Guía básica (y práctica) para sobrevivir a la menstruación


¡Ahí viene tu ciclo menstrual de nuevo! Y tú sabes bien lo que eso significa: cólicos, hinchazón, irritabilidad, mal humor, fatiga… o incluso hasta vómitos y dificultades estomacales. Durante los siguientes días no podrás ir a la playa, ni usar ropa linda, ni andar con tranquilidad (o eso has creído hasta ahora).

Lo cierto es que no son precisamente los días más bonitos del mes… y es que menstruar es incómodo para la mayoría de chicas. Queremos atención, pero también nuestro propio espacio. Tenemos ganas de hacer todo, y a la vez nada. Ni siquiera nosotras mismas nos entendemos. Solo esperamos con ansias que los días pasen, para que nuestra vida regrese a la normalidad del resto de días.

Que pase pronto, por favor… Vía We Heart It.

Tu cuerpo vive muchísimos cambios hormonales durante el período menstrual, por lo que puedes llegar a sentirte un poco desesperada. Si eres de las que sufren cada vez que la menstruación llega, no te preocupes. Aquí tienes algunos tips para sobrevivir a esos días en casa, en el trabajo, en donde estudias o donde quiera que vayas.

N.º 1: Para evitar mancharte (o por si te has manchado):

A muchas nos da vergüenza levantarnos de la silla con una mancha de sangre entre las piernas. No tendríamos por qué sentirnos así (la menstruación es un proceso natural y grandioso), pero culturalmente nos han enseñado que debemos sentirnos mal por habernos manchado. Y también tememos que los demás nos vean. Por eso es que durante la menstruación, la mayoría hemos dicho la típica frase: “Amiga, mira si me manché”.

Si mancharte de sangre es una de tus preocupaciones, te propongo lo siguiente:

Escoge ropa interior que te ajuste bien, y un protector con el que te sientas de lo más cómoda

Existe una amplia variedad entre la que puedes escoger, según tus gustos y necesidades. Evita la ropa interior demasiado holgada, pues puede haber filtraciones de sangre. Y utiliza toallitas con alas o sin ellas (en la mayoría de los casos, son mejores las que tienen alas), invisibles o extralargas, tampones o copa menstrual. Todo depende de ti.

Y recuerda: siempre ten en casa toallas sanitarias de diferentes tipos, para satisfacer a todas tus necesidades.

Asegúrate de llevar suficientes protectores íntimos en la mochila o la cartera

Siempre es bueno estar bien equipada en caso de emergencia, con toallitas o tampones extras guardados a tu alcance: en el locker, escritorio o en el carro.

Si te quedaste sin reservas, o la menstruación te tomó por sorpresa, puedes “fabricar” una toallita provisional enrollando tiras de papel higiénico a tu ropa interior. Recuerda que debes cambiarte por lo menos 3 veces al día, pues esta es una norma higiénica básica.

Viste pantalones de colores encubridores

Esta es una regla básica. Te hará sentir más segura y mucho menos preocupada por accidentes.

El negro siempre será nuestro favorito. Vía Tumblr.

Carga un suéter o chaqueta contigo

Para que puedas cubrir la zona trasera de tu pantalón en caso de que llegases a mancharte.

Un suéter (o chaqueta) es un excelente recurso. Vía Giphy.

N.º 2: Para llevar contigo la toallita sanitaria, tampón o copa menstrual:

A la hora de salir de casa durante el período menstrual, cargar con los protectores íntimos requiere algunos cuidados. Para evitar que anden rodando por la cartera, o que no tengas dónde llevarlos, toma estos consejos para tu comodidad:

Consigue una bolsita superlinda para llevar tus artículos de uso personal

Puede servirte una cosmetiquera, o un sobrecito de tela donde quepan un par de toallitas. Es superpráctico para cargar.

Siempre tienes la opción de fabricarla tú misma con tela, lana y unos botones. Vía mochithings.com.

Reserva un compartimiento de tu bolso únicamente para guardar toallas sanitarias o tampones

Aléjalos del dinero, maquillaje o comida. Esto es, principalmente, por cuestiones de higiene. Recuerda que estos productos llegarán hasta tu vulva o a la vagina (que son en extremo delicadas), por lo que hay que procurar mantenerlos limpios, tal como vienen en el empaque.

N.º 3: Y lo más importante: para aliviar los molestos cólicos

Durante la menstruación, el útero se contrae para restringir el flujo de sangre que llega al endometrio (el revestimiento de la matriz), cuya capa superficial posteriormente colapsa y se expulsa, dando paso a la menstruación. Es normal que este proceso sea ligeramente incómodo, pero cuando las contracciones son muy fuertes o repentinas pueden ocasionar dolores agudos. La buena noticia es que podemos combatirlos, incluso sin necesidad de tomar pastillas, sino cuidando de la alimentación y realizando cierto tipo de actividades, como estas:

A veces ninguna posición resulta agradable. Vía saba.

Elabora compresas de agua caliente

Solo necesitarás una botella plástica para calentar el líquido, y una tela o una toalla delgada para cubrirla y no quemarte. Colócala sobre la zona del abdomen y relájate. Ponte una pijama supercómoda y holgada, y lee un libro o usa la computadora mientras pasa el dolor. Es un viejo truco superefectivo para desinflamar el vientre.

No requiere mucho esfuerzo y te hará sentir mejor en poco tiempo. Vía Salud femenina.

Tomar un baño de agua tibia es genial

No solo ayudará a desinflamar el vientre, sino que relajará todo tu cuerpo, creando una sensación general de alivio que viene superbien en esos momentos.

Hacer ejercicio es una increíble opción, principalmente el yoga y los aeróbicos

Aunque durante la menstruación dan muchas ganas de quedarse en cama todo el día, la actividad física favorece el flujo sanguíneo y reduce la tensión en la zona pélvica, que causa el molesto dolor abdominal, lo cual nos hace más tolerantes a este.

Además, ayuda a combatir la ansiedad, el estrés y el mal humor que solemos experimentar durante esos días.

Eso sí, recuerda: no desgastes a tu organismo con ejercicio prolongado y extenuante.

Sin necesidad de ir al gimnasio. Vía Yoga en casa.

 Evitar el ibuprofeno

A veces el dolor es tan intenso, que no queda de otra que recurrir a las pastillas. Y, la mayoría de nosotras, consumimos ibuprofeno para combatir el dolor, o fármacos cuyo componente principal es este. El problema es que el ibuprofeno, a la larga, hace más daño que bien: aumenta la prababilidad de complicaciones gástricas, hepáticas y renales.

Así que lo mejor es que te cambies a un fármaco que te provoque menos daños a la larga.

N.º 4: Cuidar la alimentación

Buena parte de cuidarte pasa por comer bien. Y buena parte de lo que te suceda durante tu periodo menstrual tiene que ver con la alimentación. Aunque no lo creas, hay alimentos que te ayudarán a estar mejor y habrá otros que… es mejor evitar a toda costa. El chocolate, el yogurt y la avena son excelentes para ti; no así el azúcar, la sal y las frituras.


Recuerda que una buena actitud siempre es importante. No tienes que esconderte bajo una roca, ni dejar a un lado las actividades que te gustan, solo porque estás menstruando. Menstruar es parte de ser mujer, la mayoría pasamos por eso, y no podemos dejar que nos detenga.

Nuestro cuerpo es genial, y lleva a cabo todo un ciclo que, aunque no siempre es agradable, nos brinda grandes beneficios y posibilita que las mujeres seamos quienes traemos vida al planeta.

La menstruación puede ser una molestia, pero también es un indicador de la salud de la mujer. Vía morselamorse.

Importante: Si los dolores y molestias no cesan y son insoportables para ti, o si tu sangrado es demasiado abundante, lo más recomendable es que visites a un ginecólogo para que te chequee y haga las recomendaciones correspondientes.