Fashion nostalgia: íconos que marcaron la década de los ochenta


Si pudiéramos describir la década de los ochenta en una sola palabra, considero que la más apropiada es extravagancia. Hasta la fecha, no hemos visto ninguna otra época en la que el color, los peinados exagerados, las mangas gigantes y las combinaciones de estampados sean tan comunes y representativas como en esta.

Para celebrar esos años de diversión y rebeldía en el mundo de la moda, hemos creado una lista con algunos de los fashion icons más relevantes, que ya sea por su peculiar belleza, o por su gusto al vestir, han quedado como referencia de aquella época.

Brooke Shields: las cejas más famosas de la década de los ochenta. Vía Listal.

Brooke Shields

Desde temprana edad, esta famosa actriz y modelo figuró en las listas de las mujeres más guapas. Sus peculiares cejas marcaron tendencia para las chicas de toda una generación, así como su estilo sencillo, clásico y elegante. Y también muy sensual.

Su vida estuvo llena de escándalos desde muy joven: no había llegado a los 15 años cuando interpretó a una prostituta en la película La pequeña. A los 15 años cumplidos se convirtió en la modelo más joven en aparecer en portadas para Vogue y Cosmopolitan, y ese mismo año protagonizó la película El lago azul.

La imagen de Brooke Shields se caracterizaba por explotar al máximo su sensualidad, juventud y deje de inocencia. Esa imagen fue la que la hizo un ícono de la moda. Así como su famoso anuncio (bastante polémico, por cierto) para Calvin Klein.

Brooke Shields fue una de las celebridades más famosas de los ochenta. En la fotografía, una joven Shields aparece enfundada en unos pantalones Calvin Klein. Con esta campaña publicitaria, la actriz y modelo puso de moda los pantalones vaqueros de diseñador. Vía Vanity Fair.

Fue ella la que impulsó la fama de los pantalones Calvin Klein. Eran los jeans que todas las chicas querían usar. Así que la tendencia se impuso; y los pantalones se agotaron en las tiendas.

Grace Jones

Sabemos que no pasaba desapercibida. Vía Kalamu.

Mucho antes de Lady Gaga estuvo Grace Jones, quien asombró a todos con sus atuendos que no dejaban a la gente indiferente. Desde un cabello extremadamente corto, pasando por pieles, sombreros over-sized, maquillaje creativo y luminoso, y hombreras, Jones siempre tuvo un estilo diferente y que atrapaba miradas donde sea que estuviera.

Fue cantante y actriz (de hecho, Rihanna y Lady Gaga han admitido que ella es una de sus influencias)… pero todo empezó con su carrera de modelo. Al principio no triunfó en Estados Unidos; sin embargo, su androginia y rasgos jamaiquinos fueron bien recibidos en Europa.

Con actitud irreverente y mostrando sus poderosas facciones posó para el lente de Helmut Newton, y se convirtió en la musa de Azzedine Alaia. Al regresar a Estados Unidos puso de moda un look menos femenino, más arriesgado. Y, entonces, surgió el ícono de la escena underground que iba al Studio 54, posaba con Andy Warhol… el resto es historia y parte de la memoria colectiva.

¿Qué le debemos a Grace Jones?: que la androginia fuera aceptada en el panorama de la moda. Y también su incursión en un tipo de extravagancia que jamás se había visto, de parte de una mujer que no pedía perdón ni disculpas por ser cómo era.

 

Madonna

Años después y sigue siendo reina. Vía kennethinthe212.com.

En algún momento de la década de los ochenta, todas quisieron atar una bandana a su cabello rizado; usar hombreras anchas, chaquetas de cuero, pantalones desgastados, eyeliner muy oscuro y guantes de encaje sin dedos.

Madonna dio la pauta a muchas tendencias y también representó una revolución en el mundo, tanto de la música como de la moda. ¿La recuerdan cantando Like a Virgin con un vestido de novia? ¡Un clásico!

Después, la reina del pop volvió a reinventarse y dejó prendas icónicas en la retina del público. El corsé de conos de Jean Paul Gaultier. El vestido con 20 millones de dólares en diamantes, de Bob Mackie. El look geisha. Todos fueron transgresores a su manera, y aunque parecían decantarse por conceptos diferentes a aquel con el que surgió Madonna, en realidad eran una prolongación de su grito de rebeldía.

 

Boy George

Maquillaje y vestuario de impacto. Vía In the 80’s.

El vocalista del grupo Culture Club capturó la atención con su peculiar look andrógino, su ropa colorida, rastas y pantalones bombachos; todo ello aderezado con maquillaje cargado, abrigos oversize y botas.

Tras un período autodestructivo que casi le quita la vida, volvió a reaparecer en la escena musical y de la moda por medio de la campaña que en 2017 lanzó Dior Homme.

Como el ícono de la moda que es, ha dejado algunas importantes lecciones que todos debemos recordar, como la importancia de tener unas cejas que armonicen con el rostro y no tener miedo a usar collares o accesorios que se conviertan en el centro de nuestros outfits.

Cindy Lauper

Ella solo quería divertirse con la moda. Vía ipinmg.com.

Tenemos que admitirlo: cuando pensamos en la década de los ochenta no puede faltar en nuestro soundtrack Girls Just Wanna Have Fun y, por supuesto, pensar en Cindy Lauper.

En toda su carrera, ha reflejado su fuerte personalidad a través de la ropa y por medio de combinar colores, estampados, telas y texturas, sin miedo al resultado que se podría obtener. Su estética era punk-pop, aderezada con un cabello rojo tan incendiario como su personalidad, famoso por ser el vehículo de peinados cargados de laca.

Las combinaciones de colores y sus elecciones estéticas eran extrañas, pero… ¿qué más daba? Lo que importaba es que era diferente, irreverente… y lo demostraba con sus outfits.

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Sin duda, la década de los ochenta fue una época de excesos al vestir, funky… de gran inventiva y de pocos tapujos. Las reglas fashionistas se traspusieron, se reinventaron y se rompieron. Y con ello surgió una vena creativa que sigue inspirando a diseñadores y al público en general. Bien merecería la pena recobrar un poco de esa filosofía.

Esa época en que los jeans se doblaban de otra forma. Vía channel.nationalgeographic.com.