“Five Foot Two”, de Lady Gaga: la verdad al desnudo


“Five Foot Two”, de Lady Gaga: la verdad al desnudo
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Five Foot Two es un documental que sigue la vida de Stefani Germanotta, mejor conocida como Lady Gaga, a lo largo de la producción de su quinto álbum de estudio, Joanne, así como su preparación y posterior presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LI, en 2017.

Para empezar a comprender el valor de un documental como este, no está fuera de lugar comparar el papel de Lady Gaga en el cine con el de un youtuber, por ejemplo, en la literatura. ¿A qué me refiero? Para 2014, Girl Online, de la blogera de belleza Zoe Sugg, se perfiló como el debut novelístico más vendido del año en el Reino Unido, superando en ventas, incluso, al debut literario de J. K. Rowling, Harry Potter y la piedra filosofal.

 

El documental fue producido por Germanotta y Heather Parry. Vía Hot 100.5 FM.

No representa sorpresa alguna que los índices de ventas rara vez se correspondan con la calidad de un producto destinado a ser consumido masivamente. De más está el valor artístico, cuando únicamente se pretende crear una pieza de mercancía destinada a fans abnegados dispuestos a consumir cualquier producto vinculado a sus personalidades o celebridades de preferencia. Y Five Foot Two no repara en ocultarlo.

Una secuencia en particular muestra a Germanotta pasearse por los pasillos de un Walmart, en una supuesta visita incógnito (a pesar de vestir un crop top que pone en letra pequeña “Lady Gaga” alrededor del hombro izquierdo y el mismo sombrero vaquero rosa con que aparece en la portada del álbum), mientras hurga entre la selección de discos para encontrar copias de Joanne que colocar al frente de la sección de novedades.

Lady Gaga actuando con mucha sutileza. Vía Netflix.

En cuestión de pocos minutos el truco publicitario surte efecto, y la intérprete se ve rodeada por decenas de fans y curiosos, con teléfonos firmes en mano, que la capturan mientras realiza algunas compras.

Posteriormente, alejada de las cámaras del público y en un jet privado, un grupo de sus allegados se reúnen alrededor de una mesa para discutir un Snapchat publicado en la cuenta oficial de Gaga sobre el evento. “¡Soy una [chica] más del montón!”, se mofa uno de los presentes en tono sarcástico, ante la imagen de la artista pasando una copia de su disco a través la caja registradora.

Joanne registró más de 200,000 copias vendidas en su semana de publicación. Vía Netflix.

Y es que Five Foot Two presenta a otro personaje a quien, si bien se le dedica poco tiempo de pantalla, es quizá más protagónico que la misma Germanotta: la admiración de sus seguidores.

Diferentes escenas muestran a múltiples fans, en su mayoría jóvenes, que se refieren a la artista con el afecto de quien recuerda a una amistad cercana. En un extracto específico, una joven fanática explica: “No lloro por nadie, pero esto ha sido una travesía […] Amo a esta chica”, mientras muestra un tatuaje sobre su espalda inspirado en letras de la cantante que versan sobre autoaceptación. De manera similar, otra admiradora define a Germanotta como “una de las pocas artistas que se preocupa genuinamente por sus fans”.

Respecto a la técnica del film, el trabajo de cámara es en su mayoría realizado a mano, sin trípode, quizá en un intento de hacer sentir al film más orgánico, íntimo.

No obstante, su efecto se materializa en una cinematografía, a cargo del también director Chris Moukarbel, que se muestra indecisa en escenas en que la cámara pareciera no decidirse por una composición definida. En otras ocasiones, causa la impresión de que el editor Greg Arata no hubiese cortado la toma en el momento adecuado.

Sorpresivamente, o nada en absoluto, muy poco del documental es dedicado a la producción del disco como tal. Moukarbel representa la creación del álbum como una experiencia hermética y privada en que Gaga, junto a Mark Ronson y BloodPop, en menor medida, estructuraron la totalidad del álbum.

No obstante, los créditos de la producción revelan una historia diferente: en la concepción de Joanne trabajaron una miríada de escritores y productores, entre quienes también figuran Josh Homme (Queens of The Stone Age), Jeff Bhasker, Hillary Lindsey, Beck, Kevin Parker (Tame Impala) y Emile Haynie. Esto, sin tomar en cuenta a los músicos de estudio que trabajaron en el disco, ingenieros de sonido, colaboradores, entre otros.

Gaga y Mark Ronson en estudio.Vía Netflix.

Por otra parte, también hay una redundancia de ideas que desperdicia tiempo de cinta. Y el documental intercala constante, casi exclusivamente, entre dos facetas de la vida de Gaga: la imagen pública, personificada en el glamur que le confiere el dinero y la fama; y una vida privada caracterizada por la cercanía con la familia, inseguridades personales y problemas médicos, como una lesión de cadera que la incapacita, pues le provoca espasmos de dolor.

Germanotta fracturó su cadera durante el tour Born This Way Ball de 2012. Vía Netflix.

Producir un documental es una estrategia publicitaria sumamente complicada y costosa, pero no diferente, en esencia, de la imagen de Gaga colocando sus álbumes sobre los discos de otros artistas en la sección de novedades musicales de un Walmart cualquiera.

La intención es la misma: exposición. ¿El resultado? Un documental disperso en su estructura, que redunda en los mismo puntos una y otra vez, y que únicamente surte efecto en tanto la audiencia se enfrente a él con una empatía preexistente hacia Germanotta.

Five Foot Two está disponible en Netflix.