“Expiación”: Una joya literaria en que la acción determina el destino


¿Qué pasaría si alguien, con toda la buena fe del mundo, arruinara un romance a punto de iniciar? ¿Y si además de esto, las consecuencias de sus actos afectaran el resto de la vida de la pareja que ha separado? Pues ese es el dilema que plantea la novela Expiación, de Ian McEwan.

Esta novela, que ha sido llevada al cine de la mano del director Joe Wright, además plantea una última interrogante, después de una acción que termina siendo fatal para el destino de los personajes: ¿Cuál es el acto adecuado para reparar los daños?

La escena del jarrón es un momento en que la tensión de los protagonistas estalla. Vía Letterboxd.

La historia está ambientada en los inicios de la II Guerra Mundial, ese periodo del siglo XX que suele ser un telón de fondo habitual para historias de amor.

En ese paisaje idílico surge lo que podría ser la más gloriosa historia de amor o la peor de las tragedias. Uno de los protagonistas: Robbie Turner, el hijo del ama de llaves de la familia Tallis. Los Tallis, a su vez, tienen tres hijos: León, Cecilia y Briony. Esta última chica, de apenas 13 años, sueña con ser escritora, pero tiene poco conocimiento de la vida más allá de la protección de sus padres y su vida perfecta de clase alta londinense. Para ella, el mundo y la realidad pueden ser buenos o malos, morales o inmorales… no hay medias tintas. Su visión del mundo está permeada por un cristal en el que la ambigüedad no hay cabida.

Con la llegada de varios visitantes a la casa Tallis comienzan los conflictos. En medio de ello, Robbie y Cecilia descubren un apasionado romance contenido. Pero Briony, quien los encuentra en la plenitud de ese descubrimiento, no comprende lo que está sucediendo. Inexperta como es, se imagina una versión de lo sucedido, sin caer en la cuenta de que para ella, una chiquilla que apenas se está asomando a la vida, el lenguaje del deseo y la atracción le es totalmente ajena. Y es así como en su propia versión de lo sucedido, Robbie ha traicionado a la familia y lastimado a Cecilia. Así que, con una gran convicción, acusa a Robbie de algo atroz.

Ese momento decisivo lo cambia todo. Es en ese momento en que una sola acción es capaz de cambiar todo el destino.

Briony, simplemente, no comprende lo que ocurre. Vía i.pinmg.

Los siguientes capítulos son atravesados por la guerra. Robbie en el frente de batalla, y Cecilia como enfermera y alejada de su familia. Briony también asume un puesto como enfermera y a los 18 años comienza a analizar el pasado bajo otra perspectiva.

Su duro trabajo consistente en cuidar, uno tras otro, a heridos y desahuciados de la guerra es una forma de purgar su pecado. Pero no basta. Las vidas de los personajes siguen desarrollándose y la posibilidad de expiación de la desgracia que generó Briony se percibe como imposible… aunque quizá sí haya una pequeña posibilidad de redención.

Sobre todo disfruté la interpretación de James McAvoy. Vía White Lies.

La película, así como la novela, inicia de una forma casi costumbrista, pero rápidamente el escenario cambia, como si el tono, el color o la luz dieran un vuelco. De los jardines de la casa Tallis nos vamos a la playa de Dunquerque, donde la esperanza se une a la derrota. De la fuente en la casa de los Tallis, que tendrá un papel determinante en la historia, nos trasladamos a los hospitales de Londres que reciben los estragos humanos de la guerra.

Una metaescena dentro del filme. La proyección pertenece a la película “Portal de Sombras”, de 1938. La escena de Dunquerque está ambientada en 1940. Vía Films in Films.

Los actores que dan vida a la novela son James McAvoy, como Robbie, Keira Knightley como Cecilia, y Saoirse Ronan como Briony en su juventud, y Romola Garai como la Briony enfermera. Me resultaron sobre todo destacables las actuaciones de McAvoy, quien demuestra, una vez más, que posee el talento para interpretar un personaje intenso de época. Romola, por su parte, transparenta la culpa que ensombrece a Briony.

Tanto el libro como la película son joyas de arte orientados no a juzgar a sus protagonistas o a perdonarlos, sino a entender junto a ellos cómo una pequeña acción pudo marcar el destino.

Romola Garai, como una madura y sufrida Briony que busca resolver el daño que causó. Vía Daily Motion.

El filme ha ganado el Óscar a mejor banda sonora, y el premio Bafta y Globo de Oro a la mejor película de 2007.  Costó USD 30 millones, recaudó USD 130 millones en todo el mundo y sigue siendo una de las mejores historias de amor en el contexto de la guerra. Por otro lado, Expiación es considerada la mejor novela de Ian McEwan.

Los momentos, por pequeños que parezca, son decisivos siempre. Vía i.pinmg.