Ideas para pasar tiempo con tus amigos

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¿Alguna vez has dejado que una amistad se enfríe? Sucede paulatinamente: cada vez pasa más tiempo entre cada chat, ya no se llaman tanto por teléfono, les cuesta establecer una fecha para verse, el resto de compromisos los absorben… a mí me ha pasado. Bueno, mejor dicho, he dejado que suceda. Porque si bien las relaciones cambian con el tiempo (de repente un amigo de la infancia puede convertirse en una persona que apenas reconocemos), lo cierto es que las amistades deben ser cultivadas. Abonadas. Regadas. Y atendidas con mimo cada cierto tiempo.

A veces sentimos que la amistad no da para más, pero somos nosotros los que no le damos la oportunidad para crecer. Y para que crezca debemos compartir nuestros sentimientos, expresar nuestras ideas y pasar tiempo con esas personas a las que amamos.

Si en este momento, y al leer esto, estás pensando en tus amigos y en que no has pasado suficiente tiempo con ellos, aquí te dejo unas cuantas ideas geniales que son, a la vez, excusas perfectas para que el próximo fin de semana te reúnas con ellos y se den la oportunidad de disfrutar de su compañía.

Son actividades para compartir tiempo juntos, no para gastarlo juntos (la ida al cine es maravillosa, pero ¿acaso se puede conversar a mitad de la función?):

Noche de tapas y picoteo

Si algo me gusta de España es su pasión por cenar a puro picoteo: aceitunas por aquí. Una lasca de queso por allá. Calamares empanizados. Una cerveza bien helada con limón (o una cañita, como dicen por aquellos lados). O una copa de buen vino tinto. Alitas fritas en salsa. Lascas de salmón ahumado. Rodajas de pan baguette con mantequilla… Bueno, creo que me dejé llevar por mi imaginación, porque, la verdad, las tapas no tienen por qué ser tan elaboradas.

A mí me gusta la idea de juntarse en una casa y comer (o picotear) una variedad de jamones, aceitunas, quesos curados, papas fritas con romero, aderezos a base de yogurt, palitos de verduras (de zanahorias, por ejemplo) para los más saludables, hummus y palitos de pan para acompañar, galletas saladas y simples, jaleas, maníes y almendras… las opciones son variadas.

Júntense en una sala espaciosa, en una terraza con vista a la ciudad o en el patio de una casa. Decoren con guirnaldas que recuerden a la estación, dispongan la comida en la mesa, asignen platitos a cada amigo, y cuchillos para queso… y dejen que la buena plática fluya, al mismo tiempo que se acaba la comida.

¿Es que acaso la comida no es una de las mejores formas de compartir? Vía @katepearl.

Sesión de fotos casera

Estamos en la época de las fotos, de las redes sociales, de las selfies, de los teléfonos con cámaras fotográficas con buena resolución… y si, además, quieres pasar un buen rato con tus amigos, anímense a hacer una sesión de fotos caseras. Busquen un escenario bonito, disfrácense, impriman bigotes o máscaras. De preferencia, usen una cámara con trípode… pero si no hay para tanto, basta con el celular y un selfie stick.

Para que, pasado el tiempo, se recuerden esos viejos tiempos. Vía trendxyz.net.

Hacer una venta de garaje

Reúnanse y lleven todo lo que ya no usan. El florero que mamá detesta. El pantalón que, lastimosamente, no te queda. El juego de mesa (con sus piezas completas) que ya te aburriste de jugar. Tus libros de texto de hace siglos… Hagan una mega venta de garaje entre todos, preparen limonada (agréguenle unas cuantas hojitas de menta) para soportar el calor, y comida ligera para entretenerse entre venta y venta.

Las ventas de segunda mano son interesantes… y lo son más aún si son tu miniempresa de fin de semana, con la cual tus amigos y tú obtienen el dinero para el cien. Vía tvseriesfinale.com.

Cocinar juntos una pizza

A casi todos nos gusta la pizza. Y es de esos platillos fáciles de elaborar. Creo firmemente en que lo importante no es la ocasión, sino el tiempo que se pasa juntos mientras se hace algo. Y es que no hay nada tan bonito como cocinar en grupo: mientras unos cortan chiles verdes, otros hacen la salsa y otros más preparan la mesa… y en medio de todo eso suele haber risas, música, plática de la buena y picoteo de comida.

Hasta los más novatos en eso de la cocina se la pasarán en grande (pónganlos a rebanar tomates y estarán felices). La diversión empieza con alistar los ingredientes y termina con comer entre amigos.

¿Hay algo más rico que la pizza? Y si es casera, mejor. Vía Society19.com.

Pijamada… pero de adultas

Monten un campamento improvisado, en el cuarto más grande de la casa de la anfitriona. Pónganse la pijama más ridícula que tengan: los pantalones con estampados de cerditos, las pantuflas peludas…

Reemplacen las chucherías por tartaletas, pinchos de frutas envueltos en chocolates, smores hechos en casa, o conos para sorbetes rellenos de fruta picada (fresas, uvas, kiwis)… Y si quieren chucherías, bueno, para eso está el sorbete y las galletas.

Hagan juntas una receta de exfoliante y otra de humectante con productos naturales, y aprovechen para consentirse. Pongan la música que más les guste, y eviten hacer sesión de manicure (el olor a esmalte, dentro de un ambiente cerrado, puede provocar alergias).

¡A disfrutar se ha dicho! Vía annaelizabethevent.com.

Noche de películas

Consigan una pantalla gigante, un proyector, computadora y que el anfitrión ceda su cuenta de Netflix. Hagan la lista para la maratón de películas (hace tiempo hice una maratón de Alien… por algo dicen que para gustos, los colores). ¿Qué películas recomendaría? Maratón de comedias… o de películas que les hagan recobrar la fe en el amor.

Preparen nachos con queso y salsa, y palomitas a montones, de esas que tienen sabores. Preparan la zona de acampada con sillones blanditos, sábanas y muchas almohadas.

En casa pueden tirarse las palomitas, comentar la película, reír a coro, tener almohada humana… y hacerse spoilers de vez en cuando. Vía Gilmore Girls.

Karaoke

Esta idea promete diversión garantizada. De hecho, es casi tan eufórico como hacer deporte extremo. Preparen el karaoke en casa, un micrófono falso y asegúrense de no despertar a los vecinos… O mejor vayan a un sitio en el que paguen por la comida y les aguanten cantar a coro, con micrófono amplificado y que no exista la posibilidad de que los vecinos llamen a la policía. Si tienen que pagar por la experiencia, les aseguro que es dinero bien invertido.

¡Hora de cantar a grito pelado! Vía urbanoutfitters.com.

Ir a un restaurante temático al que nunca hayan ido… o probar comida étnica que nunca hayan comido

Si comer y probar cosas nuevas es lo tuyo, esta opción es para ti. Si tus amigos y tú siempre han querido comer kimchi, ¿por qué no ir a un restaurante coreano, de una vez por todas? Atrévanse a ir, a conocer nuevos sabores y a reírse con las caras de los demás, cuando ponen cara de: ¿Qué se supone que es esto que me he metido a la boca?.

La vida implica, en muchos casos, dejar atrás las dudas y los prejuicios… y probar nuevos sabores. Vía Pinterest.com.

Hacer un camping en su parque preferido

Suena old fashion… pero lo old fashion también puede ser lindo. Preparen sándwiches con un relleno delicioso, compren frutas variadas de estación y botanas, lleven un refresco de fruta natural y pan delicioso para acompañar.

Y tengan consigo suficientes mantas para sentarse en la grama, repelente para mosquitos, ropa cómoda y antialérgicos (por quienes pueden escapar a morir por una picada).

Diversión a bajo costo. Vía ipinmg.com.

Y también habrá tiempo para echar una siesta. Vía lookingforneda.tumblr.

Hacer un recorrido en bicicleta

Si en tu ciudad no es un atentado a la vida salir en bicicleta, sería precioso ir a una zona con escenarios pintorescos y, todos juntos, como en las películas de los viejos tiempos, sacar sus bicicletas para hacer un recorrido idílico en caravana.

Bonito… al estilo Los años maravillosos. Vía glamulet.com.

Tener un día de spa

En casa o en un local especializado en ello, no hay como consentirse juntas y recordar que todo empieza por el autocuido y el amor propio.

Pepino, mascarilla… y una tarde para olvidar todo. Vía instagram.com.

Hacer una actividad inusual juntos… o aprender algo nuevo

La lista de actividades puede ser amplia, así que aquí te dejo algunas ideas:

  • Aprender a montar a caballo juntos. Paguen una clase privada y descubran quién fue una verdadera amazona en su vida pasada.
  • Vayan a una clase juntos. Aprendan a coser, a hacer origami, a maquillarse, a meditar… no importa lo que sea, lo importante es que la experiencia sea única.
  • Jueguen paintball juntos. ¡Es divertido y desestresante!
  • Escojan una labor de voluntariado e inscríbanse. Es bonito estar juntos y, a la vez, ayudar a otros. Apúntense para enseñar a leer, dar clases a gente que lo necesita, ir a pintar una escuela o ayudar en un refugio para animales abandonados. Si algo he aprendido con el tiempo es que no hay algo más satisfactorio que ayudar a otros.

No importa el lugar, no importa la hora. Siempre es un buen momento para disfrutar con los amigos. Vía brandyusa.tumblr.

Disfruta de los amigos todo cuanto puedas. Recuerda que tenerlos, y más aún si son sinceros, es algo escaso, raro, como encontrar un billete extendido en una calle concurrida. Si tienes amigos de ese tipo, cuídalos. Pasa tiempo con ellos y disfruta de lo que le aportan a tu vida, y de la compañía que te dan mientras, ambos o todos juntos, recorren el camino de la existencia.