¿Es esta la época de los hombres que no aman a las mujeres?


El 19 de noviembre es el Día Internacional del Hombre. Esta es una conmemoración que pasa desapercibida: los hombres no reciben abrazos, felicitaciones, ni en ese día se habla de sus derechos. Y menos en estos tiempos, en que pareciera ser que los hombres son los enemigos número uno de las mujeres: Harvey Weinstein; “la manada”, en España; el entrenador del equipo de gimnasia olímpica de Estados Unidos… no hay día en que no surja un nuevo caso de acoso, violación o agresión sexual.

Sin embargo, no todos los hombres son así. Las mujeres debemos reconocer a los hombres que nos tratan con empatía, a quienes nos respetan con sus palabras y con sus actos, a quienes nos consideran verdaderas compañeras de vida y aliadas, no competencia ni rivales.

No hay como convivir con hombres que entienden que este mundo no puede existir sin ellos… y sin nosotras. Que son excelentes amigos. Que son excelentes padres. Que son excelentes hermanos. Que no nos perciben como trofeos, como úteros sin sentimientos, como objetos a los que someter o a los cuales usar y tirar.

Debemos agradecer a la vida porque existan hombres que saben que su masculinidad no depende de a cuántas mujeres hayan seducido. Que saben que pueden llorar, porque son humanos con lagrimales y sentimientos. Que juegan con los niños y con los animales. Que ríen sin vergüenza al qué dirán. Que ayudan a otros. Que quieren un mundo mejor para la próxima generación. Que quieren un mundo mejor para sus hijos (que tendrán junto a nosotras), y que por eso saben que deben ser los mejores seres humanos que puedan ser.

Agradezcamos a la vida por los hombres maravillosos que han estado en nuestras vidas. A los padres que nos han acompañado en nuestro camino a convertirnos en las mujeres que somos. A los hombres que nos han amado. A los hermanos con quienes hemos aprendido lo que es el compañerismo. A los amigos que nos han enseñado que un hombre puede acercarse a una mujer porque le tenga cariño, no porque quiera sacar ventaja de ella.

A los maestros que nos animaban a demostrar que éramos inteligentes, aunque quizás otros se burlaran. Al hombre que en alguna ocasión nos defendió de alguna agresión o acoso, en el autobús o en la calle. Al hombre que creyó en nosotras y al que jamás se le pasó por la cabeza que nuestra condición de mujer era un impedimento para realizar un excelente trabajo.

Y, al mismo tiempo, este es un buen momento para que reflexionemos en que tanto hombres como mujeres debemos ayudarnos. Que estamos en este mundo los unos para los otros. Que tanto las mujeres como los hombres llevamos un gran peso sobre nuestros hombros: los prejuicios y lo que la sociedad nos exige e impone.

Emma Watson lo dijo fuerte y claro: todos (hombres y mujeres) debemos sentirnos libres de ser vulnerables. Vía YouTube.

A nosotras nos enseñan a ser más dóciles; y a ellos, más atrevidos. De ellos se espera que tengan una profesión y que ganen suficiente dinero. De nosotras, que siempre seamos adorables. De nosotras se espera que queramos casarnos; de ellos, que disfruten la soltería. Sin embargo, en la medida en que las mujeres vivan mejor, también lo harán los hombres. Y en la medida en que los hombres vivan mejor, también lo harán las mujeres.

Piensa en los hombres que han cambiado para bien tu vida, que te han echado la mano cuando lo necesitaste, y envíales esta publicación. Recuérdales que les agradeces, porque cuando la vida parece decirnos que el mundo no es el mejor lugar para las mujeres, ellos nos han demostrado que hay hombres que son, más que hombres, verdaderos seres humanos.