Por quienes se fueron… pero siguen con nosotros


Somos lo que somos por quienes estuvieron antes. Por quienes se fueron primero. Por aquellos que nos enseñaron el camino y que, aunque no nos acompañen durante toda la vida, siguen viviendo en nosotros: en nuestros genes, en nuestra memoria, anidando en nuestras emociones. Son esas personas a quienes recordamos de manera muy especial en una fecha como hoy, 2 de noviembre, cuando en muchos países de habla hispana se celebra el Día de los Muertos (como es conocida en México), o también Día de los Difuntos.

La UNESCO, en 2008, declaró el Día de los Muertos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, de México. El origen de esta festividad se remonta a la conmemoración del noveno mes del calendario solar mexica, protagonizada por la diosa Mictecacíhuatl (conocida como la Dama de la Muerte) y por su esposo Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Cuando los españoles llegaron a América trataron de erradicar esta festividad “pagana”, así que hicieron que el Día de los Muertos coincidiera con el periodo en que, según la tradición católica, se celebra el Día de todos los santos y de todas las almas.

 


Day of the Dead: A celebration of Life. Vía Youtube

Día de los Muertos, Día de los Difuntos… independientemente de cómo se le llame, millones de personas participan de las tradiciones de este día: comprar y elaborar las calacas pintadas y hechas de dulce; preparar ofrendas para sus seres queridos; adornar las tumbas con flores artificiales o naturales; visitar los cementerios; tocar música en honor del difunto; y reencontrarse con familiares y amigos a quienes no se ha visto en algún tiempo, pero que comparten un mismo vínculo: el amor por alguien que ya partió hacia el destino al que nos dirigimos todos.

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“Solo estás aquí para una breve visita. No te apures, no te preocupes. Y asegúrate de oler las flores a lo largo del camino”. Walter Hagen.

Y, aunque el nombre de la celebración hace referencia a los difuntos es, sobre todo, una celebración a la vida: es un día en que torrentes de imágenes y emociones se agolpan para hacernos recordar el abrazo apretado de un papá amoroso; el olor del cabello de mamá; la sonrisa de alguien que sigue viviendo en nuestros recuerdos; las conversaciones y los consejos que no se fueron con quien ya lo hizo; los días, los meses, los años compartidos… el 2 de noviembre es, también, la oportunidad para darles gracias, a esos seres queridos que ya no están con nosotros, por allanarnos el camino; por hacernos quienes somos y por enseñarnos que lo importante no es el final, sino el camino. Por enseñarnos que lo importante es vivir con pasión, dejar huella y amar. Para que, cuando nos vayamos de este mundo, aquellos en quienes depositamos nuestro amor lo multipliquen.

En este día, demos gracias a la vida…