, no te confíes. Los ingredientes se van degradando con el tiempo y van acumulando bacterias, por lo que es mejor prevenir que lamentar. Tienes un solo rostro, así que cuídalo.

Si ya revisaste la fecha de caducidad de tus cosméticos, de seguro ya tienes un buen promontorio de productos. Ahora mételos en una bolsa oscura (para no verlos), cierra los ojos y échalos a la basura. Recuerda: después de esto no hay vuelta atrás.

Si todavía te ha quedado un montón de maquillaje no vencido, evita donar (a menos que el producto esté sin abrir o usar). El maquillaje no es como la ropa, pues guardan restos de bacterias y de piel tuya, así que no es conveniente “heredarlos”. Son como los cepillos de dientes: son personales.

Ahora, hay que cuidar con lo que te quedaste. Y para hacerlo, aquí te doy algunos tips:

  • Las cremas y geles, de preferencia no se deben tocar con los dedos, sino usar una espátula que esté bien limpia.
  • Las brochas deben ser lavadas, como mínimo, una vez por semana. Es tedioso, lo sé. Pero necesario. Compra un limpiador para brochas o usa jabón neutro. Puedes, además, comprar algunos accesorios para evitar que el pelo de tus brochas no pierda forma o para sacarles todo el producto que acumulan.

Los líquidos para limpiar brochas son muy efectivos, fáciles de usar y prácticos. Vía elespejodondetemiras.blogspot.

La paleta para limpiar brochas permite eliminar la mayor cantidad posible de producto. Vía iherb.com.

Bueno, ya hiciste tu primera purga de cosméticos. Ahora solo queda unirte a la comunidad Makeup Rehaby disfrutar un poco de Pan Porn (videos en los que se muestran empaques de maquillaje completamente vacíos), que te harán recordar lo bonito que era terminar, por completo, la tinta del lapicero en tus tiempos de escuela.

También podrías darte una vuelta por el sitio Temptalia, pues tiene unos maravillosos reviews, con explicaciones de por qué un producto es efectivo o no. Y que te explica cómo comprar menos y mejor, lo cual será, sin duda, una de mis metas para este año.

Bonus:

Buena parte de la makeup addiction empieza tras ver muchos haul de cosméticos. Pero también hay una opción para desintoxicarse: visitar el Antihauls blog.