Consejos para dejar salir a la runner que quieres y puedes ser


Si estás leyendo esto, muy probablemente sea porque tienes una relación amor-odio con el ejercicio. Ya sabes: lo amas porque es bueno para ti, te ayuda a estar más saludable y hace que tu cuerpo se vea bien en un nivel más físico. Pero también lo odias, porque quizá no te gusta sudar mucho, o detestas esa sensación de que tu corazón late muy fuerte, sientes que te falta aire y simplemente quieres parar. Ha llegado el momento de acabar con esto.

El ejercicio no debería ser una carga pesada ni debería sentirse como una obligación. Mantenernos activos es una manera de cuidar de nosotros, de amarnos un poquito más. Hay muchas formas de hacerlo… y si estás buscando ideas de cómo empezar con la actividad física, te recomendamos correr.

Piénsalo: es el ejercicio perfecto para los principiantes. ¿Por qué? Porque para correr no necesitas inscribirte a un gimnasio, y solo debes encontrar un lugar espacioso y que te haga sentir cómodo. Tampoco debes comprar equipo demasiado profesional, como pesas o máquinas, pero sí necesitarás ropa cómoda.  

Es momento de dejar salir a la runner que hay dentro de ti. Vía clarin.com

Por esto, te damos una guía rápida de cómo iniciar en este mundo de runners.

N.º 1: Antes de correr

Encuentra la ropa deportiva ideal

La ropa que usarás no solo tiene que ser cómoda, sino también liviana. El material que más suele usarse es el poliéster, pues es más ligero, más fresco y ofrece gran transpiración. Además, la ropa deportiva cuenta con diseños más duraderos y costuras que nos evitarán molestias.

Elige los colores y el diseño que más te gusten para tu ropa deportiva. Vía stayglam.com.

Si prefieres usar pants al momento de correr, está bien, pero debes saber que lo más adecuado es usar leggins deportivas, ya sean largas o cortas, pues te dan libertad de movimiento. Si te gustan más los shorts, también son una buena opción, siempre y cuando sean deportivos.

En cuanto a las camisetas, al inicio solemos usarlas de algodón. Pero, volviendo al tema de la transpiración, lo más adecuado es usar camisetas de poliéster. Y, si donde vives el clima es muy frío, puedes usar chaquetas o sudaderas, siempre y cuando también sean deportivas.

Para las mujeres, un bra deportivo será indispensable. Encuentra uno que te haga sentir realmente cómoda y no se convierta en un estorbo al correr.

Para nosotras, el bra adecuado nos ayudará a estar más cómodas al correr. Vía i.pinmg.

Un elemento sumamente importante son las zapatillas. Lo creas o no, no todas las zapatillas deportivas son iguales: unas son específicamente para jugar básquetbol, otras para realizar caminatas o excursionismo, y otras para correr. Por esto, lo más conveniente es que vayas a una tienda especializada donde te ayuden a elegir los zapatos ideales, según tus necesidades y gustos.

Un buen par de zapatillas de correr va más allá que un diseño bonito. Vía i.pinmg.

No está de más decirte que, si sales a correr durante el día, uses bloqueador solar con FPS de 50 o mayor, y no olvides tu gorra.

N.º 2: Ahora: ¡que comience la carrera!

Estas son unos cuantos aspectos que debes tener en cuenta antes, durante y después de correr.

No corras sin antes calentar

El calentamiento es un cuidado necesario para nuestros músculos y nos ayuda a prevenir lesiones. Al calentar, se eleva la temperatura y la circulación sanguínea en los músculos y tendones. Para esto, puedes llegar caminando al parque, estadio o lugar en el que correrás. Además, estira tus músculos de tres a cinco minutos. Y comienza despacio. Puedes dar la primera vuelta o recorrer el primer kilómetro trotando, a una velocidad a la que puedas mantener una conversación.

Calienta y estírate antes de empezar a correr. Vía runners.es.

Corre por distancias, no por tiempo

Ponte una meta inicial, que puede ser de un kilómetro, dos vueltas a la pista, lo que tú quieras, y con el pasar del tiempo ve aumentando la distancia. De esta manera, te enfocarás más en cuánto corres y no en cuántos minutos faltan para terminar el ejercicio del día. Y así, te será más fácil ver tu progreso y cómo aumentan tu velocidad y resistencia.

Ponte metas en cuestión de distancia y no de tiempo. Vía Giphy.

Aprende a respirar bien mientras corres

Lo recomendable es que respires profundamente desde el estómago; es decir, una respiración diafragmática. De esta manera, la toma del oxígeno será más eficiente y podrás aprovecharlo al máximo, pues utilizarás toda tu capacidad pulmonar. De igual manera, debes respirar por la boca, pues al correr te darás cuenta que no será suficiente la cantidad de aire que inhales por la nariz.

Respira bien y rendirás más. Vía Giphy.

Mantén una buena postura

Como en todo ejercicio, una postura correcta es esencial. Debes mantener tu espalda recta y debes mantener tus abdominales apretados. La cabeza debe mantenerse alta y la mirada hacia el frente, de modo que no haya lugar a distracciones. Los brazos te dan energía y ritmo, por lo que debes balancearlos cerca del cuerpo y mantenerlos en ángulo recto (90 grados). Tus hombros deben estar relajados.

Una buena postura nos garantiza que el ejercicio será más efectivo. Vía runners.es.

Hidrátate

Si bien existen bebidas especiales para rehidratarnos luego del ejercicio, no hay nada mejor que el agua. Toma la cantidad de agua que necesites antes y después de correr, pero no tomes demasiada antes, pues podría resultarte incómodo durante el movimiento.

El agua es infaltable. Vía i.pinmg.

Al terminar, te debes estirar

No solo necesitas calentar, sino también descalentar. Empieza bajando la velocidad e intensidad en la última vuelta que corras. Luego, tu cuerpo necesita relajarse y los estiramientos te ayudan a esto. Dedica entre 5 y 10 minutos a realizar ejercicios de estiramiento, especialmente para tus brazos y piernas.

Al estirar alivias la tensión muscular. Vía i.pinmg.

N.º 3: Después de correr

Toma días de descanso

Tu cuerpo también necesita descansar de la actividad física. Cuando comienzas a correr, lo recomendable es que, de los siete días de la semana, corras seis y descanses uno. A medida vayas avanzando y te exijas más de ti mismo, la distribución de los días puede cambiar.

Apps: que la tecnología sea tu aliada

Entre tantas buenas aplicaciones existentes, también hay algunas que pueden ayudarte al momento de correr.

Una de ellas es Runtastic. Esta app te ayuda a ejercitarte, ya sea caminando, corriendo, andando en bicicleta y más. Registra tu historial de entrenamiento, mide la distancia que corres, la duración, velocidad, ritmo y las calorías quemadas. Da un seguimiento GPS, te muestra mapas y, en su versión Pro, incluso te muestra rutas conocidas para los runners, según tu país o ciudad.

Funciona como un entrenador personal y puedes ponerte metas, ver tu progreso e incluso compartirlo. Pero además, Runtastic también cuenta con un blog en línea, para que puedas informarte sobre tips para ejercitarte, alimentarte, hidratarte, motivarte y más.

Runtastic, la app que te invita a correr por tu ciudad. Vía YouTube

¿Necesitas motivación?

Tranquilo. Todos hemos estado en este punto. Todos necesitamos encontrar nuestra propia manera de motivarnos a ser constantes al correr. Aquí hay algunos tips para eso.

Una buenísima opción es correr con algún amigo. A veces la mejor motivación es esa que recibimos de alguien en quien confiamos y que nos acompaña en este camino. Lo mejor es que tú eliges cómo quieres que sea este compañero: puede ser alguien que también sea principiante como tú, para sentir que comparten una misma realidad, o puede ser alguien experimentado en el running, porque quizá contigo funciona mejor cuando sientes un poco de presión.

Otra idea es correr mientras escuchas música. Si lo haces, asegúrate de que sea música que te guste y que sea movida, activa, para que así te transmita esas ganas de quererte seguir moviendo.

La música también es una gran compañera al correr. Vía Giphy.  

Busca un lugar en el que te sientas cómodo y que te resulte agradable. De esta manera te sentirás más relajado, por correr en un lugar con el que te sientas a gusto. Y también procura conocer bien el sitio en el que corres, para así evitar perderte o correr riesgos a tu seguridad.

Un gran aliado para la motivación es llevar un registro de tus objetivos y de las metas que alcances. Así, al ver progreso y resultados, verás que no es en vano lo que estás haciendo, te sentirás con más energías y más ganas de continuar.

“Puedo y lo haré”. Vía i.pinmg.

Por último, al realizar ejercicio, ya sea correr o cualquier otra actividad, lo más importante es que no pares, que no te rindas. Pase lo que pase, procura ser constante e irte exigiendo más cada día. Haz del ejercicio un hábito, algo que realmente quieras y necesites. Después de todo, la perseverancia crea los hábitos. Haz que el tuyo sea volverte más activo.