Seis jóvenes escritoras que debes conocer


Si en el siglo pasado hubo mujeres jóvenes que usaron de manera magistral la palabra escrita, en la actualidad también existen quienes están destacando por su estilo único y original a la hora de escribir. Son ellas parte del grupo de escritores que están contando las historias de esta época, las inquietudes de esta generación, lo que está sucediendo en el mundo.

Son voces diferentes que hablan en un lenguaje que, para quienes nacimos hace pocas décadas, entendemos. Es más: son voces que nos hablan directamente, y que son el punto de encuentro con nuestros propios pensamientos.

Leer a estas escritoras no tiene desperdicio. Por eso te vamos a presentar a algunas para que te animes a leer a jóvenes como tú que escriben bajo la bandera de este tiempo:

N.º 1: Marina Keegan 

No sería extraño que Keegan se convierta en una autora infaltable para las futuras generaciones. Vía alphadecay.org.

Joven estadounidense que, lamentablemente, falleció a los 22 años. Justo cinco días después de haberse graduado de Yale. Sin embargo, en su corta vida Marina logró abrirse un espacio en la literatura y en la generación de jóvenes escritores estadounidenses, obteniendo el visto bueno de la crítica.

Graduada de escritura creativa, escribió una serie de ensayos que se recopilaron de manera póstuma en el libro The Opposite of Loneliness (Lo contrario a la soledad). Sus ensayos y sus escritos son el reflejo del sentimiento de una generación y lo que deben enfrentar en sus vidas, como la falta de un trabajo al graduarse, o la incertidumbre ante el futuro.

Hay algo deprimente en el hecho de que tantos de nosotros estemos apostando por una carrera en la que no producimos nada, no ayudamos a nadie, ni hacemos algo que nos apasione…

Ponemos el listón a una altura imposible, y lo más seguro es que nunca alcancemos las fantasías perfectas que imaginamos para nuestro futuro. Pero no veo que haya nada de malo en eso. Somos muy jóvenes. Somos tan jóvenes. Tenemos veintidós años. Tenemos mucho tiempo por delante. A veces me asalta una sensación que se cuela en la conciencia colectiva cuando te quedas solo después de una fiesta, o al guardar los libros cuando te das por vencido y decides salir: la de que, en cierto modo, ya es demasiado tarde. Que los demás han tomado la delantera. Que están más preparados, más especializados. Mejor encaminados para salvar el mundo de algún modo, para crear, inventar o mejorar. Que ya es demasiado tarde para empezar algo nuevo, y que debemos conformarnos con continuar, con seguir lo que ya hemos iniciado.

Esto fue lo que escribió Keegan en uno de los ensayos que conforman su obra póstuma.

El libro “Lo contrario a la soledad”, de Marina Keeger, es una obra póstuma. Está disponible en La Casa del Libro y en Book Depository.

N.º 2: Luisa Geisler

La obra de Luisa Geisler es muy conocida en Brasil, la tierra de Clarice Lispector. Vía marieclaire.com.

Esta chica brasileña, nacida en 1991, cuenta con tres libros. El primero, titulado Cuentos de mentira, es un compendio de relatos cargados de sensibilidad, emociones y escenas cotidianas, en los que los finales parecen quedarse en suspenso. Su segundo libro es Quizá, sobre un romance transgresor, y su tercer libro es Las luces de emergencia se encenderán automáticamente, una historia sobre la amistad y los intentos por mantenerla firme y a salvo.

Portada de los libros “Quizá” y “Las luces de emergencia se encenderán automáticamente”, de Luisa Geisler. Vía Posfacio. Cuentos de mentira lo puedes encontrar (versión portugués) en Book Depository, Quizá (versión en español) en Ediciones Siruela. También puedes encontrar sus libros en Amazon.

Su obra la ha ubicado en la lista de las mejores narradoras brasileñas menores de 40 años, realizada por la revista Granta. Obtuvo el Premio Sesc de Literatura, el cual premia a las nuevas promesas en el ámbito literario brasileño.

N.º 3: Nanna Juul Lanng

La poeta danesa ha sido compilada en antologías europeas y de mujeres jóvenes. Vía Poetas del siglo XXI.

La joven escritora danesa se ha centrado en la poesía, y ha publicado parte de su trabajo en The diamond generation, proyecto que ha sido parte, a su vez, del proyecto 89plus, el cual es una plataforma global que permite a los nacidos después de 1989 mostrar su voz, inventiva y talento creativo, por medio de exhibiciones y charlas, entre otras actividades. 

Lanng se dio a conocer gracias a su blog y ahora a las redes sociales. Nanna ha descubierto, como una promesa literaria, el poder de la tecnología para compartir su trabajo y lograr llegar a todo el mundo.

Aquí te dejamos una probadita de lo que escribe Lanng:

Inquieta y vagabunda, ella lo era

Nanna Juul Lanng

… la existencia es púrpura y mortinata
esto es un secreto
nadie debería mirar
las cámaras obstruidas del corazón
lleno de carne
ellas son carnívoras
tienen sangre en la lengua
las chicas inocentes
con su miedo estéril
cuando sangran
escuchan historias
que Disney nunca les contó…

N.º 4: Katja Perat

Una de las voces europeas más prometedoras: así se ha señalado la poesía de Katja Perat. Vía ZN Festival.

Seguimos con poesía, y esta vez presentamos a Katja Perat, de Eslovenia. Su primer libro, escrito a los 21 años, The best have fallen, ganó el premio al Mejor debut literario en la Feria del libro de Eslovenia (por cierto, el título de su libro es muy similar a la frase “Los mejores de nosotros no sobrevivieron”, escrita por Viktor Frankl en su libro El hombre en busca de sentido). Su segundo libro se titula Valor-impuestos incluidos.

Se considera el trabajo de Perat como reflejo de la utilización de nuevas técnicas, por parte de las nuevas generaciones en la poesía. Tanto Perat como la antes mencionada Nanna Juul Lanng forman parte de la antología poética Mil novecientos violeta: Series poéticas I (este libro lo puedes encontrar en Book Depository).

He aquí una muestra de la poesía de Perat:

Y yo sigo haciendo arte

Se dice que, en silencio, las personas
se esfuerzan por morir, porque todo lo orgánico
lucha por convertirse en inorgánico
y todo movimiento avanza y lucha
para dejar de serlo.
Las cosas se derrumban porque quieren
que se las deje en paz.
Los tristes se rinden;
un pueblo medieval se rinde
tras un asedio interminable, a duras penas,
bajo sus propias condiciones.
No pueden soportar la carga;
la culpa y la tristeza se comparten
entre todos los presentes.
El rechazo no ayuda,
ser insensible es útil,
aunque aseguren los psicoanalistas
que renunciar al deseo es una muerte anticipada.
Me resulta difícil plantarme ante el espejo. Me obliga
a enfrentarme a mi cara y a odiarla sin piedad.
Eso me aleja de las niñas de papá,
que pueden permitirse la maldad y la ira
sin nada que perder, pues se las ama y asegura por adelantado.
Existe gente honrada, gente que sabe gestionar la transparencia
sin recordarse a sí misma todo el tiempo
que jamás algo falso ha sido hermoso.
Gente que nunca esquiva su tristeza y que, al afrontar
sus errores, dice, con cierta calma:
«Soy consciente de que me has abandonado. Estás
fuera de mi alcance. Insistir
carece de sentido; nadie ama cuando está
obligado a hacerlo».
Esa gente ha aprendido cosas
que yo no soy capaz de aprender. Estamos separados
por la debilidad, que se disfraza de sentido del honor
y convierte en teoría todo lo que toca.
Cuando se vuelve insoportable de verdad,
solo puedo, con mi delicadeza exagerada,
esperar una lluvia que equipare el tiempo con mi humor.
Existe cierto encanto en emplear el arte
para liberarse. Encanto en lo que dices
cuando estás libre de las restricciones de un único punto de vista,
encanto que previene el habla y que evidencia la incapacidad,
encanto que no eludes nunca,
pues estás débil como para sobrevivir
al nivel de exposición que exige el ser humano.
El encanto y el afecto requieren esfuerzo,
y es verdad que, para mí, nada es sencillo.
«Es irrelevante»,
dijo alguien que conozco.
«Tus poemas son irrelevantes;
el arte necesita otras cosas».
El arte no necesita nada,
me gustaría añadirlo.

 

N.º 5: Chimamanda Ngozi Adichie 

Chimamanda escribe y desafía el machismo, así como los estereotipos que la gente tiene sobre África. Vía Biblioteca Viva.

Quizá esta escritora nigeriana sale de los parámetros de las autoras que te hemos presentado, por su edad (nació en 1977). Sin embargo, inició su despegue literario siendo muy joven. De hecho, escribió sus primeros cuentos a los 7 años, llegó a Estados Unidos a los 19 años para continuar sus estudios universitarios, y a los 26 años publicó su primer libro, La flor púrpura, que se desarrolla en su Nigeria natal.

Sus temáticas intentan recrear para el mundo como es realmente Nigeria y África y, además, son de corte feminista. De hecho, dictó una conferencia, que luego se transformó en el libro Todos deberíamos ser feministas. 

Su universo literario es uno en que las historias son redimensionadas y se evalúa el peso de la etnia, los prejuicios, los paradigmas y el género, muy en concordancia con la existencia y la filosofía de vida de la autora, tal y como ella lo expresa en esta famosa Ted Talk:

“… Ella pensaba que yo no sabía usar una estufa. Me impresionó que ella sintiera lástima por mí. Incluso antes de conocerme. Su posición por omisión ante mí, como africana, se reducía a una lástima condescendiente”. Esto fue lo que vivió Chimamanda Adichie cuando su compañera de cuarto, en la universidad, la conoció por primera vez. Vía YouTube.

La obra de Adichie está dirigida a hombres y a mujeres, a lo que hay que añadir que ha sido aclamada por la crítica de manera amplia. Tanto así que su obra Americanah (que trata sobre el choque cultural de una joven africana que viaja a Estados Unidos para estudiar) ganó en 2013 el National Book Critics Circle Award.

Sin duda, esta autora ha roto muchos esquemas sociales, étnicos y de género.

Algunos de los libros de Adichie. Puedes encontrarlos en Book Depository. Vía One.org.

N.º 6: Martina Cruz

Martina Cruz refleja en su poesía la realidad de las mujeres latinoamericanas. Vía Facebook.

Poeta argentina. Con tan solo 21 años, tiene una poesía con un fuerte contenido social que trata sobre el contexto de violencia que se vive en Latinoamérica. Martina escribe de manera directa y clara, sin dejar de lado la belleza de un lenguaje poético impactante. Los temas que aquejan a las mujeres latinoamericanas están presentes en su libro Camino negro al fondo.

He aquí un fragmento de la poesía de Cruz:

… la mano que tiembla
atrapa un beso que también tiembla
en una villa que tiembla
por los disparos de la yuta
que a su vez tiembla
ante un pueblo que
con la mano atrapa un beso en la villa
y no tiembla
porque cree en el amor


Hay muchas más escritoras jóvenes que están explorando nuevos lenguajes, abordando los discursos y temas que interesan a su generación, y que los están visibilizando. Anímate tú también a ser parte de esta generación de nuevas escritoras que pretende contar otra historia, una que apenas se está contando: el de las mujeres que no pasan de los treinta años.