Más allá de la melodía: historias tras notables composiciones


En determinadas ocasiones, ciertas composiciones son precedidas por orígenes tan intrigantes como la música misma, ya sea por los personajes y eventos que las inspiraron, su particular proceso de producción, o incluso sus controversiales autores.

La siguiente lista consiste, pues, en una recopilación de algunas de las inusuales circunstancias que originaron canciones icónicas que tienen un lugar especial en la historia de la música:

N.º 1: She Lost Control – Joy Division

Joy Division nació en 1976, después de que Ian Curtis, Bernard Sumner y Peter Hook se conocieron en un concierto de The Sex Pistols. Vía i.pimg.

Extraída del disco Unknown Pleasures, en She’s Lost Control el vocalista Ian Curtis retrata con portentosa voz y perturbante desapego la angustia de una mujer que sufre un episodio de epilepsia frente a sus ojos.

A finales de la década de los setenta, Curtis desempeñaba un cargo como funcionario público en una bolsa de trabajo de Manchester, donde encontraba empleo para personas con discapacidad. Entre los habituales del lugar, una mujer en particular que sufría de ataques de epilepsia, cada vez que visitaba la oficina, llamaría la atención de Curtis. Tras la repentina muerte de esta, el vocalista escribió las letras de la icónica canción.

En 1979, el mismo Curtis fue diagnosticado con epilepsia. La composición parecería ser, entonces, el augurio de la venida de una condición que lo debilitaría hasta el punto de la desesperación.

 Video de “She’s Lost Control”. Vía YouTube.

N.º 2: Requiem – Mozart

Cuenta la historia que en el verano de 1791, y tras la muerte de su joven esposa, el conde Franz von Walsegg comisionó a Mozart, de manera anónima a través de un representante legal, la composición de un réquiem que honrase su memoria.

Meses más tarde, el músico manifestaría: “Me temo que escribo un réquiem para mí”. La predicción resultó acertada, y para el 22 de noviembre del mismo año, Mozart, de 35 años de edad, caía víctima de una epidemia de faringitis estreptocócica.

El 5 de diciembre, alrededor de la una de la madrugada, el austriaco era declarado muerto, habiendo únicamente completado el Introitus del encargo. Aunque el réquiem pasaría a ser conocido como una composición de Mozart, fue su aprendiz Franz Xaver Süssmayr quien completó el mayor volumen del trabajo.

Video de “Requiem in D minor”. Vía YouTube.

N.º 3: (I Can’t Get No) Satisfaction – The Rolling Stones

La banda se presentó en vivo por primera vez, el 12 de julio de 1962, en el club Marquee de Londres. Vía WordPress.

De acuerdo con Keith Richards, guitarrista de The Rolling Stones, el riff del reconocido clásico del rock vino a él durante un sueño. Luego de despertar momentáneamente, y aún desorientado, el músico logró grabar las primera notas de la canción y murmurar un: “No puedo obtener satisfacción”, antes de volver a dormir.

No obstante, Richards se mostraría renuente ante su creación. En palabras del cantante Mick Jagger:

Sonaba como una canción folk cuando empezamos a trabajarla y a Keith no le agradaba mucho, no quería que fuera un sencillo, él no consideraba que le iría bien. Esa ha sido la única ocasión en que hemos tenido un desacuerdo.

La versión inicial de la canción fue grabada el 10 de mayo de 1965, en las instalaciones del Chess Studio de Chicago. Posteriormente, el sencillo pasaría a dominar las listas de popularidad estadounidenses, un hito en la carrera de los británicos.

 Video de “(I Can’t Get No) Satisfaction”. Vía YouTube.

N.º 4: The Needle and the Damage Done – Neil Young

A la edad de 7 años, Neil Young estuvo a punto de morir tras contraer poliomielitis, durante un brote del virus en Ontario. Vía Indie Hoy.

Parte del Harvest de 1972, The Needle and the Damage Done del canadiense Neil Young indudablemente versa sobre los efectos devastadores de la adicción a la heroína, en la industria musical. No obstante, la temática es mucho más cercana a Young de lo que parecería en primera instancia.

Y es que la canción fue directamente inspirada por la dependencia al narcótico de Danny Whitten, miembro de Crazy Horse, por muchos años la banda de apoyo de Young. Como auténtica personificación de la línea: “Cada adicto es un sol que se pone”, que concluye el emotivo trabajo, Whitten murió de una sobredosis poco después de la publicación de esta, el 18 de noviembre de 1972.

Más adelante, Young confesaría:

Me sentí responsable, pero realmente no había nada que pudiera hacer. Me refiero a que él fue responsable […] Danny simplemente no era feliz […] fue consumido por esta droga, y es una pena, porque Danny tenía mucho que dar.

 Video de “Needle And The Damage Done”. Vía YouTube.

N.º 5: Never Learn Not To Love – Beach Boys

La banda fue conformada, en 1961, bajo el nombre de The Pendletones. Vía New Statesman.

Publicada a finales de 1968 como lado B del sencillo Bluebirds Over the Mountain, Never Learn Not To Love no dista de la mayoría de pistas pop románticas de la época. Sin embargo, aunque acreditada como una creación de Dennis Wilson, la canción es en realidad una versión alterada de Cease to Exist, escrita por el infame Charles Manson.

De acuerdo con Manson, entonces aspirante a músico, quien frecuentaba a Wilson, el hurto de su música por parte del cofundador de The Beach Boys lo llevó a amenazar de muerte al baterista, antes de controlarse, dada su expectativa de un posible contrato con un allegado de este, el productor Terry Melcher.

No obstante, dicho trato discográfico nunca se concretó y Manson viró su atención a su secta, La Familia Manson. Menos de un año después, y bajo directrices de este, miembros del grupo perpetraron la masacre de cinco personas, entre ellas la actriz Sharon Tate, quien en esos momentos se encontraba en avanzado estado de embarazo.

 Video de “Never Learn Not To Love”. Vía YouTube.

Aunque no siempre agradables, nunca está de más conocer la historia que rodea a la génesis de estas composiciones popularizadas por reconocidos artistas, indudablemente vueltas notables por su importancia histórica y, en algunas ocasiones, devastador retrato de la realidad.