Guía de supervivencia (y de disfrute) para quienes estudiarán en el extranjero


¿Siempre has soñado con estudiar en el extranjero? Si lo puedes hacer, bien por ti. Alguien que lo está haciendo te cuenta qué debes hacer para disfrutar de la experiencia.

Estudiar fuera de tu país natal es una gran oportunidad, y una razón para sentirte afortunado, pues, aunque son muchos los que quisieran hacerlo, no todos tienen la posibilidad.

Aun antes de partir imaginas todo lo que harás, las personas que conocerás y los lugares que visitarás. Lo anterior suena liberador y divertido, pero también hay que añadir que puede que vivas solo (sin parientes ni amigos), rodeado de gente que no conoces, así como en un sistema y en una cultura totalmente diferentes a los tuyos. ¿Y sabes qué? No existe un manual 100 % efectivo que te diga cómo sobrevivir.

Por suerte, este artículo quizá te ayude a mejorar tu estadía o incluso te impulse a estudiar en el extranjero. No es una guía definitiva (sobre todo porque cuando te mudas hay tantas variables y posibilidades en juego), pero estoy segura de que te será de mucha ayuda. Así que acá está lo que debes de saber (y hacer) antes y durante tu estadía… no solo para sobrevivir, sino también para disfrutar: 

Si no quieres sentirte como un alienígena en otro planeta, debes prepararte para lo que vendrá. Vía cupon.es.

N.º 1: Preparativos básicos

No solo se trata de hacer tus maletas y marcharte. No, no es tan rápido. Los siguientes preparativos te facilitarán, sin duda, el proceso previo al viaje:

Visita al doctor

Suena como algo que tu mamá sugiere, pero es una recomendación que no debes dejar pasar. Una vez en tu nuevo destino, visitar al médico no es tan fácil como piensas, y más aún si tienes que comunicarte con él o con ella en un idioma que no dominas bien, por ejemplo. Además, puede que el costo de los servicios de salud sea mucho más elevado que en tu país natal.

Hacerte un chequeo general con un doctor y con un dentista te evitará muchos dolores de cabeza, además de que estos profesionales pueden informarte cómo mantenerte saludable mientras estés en el extranjero o estabilizar algún problema de salud que sea recurrente en ti. No lo olvides: la riqueza más grande es la salud.

Paga un seguro médico

Muchos países exigen, como requisito para residir de manera legal, adquirir un seguro médico que cubra toda la estadía. Aunque no te lo exigieran, siempre adquiere uno (muchas aseguradoras ofrecen planes específicos para estudiantes).

Antes de que te sientas cracked o carious, ve al dentista (y averigua qué tipo de procedimientos odontológicos cubre tu seguro médico). Vía kawaii-box.co-tumblr.

Visita la embajada del país de destino

Si en tu país de origen hay una embajada o consulado del país en el que vas a residir, visítala. Es muy probable que te proporcionen información general sobre transporte, vivienda, turismo, e incluso, consejos prácticos sobre qué debes comprar antes de iniciar tu viaje. Además de que te informarán sobre los trámites migratorios que debes realizar.

Únete a grupos de Facebook

Mi universidad tenía un grupo de Facebook, al que te añaden cuando aceptan tu solicitud de ingreso. Así que redacté un post en el que indiqué que, en unos meses, me mudaría a Holanda y que agradecería la ayuda que me pudieran dar, para conocer la ciudad al momento en que llegara.

La reacción fue inmediata y positiva: muchas personas me escribieron y ofrecieron su ayuda, lo cual me hizo sentir preparada antes de partir. Te recomiendo hagas algo similar (aunque te dé vergüenza), pues siempre hay personas solidarias con el extranjero que, con el tiempo, pueden convertirse en tus amigos.

Revisa tu guardarropas

Este paso debería ser una prioridad, pues es muy probable que la ropa que usas en tu país de origen no sea apta para el tipo de clima al cual te enfrentarás en tu nuevo destino. Sobre todo, debes prestar especial atención a este aspecto, si llegarás en pleno invierno.

En este sentido, la búsqueda en línea puede ser maravillosa para encontrar la información necesaria sobre qué no debe faltar en tu maleta.

A veces, la ropa que piensas que es adecuada para tu viaje, no lo es (y puedes terminar con una maleta llena de ropa que usarás hasta seis u ocho meses después). Vía Sf girl by bay.

Investiga la cultura del nuevo país

Al principio no eran pocas las veces en que me sentía ofendida cuando las personas se comportaban diferente a las de mi país de origen. Me molestaba que fueran menos atentos (estoy acostumbrada a la amabilidad latinoamericana), un poco intimidantes (según yo), que hicieran todo con precisión y velocidad, que caminaran rápido y que nunca dijeran perdón ni por favor.

Me fui de mi país sin investigar acerca de la cultura en la que me zambulliría. Y cuando llegué y empecé a tener contacto social, siempre había momentos en que la tristeza me invadía y recurría a mis amigos por explicaciones, pues en mi cabeza siempre rondaba la pregunta: “¿Por qué me odian aquí?”. Mis amigos siempre se reían y decían que no era personal… que, simple y sencillamente, en Holanda así son la mayoría de las personas.

Ante esa respuesta, me puse a investigar más sobre la etiqueta y las reglas sociales del país. Entonces me di cuenta de que cada cultura tiene sus puntos fuertes y débiles. Así que, si te encuentras en la misma posición que yo, investiga a profundidad el entorno en el que vivirás. Recuerda: es mejor estar preparado.

Puede que tampoco entiendas sus chistes, lo cual orillará a una interacción muy incómoda. Vía Reaction gifs.

Madurez emocional

No te quiero asustar y hacer que te arrepientas de tu decisión de irte, pero quiero ser realista. Vivir solo en otro país es un reto, y debes estar listo de manera emocional para lidiar con situaciones que no se te han presentado antes. No entres en pánico, porque siempre habrá alguien que te extienda la mano y te brinde su ayuda.

Al final, todo es aprendizaje y salir de tu zona de confort te convertirá en una persona mucho más fuerte.

N.º 2 Supervivencia

Cuando ya has pasado la fase de los preparativos básicos, es el tiempo para que te introduzcas en una nueva experiencia: sobrevivir en el país que te acogerá. Y, para ello, estos tips te serán de utilidad:

Las emergencias suelen ocurrir, pero siempre hay precauciones que se pueden tomar. Vía Amber grant.

Métodos de ahorro

Hay muchas formas de ahorrar. Una de ellas es aprovechar que algunas tiendas y proveedores de servicios ofrecen descuentos a los estudiantes (por lo general, no hacen público este beneficio, a menos a que tú preguntes por este).

En algunos países, los cines, tiendas y restaurantes suelen ofrecer descuentos de alrededor del 10 % a los estudiantes. Y aunque las tiendas con este tipo de beneficios varían de país en país, las siguientes, por lo general, siempre ofrecen descuento estudiantil: Topshop, Urban Outfitters, Asos, Apple, Rail Europe, Lonely Planet y Madame Tussauds.

También puedes ahorrar mucho identificando en qué supermercado es más barato comprar o tiene la mejor relación calidad-precio. En este sentido, te recomiendo que pidas ayuda a alguien que ha vivido por mucho tiempo en tu barrio. En mi caso, solo al llegar a Holanda me di cuenta de que los precios más bajos los podía encontrar en Lidl y en Jumbo. Y las carnes, en carnicerías pequeñas.

Tu amiga y tú cuando la leche está en descuento en el supermercado. Vía Instagram NorweigianRhapsody.

También hay que aprovechar los métodos menos tradicionales de ahorro. En mi caso, me gusta la idea de que te premien por reciclar. Por ejemplo, en algunos supermercados o lugares de canje te pueden llegar a dar entre 15 y  25 centavos de dólar por botella. Puede parecer poco, pero de 15 en 15 centavos puedes terminar teniendo suficiente como para comprar comida.

Maneja tu dinero de manera consciente

No sé tú, pero cuando me fui de mi hogar nunca había administrado dinero. Así que, cuando empecé a gastar por mi cuenta, no percibía en qué momento se iba (ni en qué). Así que, al poco tiempo de mi estadía, me acabé todo el efectivo que llevaba conmigo y terminé comprando cup noodles para sobrevivir.

No permitas que esto te pase y mantén una alcancía en la que guardes, por ejemplo, todas las monedas que sobren de tus compras. Ese dinero te puede servir para tus vacaciones, para algo que te quieras comprar (y que salga de tu presupuesto) o para casos de emergencia.

Además, es importante elaborar un presupuesto de lo que esperas gastar en comida, transporte, salidas y ropa. De esta forma tendrás más control sobre tus gastos.

Puedes, incluso, crear tu propia alcancía para las monedas. Vía Etsy.

Cópialo todo

Cuando estás en un lugar nuevo y no sabes cómo funciona todo, puede que entres en un estado de confusión y pánico… y empieces a perder todo. Tu teléfono, billetera o cartera, las llaves… puede que eso, además, te pase de manera frecuente. Y es que no tienes a una mamá o a un papá que te diga: “¡No olvides tu billetera!”.

Por tanto, es muy importante que siempre tengas fotocopias de todos los documentos importantes como tu ID, tarjetas de crédito, permiso de residencia, visa y otros. De esta forma, en caso de que se extravíen tus documentos, tienes las copias. Y eso te salvará, créeme.

Haz un calendario de limpieza

Es muy común que quienes estudian fuera de su país vivan en un apartamento compartido con otros estudiantes de diferentes países del mundo. Hay otros que tienen el lujo de alquilar un estudio, pero este es un privilegio para pocos, pues suelen tener mucha demanda, así que no es fácil alquilarlos, y la mensualidad es mucho más elevada. Así que lo más probable es que vivas en un piso o cuarto compartido. En el que compartas la ducha. El sanitario. La cocina. La sala… y hasta el refrigerador.

Pasar tiempo con otras personas en un espacio reducido hace que te relaciones con ellas, desarrolles amistades… y conozcas muchos de sus hábitos. Hábitos que no te imaginabas.

Cuando ves lo mugrienta que está la cocina y que la basura se ha acumulado durante semanas, te das cuenta de que tus compañeros de cuarto no limpian nada. Esas son algunas de las tantas sorpresitas que te puedes encontrar. Sí, tendrás que poner orden, pero tampoco se trata de que seas la mala de la historia… 

¿Cuál podría ser la solución para evitar el caos? Elabora un calendarización de los turnos para limpiar. Lo que necesitarás es un calendario común y corriente y, por cada semana, asignar a alguien la limpieza de las áreas comunes.

Otra clave muy importante: establecer reglas generales sobre cómo se debe realizar la limpieza y sobre las sanciones, en caso de que no se realice. Por ejemplo, la sanción podría ser pagar una pequeña cantidad de dinero, la cual debe ser colocada en una alcancía grupal. Al acumular suficiente podrían comprar productos de limpieza, plantas y otros artículos necesarios para el apartamento.

Coloca el organizador de limpieza en el pasillo, para que tus roommates siempre lo revisen al salir. Vía Organizedmom.

Come sano y haz ejercicio

Suele pasar que olvidamos la importancia que tiene la comida en nuestro estado mental. Cuando vivimos en el extranjero sin la compañía de nuestros padres, no tenemos alguien que nos diga que comamos vegetales, tomemos suficiente agua o que dejemos de comer tantas frituras… y es así como terminamos desarrollando malos hábitos alimenticios y empezamos a consumir demasiados productos congelados (suelen ser los más baratos y no necesitar preparación).

Es muy importante comprar alimentos que no solo sean deliciosos, sino también nutritivos. Si no te gusta cocinar, un buen comienzo para preparar alimentos saludables es hacer meal prep. ¿Meal qué? Meal prep, es decir, preparar (de una sola vez) la comida de varios días y, después, depositarla en toppers o depósitos que puedes almacenar, refrigerar y llevar contigo a donde sea que vayas.

También debes hacer ejercicio. Camina en lugar de tomar el autobús o el metro, y pregunta en los gimnasios locales si existe la posibilidad de obtener una tarjeta de descuento.

Con una estrategia así, puedes llevar tus desayunos o almuerzos a la universidad. Vía damn delicious.

Apps que salvan vidas

Existen varias apps que me han ayudado mucho. La primera es Duolingo (es gratis), la cual me ha sacado de apuros, pues me ha ayudado a aprender idiomas de una manera divertida y sencilla. Otra es MAPS.ME, con la cual descargas mapas de todo el mundo (por cierto, no requiere de internet). Mi tercera recomendación: Tripadvisor. ¡Es increíble! A mí me ha servido para identificar lugares que quiero visitar (restaurantes , hoteles y atracciones) y, antes de ir, conocer las opiniones de quienes los han visitado. Esta aplicación te ahorrará varios billetes pues, aunque todo lo que es nuevo parece ser bonito, cuando salgas fuera de tu país te darás cuenta de que hay experiencias y sitios que no valen la pena.

Bueno, y si te interesan las apps de viaje, quizá quieras visitar nuestro artículo sobre apps para viajeros.

N.º 3: Disfrute

Uno de los aspectos más importantes es que disfrutes y la pases bien. Es muy probable que tu experiencia vaya más allá de tus expectativas y que te sientas a gusto. En los siguientes apartados te daré unos cuantos consejos, con base en lo que a mí me ha funcionado para divertirme y sentirme bien.

Espero te la pases tan bien… como lo hace Ashley Graham sobre una estatua de tigre. Vía Alex Ilubomirski.

Decora tu nuevo lugar

Suena lógico, pero muchas personas se olvidan de invertir en decoraciones lindas para los apartamentos o habitaciones en que vivirán. Si bien es cierto que el dinero no abunda y, por lo mismo, la decoración simplemente no es una prioridad, no es sano pasar más de seis meses en un departamento en el que todavía hay ropa guardada en una maleta y el escritorio tiene ese look impersonal.

Así que si tu estadía no es por un par de meses, te recomiendo invertir en decorar el cuarto de tal forma que se sienta tuyo, y sea cómodo y acogedor. Hacer esto evitará que te ataque la soledad y te sientas como en casa… como en un verdadero hogar.

Y no te preocupes: decorar la habitación no requiere de mucho dinero. Basta con hacer un par de cambios y adquisiciones. Tal vez conseguir un escritorio bonito y decorarlo con plantas, fotos de tu familia, libros, tazas o DIY que tú misma hayas hecho.

¿Por qué no tener un escritorio como este, ordenado y conveniente para estudiar y leer? Vía Oh happy day.

Ve y diviértete

Parece un consejo obvio, pero a veces se nos olvida decir que sí a las oportunidades y estar abiertos a los nuevos escenarios, personas y experiencias. Una buena idea para pasar el tiempo es ir a festivales de música, museos, conciertos, ferias, y si eres de actividades más tranquilas o de menos esfuerzo físico, puedes ir al parque a hacer un picnic o a almorzar en un restaurante de sushi all you can eat (a mí me encanta el sushi), o a un restaurante de comida tradicional.

Esfuérzate en estudiar, pero también deja tiempo para disfrutar.

Confieso que esta imagen me ha dado mucha hambre. Vía Mslovejoy.

Ve de viaje

En mi opinión, irse de viaje es como viajar a otro mundo a donde nadie sabe quién eres y tus responsabilidades quedan atrás. Si tienes la oportunidad de explorar, ya sea dentro o fuera del país en el que realizas tus estudios, hazlo. Aprovecha los fines de semana, vacaciones, feriados… y todo el tiempo que te quede libre para ello.

A veces, incluso el viaje en un medio de transporte específico puede ser, en sí, una gran experiencia. Así como lo fue mi primera vez en tren. Vía Queens of vintage.

Recuerda tu cultura y compártela con otros

Realiza actividades en torno a algo que lleves contigo desde tu país natal. Y por “algo” me refiero a comida. Y es que es muy probable que en tu nuevo destino no encuentres alimentos de tu país, así que te recomiendo llevar todo lo posible (que sea permitido a bordo, claro).

Hazte acompañar de tus galletas y salsa favoritas, especias y productos tradicionales, así como de otros alimentos que te pueden hacer feliz en un día triste en que extrañes tu tierra natal. Y no te olvides de compartir tus provisiones… será una excelente oportunidad para generar plática, hablar sobre la familia y tu cultura, y para hacer nuevos amigos.

Sé tú misma

Sé quien eres y te sorprenderás con lo que te regresa el universo. No tienes que fingir ser otra persona para tener amigos, o hacer algo que no te guste para adaptarte. Estar en un país diferente al de origen te libera de múltiples ataduras… pero no por eso olvides quién eres. Sé fiel a ti. Siempre.

Sé tú, no ellos. Vía The funny beaver.

Al final del día, la experiencia la formas tú. No importa quién o qué se ponga en el camino. Recuerda: tú eres la que dicta ese destino. Estudiar afuera es mucho más que una oportunidad y, para pasarlo de lo mejor, no olvides ser fiel a ti misma, priorizar tu salud, divertirte y, sobre todo, aprender (de los estudios y de la vida).

Espero que esta guía te ayude a sobrevivir ese proceso confuso y estresante, pero liberador y maravilloso, que es irte a estudiar fuera de tu país.