Introducción al yoga: Qué tipo es el adecuado para ti


Yoga es una palabra en sánscrito (una antigua lengua originaria de India) que significa unión.  

En sentido amplio, es una serie de prácticas personales, espirituales y ejercicios que, en conjunto, nos permiten conectarnos con todo y conectar todo en nuestro día a día: La manera en que nos dirigimos a los demás y el mejoramiento de nuestras relaciones interpersonales, nuestra alimentación, nuestros horarios para aprovechar de mejor manera el tiempo… estos son solo algunos de los aspectos cotidianos, que al empezar a practicar yoga caemos en la cuenta de que no hemos tenido constancia en realizar o que no hemos manejado de la mejor manera.

Una conexión consciente nos permite sentir y experimentar mejor lo que nos rodea. Por ello, la práctica de yoga, llevada más allá del mat, implica cambios en nuestras vidas. En lo personal, mi primera clase de yoga me llevó a cambiar mi estilo de vida: Mi alimentación, mi empatía, mi comunicación con otras personas y mi relación con la naturaleza.

Más que posturas, el yoga es un estilo de vida. Vía Mindbodygreen.com.

Si ya tomaste la decisión de iniciar tu práctica, compraste tu mat y pagaste tus clases, lo más seguro es que te dieron un horario con los nombres de los tipos de yoga que se enseñan en el estudio.

O bien, si buscaste videos en YouTube, has encontrado muchos tipos de yoga y no sabes por cuál empezar. Estás listo, preparado y… no sabes por dónde empezar. También puede que ya tengas un tiempo practicando yoga, pero todavía no encuentras el tipo de yoga acorde con tus necesidades y tus gustos.

Como todo empieza por saber elegir el que mejor te convenga, de acuerdo con tu nivel de práctica, acá te ayudamos a descubrir el mundo de los tipos de yoga más conocidos:

Para quienes inician: Viynasa Flow

Viynasa significa “ordenar algo en una forma especial”, y en la práctica de Viynasa Flow se ordenan las posiciones, coordinando la respiración.

Al no ser una práctica estructurada de manera universal (como Ashtanga), ni que requiera demasiada resistencia (como Power Yoga), es perfecta para iniciar y familiarizarte con los nombres en sánscrito de las posiciones.

Un buen instructor de Viynasa Flow te guiará con paciencia, te mostrará las maneras correctas de alinear las posturas y te dará opciones para mientras tu cuerpo se acostumbra a estas.

Yoga para el cuerpo. Yoga para la vida. Vía blog.freepeople.com.

Para tonificar y ejercitarte: Power Yoga

Si ya pasaste un par de meses siendo constante con tu Viynasa Flow, estás lista para Power Yoga.

Power Yoga es un tipo de Viynasa Flow que está diseñado para incrementar el calor corporal, crear flexibilidad y fuerza muscular.

La práctica se diseñó en la década de los noventa y fue la primera forma de comercialización del yoga, como una serie de ejercicios físicos para bajar de peso y tonificar. En este tipo de yoga te mueves rápido entre posturas, hay muchas planchas (chaturangas) y abdominales.

Sesión colectiva de yoga en el Times Square, de Nueva York. Vía @yninspiration.com.

Para ayudar a la concentración y reducir el estrés: Ashtanga

Este tipo de yoga fue desarrollado por K. Pattabhi Jois en 1927 y fue de las primeras formas de occidentalización del yoga. Los estudiantes de ashtanga (o ashtanguis) tienen que memorizar una secuencia y practicarla en la misma habitación que otros estudiantes, sin ninguna guía. El instructor (o maestro) debe guiar a quienes se distraen, olvidan la postura o a quienes necesitan ajuste de posturas y alineaciones.

Ashtanga arranca con cinco saludos al Sol A (Surya Namaskara) y cinco saludos al Sol B, seguidos de una secuencia de pie. Esto se realiza con ánimo de preparar y calentar los músculos para las posiciones más demandantes, que pueden ser escogidas de seis series de posiciones. Al final de la serie practicada, se hace una secuencia de cierre.

Ashtanga implica memorizar 114 posturas y coordinar con la respiración entre cambios de posición por un periodo de hora y media, en la cual se estiran y fortalecen músculos. Esta rutina, sin duda, demanda mucha concentración y fuerza física. La combinación de ambos aspectos, así como el tener la mente enfocada en la actividad, desestresan.

Mejorar la postura, reducir el estrés y desarrollar más flexibilidad son algunos de los beneficios del yoga. Vía aloyoga.com.

Para desintoxicar: Bikram Yoga

Bikram Yoga consiste en la transición de 26 posturas en 90 minutos, a una temperatura de entre 35 °C y 42 °C, y una humedad de 40 %.  Las condiciones bajo las cuales se practica Bikram Yoga hacen sudar y, por ende, desintoxicar el organismo a través de la respiración, sudoración y las posturas consistentes en torciones (que desintoxican los órganos internos) y estiramientos para liberar las articulaciones.

La desintoxicación es un proceso necesario para el organismo. Vía Lululemon.com.


Recuerda que, independientemente del tipo de yoga que escojas, ninguna posición tiene que sentirse incómoda. Además, es importante hidratarte siempre y comer algo energizante al menos unas dos horas antes de la práctica.

¡Namasté!