Nellie Bly, la trotamundos que quisiéramos ser

Comparte en:

Cuando leí La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne, quise ser el protagonista de la novela: Phileas Fogg, el intrépido inglés que apostó con sus amigos a que en 80 días sería capaz de darle la vuelta al mundo.

Yo tenía unos 10 años y quería hacer ese viaje increíble, mas no sabía que en esa misma época una mujer de carne y hueso realizó la misma hazaña, y en 72 días: Nellie Bly. Ahora ya no quiero ser Fogg, quiero ser la increíble Nellie.

Nació con el nombre de Elizabeth Jane Cochran, el 5 de mayo de 1864. De joven, la intrépida Elizabeth escribió una columna al periódico The Pittsburgh Dispatch, en respuesta a un artículo titulado What girls are good for, que exhortaba a las mujeres a ceñirse a sus roles caseros, y que afirmaba que quienes se aventuraban a trabajar o a hacer actividades fuera de sus roles de género eran monstruosidades.

La vuelta al mundo en 80 días es una de las obras más conocidas de Julio Verne: se ha adaptado al cine y al cómic, por ejemplo. Vía julesverneastronomia.blogspot.

La columna de Bly, con el título de Lonely Orphan Girl, era de tal calidad, que el editor del periódico, George Madden, la contrató como reportera.

Ya como periodista, su estilo visibilizó las necesidades y desigualdades que enfrentaban las mujeres; sin embargo, el editor la instó a centrarse en temas femeninos más superficiales.

Ella no estuvo de acuerdo, así que se marchó a México, donde trabajó como corresponsal. De este viaje surgió el libro Six Months in Mexico, y renunció del todo al Dispatch, del que conservó el seudónimo que Madden le había adjudicado: Nellie Bly.

Nellie es considerada una de las mejores periodistas de la historia de Estados Unidos, y una intrépida mujer para su época. Vía Kickstarter.

Su siguiente trabajo fue en el periódico New York World, de Joseph Pulitzer (¡vaya personajes con los que se codeó!), para el que escribió el artículo Ten Days at a Mad House, que consistió en periodismo de infiltración. 

Para este artículo, Nellie se hizo pasar por enferma mental (durante diez días), para conocer el trato que se daba a las pacientes del Women’s Lunatic Asylum, de Blackwell. Con su reportaje denunció el maltrato que sufrían las internas, y obligó con ello a las autoridades a buscar soluciones y alternativas más dignas para ellas.

Poco después, en 1888, Pulitzer la eligió para una misión especial. Por entonces, el libro La  vuelta al mundo en 80 días estaba causando sensación, aunque había sido publicado años antes (en 1873), así que decidió enviar a Nellie a cumplir la misma travesía del personaje Phileas Fogg.

Doodle que Google le dedicó a Nellie, en el aniversario 151.º de su nacimiento. Vía The Huffington Post.

Aunque en un principio el viaje no generó mucha expectación, se instó al público a que pronosticara en cuánto tiempo lograría la hazaña, o si podría concluir el itinerario, debido a que en esa época una mujer viajando por su cuenta era inusual, y estaba amenazada por riesgos y condiciones que no las tomaban en consideración.

Bly realizó el viaje descrito en la novela de Verne, e incluso lo conoció en el trayecto, quien, un poco escéptico, la retó a finalizar en menos tiempo la hazaña: “Señorita, si es usted capaz de hacerlo en 79 días, yo la felicitaré públicamente”. 

¡Y en efecto lo hizo! Y es que Nellie completó la aventura en 72 días, viajando de tren en tren, de vapor en vapor, y recorriendo países como China, Japón, Estados Unidos… e hizo todo esto con apenas 25 años.

Para aumentar la emoción, la revista Cosmopolitan envió también a su reportera Elizabeth Bisland a realizar la misma aventura. Ella lo consiguió en 76 días y medio, siempre por delante de Fogg (Bisland también escribió un libro sobre su travesía, al cual tituló En siete etapas: un viaje volando alrededor del mundo). Cabe destacar que ambas periodistas realizaron la hazaña solas, sin compañía masculina.

En principio, Bly no sabía que estaba compitiendo con Bisland (que fue reclutada el mismo día en que Bly inició su viaje). Fue hasta que llegó a China que supo que Bisland, del Cosmopolitan, ya había pasado por ese país. Finalmente, Bly llegó cuatro días y medio antes que Bisland, pero ambas lo lograron en menos de los 80 días que auguraba Julio Verne. Portada del libro Eighty Days. Vía El Rincón de la Pluma.

Bly continuó dedicándose al periodismo, aunque hizo una pausa en su profesión cuando, en 1895, se casó con el magnate Robert Seaman. Al morir él, en 1904, Bly se dedicó a regentar las empresas de este, y entre los cambios que realizó estuvo mejorar los salarios y las condiciones de los empleados.

Sin embargo, tristemente la empresa quebró, pero el espíritu aventurero de Nellie no conocía barreras (por lo visto, ser empresaria no era el fuerte Nellie). Volvió a la prensa y continuó denunciando las desigualdades sociales, el movimiento feminista y, más adelante, el sufragista.

Y si eso no fuera suficiente, en 1914 fue corresponsal en la Primera Guerra Mundial. Nunca estuvo quieta y callada, como querían que fueran las mujeres de su tiempo, sino que demostró la fuerza de una mujer decidida y apasionada por la vida.

Falleció en 1922, con 57 años, a causa de una neumonía. Sin embargo, a pesar de su corta existencia, influyó de tal modo que sus colegas afirmaron que había sido “el mejor reportero de América”.

Las mujeres, sin duda, siempre hemos tenido un espíritu aventurero. Solo hay que tomar impulso y viajar, pues después de todo, ¿qué mujer no querría ser tan increíble como Nellie Bly?