Mujeres: es hora de darse la mano, no la espalda


¿Has escuchado sobre la sororidad? Sí, la sororidad. Ese nombre que recibe la solidaridad entre mujeres. Ese término que es relativamente nuevo y que el Diccionario de la Real Academia Española aún no reconoce.

Aunque nunca hayas escuchado la palabra, o si no sabías de qué trataba, tal vez sí la has visto en acción. Cuando le compartes a tus amigas tus tips para enfrentar el molesto dolor menstrual, eso es sororidad. Cuando motivas a tus compañeras de estudio o de trabajo a seguir luchando por sus metas, eso es sororidad. Cuando te molestas al escuchar historias de abusos, de violencia, y te unes al dolor de las víctimas, eso es sororidad.

La sororidad la hacemos las mujeres, para las mujeres. Y sin importar si no le has dado mucha importancia, o si la pones en práctica consciente o inconscientemente, aquí te comparto unas ideas para hacerla parte de tu vida.

Todo empieza contigo misma

No podemos dar algo que no tenemos. Antes de ser solidarias las unas con las otras, debemos ser solidarias con nosotras mismas.

¿Y esto qué significa? Significa que debes saber que no por ser mujer debes ser vista de menos. Que no existe tal cosa como el sexo débil y claramente tú no formas parte de él. Y que si hay algo que no puedas hacer, no tiene nada que ver con el hecho de que seas mujer.

Ámate tanto que si alguien te hace algo incorrecto (o malo) solo por ser mujer, no vas a dejarlo pasar tan fácil, sin importar si ese alguien es un hombre u otra mujer incluso. Después de todo, para poder cuidarnos entre nosotras, primero debes cuidarte tú.

Haz tuyas esas palabras de Viola Davis en “The Help”. Vía Giphy.

Conoce tu realidad

Piropos indeseables por las calles. Roces desagradables cuando vas en el autobús. Que toquen tu cuerpo cuando no lo pides. Golpes, abusos, violencia, esa que duele no solo en el cuerpo, sino también adentro, en el corazón, en la mente. Que te paguen menos o que no reconozcan tu trabajo solo por ser mujer. Críticas recibidas porque “una mujer no debería o no puede hacer eso”. Comentarios e ideas machistas en nuestros hogares, con nuestros amigos, en el trabajo, en la universidad. ¿Te identificaste con alguna de estas situaciones? Bueno, estas y muchas más son nuestra realidad.

Es momento de hacer algo al respecto. Vía Diariodeconfianza.mx.

Si bien ahora las mujeres podemos ejercer el sufragio, estudiar una carrera y salir a trabajar, aún hay muchas cosas que deben cambiar. Y aquí está la importancia de conocer la realidad: si no estamos conscientes de los problemas, no podremos hacer nada para cambiarlos, ni para ayudarnos, ni para defendernos.

La clave está en la empatía

Es triste cuando las mismas mujeres le restamos importancia a las situaciones indeseables que han sufrido otras mujeres. He escuchado comentarios de todo tipo: que somos dramáticas, que solo queremos llamar la atención, que no soportamos nada, que solo debemos ignorar lo que ocurrió. Todo esto de parte de mujeres, cuando deberíamos ser las primeras en escuchar con cuidado las historias de las demás.

Dudo mucho que si eres mujer no te hayas identificado con alguna situación de las que mencioné arriba. Esta es la mejor razón por la que deberíamos apoyarnos entre nosotras: porque vivimos la misma realidad.

Si una amiga te busca para contarte algo, escúchala, apóyala, ponte en sus zapatos. Recuerda lo molesto e incómodo que es que hagan algo en tu contra solo por ser mujer. Y aun si la situación que ella ha vivido no te ha ocurrido a ti, recuerda que —lamentablemente— podría pasarte a ti también.

Empatía + solidaridad = sororidad. Vía Giphy.

Infórmate, actúa, hazte escuchar

Ahora pasamos del escuchar al actuar. Pero el primer paso es informarnos: ¿Sabes dónde denunciar si fuiste víctima de acoso o de algún tipo de abuso? ¿Sabes cómo actuar si violentan alguno de tus derechos solo por ser mujer? ¿Conoces la historia de las mujeres que alguna vez lucharon por sus derechos?

Si estamos informadas, podremos actuar mejor. Si tu amiga te cuenta que sufre de acoso en la oficina, en su lugar de estudios, o si ha sido víctima de algo más grave como una violación, ayúdala a denunciar con las autoridades correspondientes. Y no olvides que la ayuda puede abarcar más dimensiones: tu amiga podría necesitar respaldo psicológico y apoyo emocional.

Procura dar apoyo como el que recibió Kesha, cuando en 2014 habló del abuso sexual y psicológico del que fue víctima por parte de su productor Dr. Luke. Celebridades como Taylor Swift, Demi Lovato o Miley Cyrus mostraron su solidaridad con la artista. El apoyo que recibió de Lady Gaga, sin embargo, sobresale por hacerle saber que no estaba sola y que no había sido la única en pasar por algo así.

“Free Kesha”, se lee en la descripción de la foto que Lady Gaga publicó. Vía Instagram.

Oprah, por otro lado, ha manifestado haber tenido una infancia y adolescencia difíciles, debido a la violencia que sufrió, e incluso fue víctima de desigualdad salarial al inicio de su carrera. Por esto, en 2007 fundó la Oprah Winfrey Leadership Academy for Girls (Academia de Liderazgo para Chicas), con la que apoya la educación de niñas en Sudáfrica.

También recuerda que no siempre es necesario que ocurran hechos tan graves para hacer algo. Las mujeres podemos solidarizarnos con actos más sencillos. En tu entorno, apoya a esa chica que lucha por superarse y quiere estudiar a pesar de las adversidades. Admira a aquellas mujeres que luchan por cambiar la historia desde la ciencia, desde los medios de comunicación o como emprendedoras. Preocúpate por tu salud femenina y ayuda a tus amigas a también hacerlo.

Y por último, ten presente que, a veces, actuar es también una manera de hacernos escuchar. Desde donde te encuentres, desde lo que sea que hagas. Como Coco Chanel, que dio libertad a las mujeres a través de la moda. Diseñó pantalones femeninos en una época en que la vestimenta tradicional se limitaba a vestidos y faldas.

La misma Coco Chanel solía variar sus atuendos entre pantalones y vestidos elegantes. Vía Tumblr.

Finalmente, está el lindo gesto de solidaridad entre mujeres que vimos en los Óscar este año. Sally Hawkins, Margot Robbie, Saoirse Ronan y Meryl Streep, las “perdedoras” del Óscar a Mejor Actriz, se unieron en un gran abrazo que, en lo personal, me parece un signo genial de apoyo y respeto hacia el talento de las unas con las otras. Y la ganadora del premio, Frances McDormand, no se quedó atrás, pues en su discurso pidió que todas las mujeres presentes en la gala y que fueron nominadas —actrices, directoras, guionistas, diseñadoras— se pusieran de pie con ella.

¡Que venga ese abrazo! Vía actitudfem.com.


La sororidad es algo de todos los días. Debiera ser de todos los días. Más que solidaridad es una muestra de lucha pacífica, de unidad entre mujeres. Una muestra de las ganas que tenemos de hacer la diferencia.

Es también una forma de respeto y agradecimiento a todo lo que alguna vez han hecho las mujeres de la historia, para las mujeres del presente y del futuro.