Prepárate para el aquelarre: las brujas en la literatura


La magia, la hechicería y la brujería han fascinado e intrigado a la humanidad, desde el principio de los tiempos. La posibilidad de que existan seres capaces de cambiar el estado de lo que existe, mediante poderes y habilidades sobrenaturales, siempre ha resultado intrigante y aberrante a la vez.

Generalmente se ha considerado a la bruja como una mujer cuyo conocimiento y habilidades va más allá de lo humano. Estos personajes han aparecido en los libros desde hace varios siglos. Por ejemplo, en la Biblia, se menciona a la bruja de Endor como un personaje al que acude el rey Saúl.

Pero también en la literatura griega hay espacio para dos brujas célebres. Circe es una mujer que no encajaría con el arquetipo de la bruja occidental (vieja, con nariz chueca, verrugas, escoba), que convirtió a los hombres de Odiseo (Ulises, el viajero) en cerdos. Asimismo, Medea, de quien se dice es sobrina de Circe, también fue una bruja, pero encantadora y bella, pues logró capturar el corazón del héroe Jasón (quien fue en busca del Vellocino de Oro), aunque su historia de amor no terminó bien. Las brujas, entonces, no siempre han sido esa mujer fea y con verrugas, a las que Hollywood nos acostumbró hace varios años.

Es muy posible que la imagen icónica de la bruja nace con la pintura de Alberto Durero, Bruja montando una cabra al revés, que fue la primera representación de la mujer anciana, con escoba y poco amigable.

Pintura de Alberto Durero Bruja montando una cabra al revés. Vía Ouróboros.

En la época medieval: el Libro de Apolonio fue uno de los primeros textos con referencias directas a hechizos y encantamientos. Más adelante, en textos como El conde Lucanor, se hace referencia a mujeres con estos poderes sobrenaturales, e inclusive el personaje principal de La Celestina, de Fernando de Rojas, es bruja. Existe incluso un libro que recoge las intervenciones de las brujas en la literatura del Siglo de Oro, en la que fueron un tema recurrente, titulado Hechiceras y brujas en la literatura española del Siglo de Oro. Ya en épocas más contemporáneas, se haría famosa la trilogía Las brujas de Mayfair, de Anne Rice, o Las brujas, de Roald Dahl, en clave infantil.

Las brujas no solo son un tema literario. También forman parte de la historia. En la Edad Media, época en que surgieron muchos mitos y leyendas sobre la brujería, también se acusó a una gran cantidad de personas, sobre todo a mujeres, de hechicería y brujería. Y es que, en el pasado, podía ser considerada como bruja aquella mujer que desafiaba los cánones sociales de la época, que rompía el molde, y que, en muchos casos, tenía un conocimiento más avanzado de su época o una tenacidad más allá de la impuesta a su sexo.

Las brujas han evolucionado tanto en la literatura como en el cine. No siempre son seres de terror. Vía Sector Cine.

La literatura y la historia vuelven a encontrarse en el libro Las brujas de Salem, de Arthur Miller, que retrata los enjuiciamientos por brujería que acontecieron en Essex, Suffolk, y Middlesex, entre 1962 y 1963.

Tráiler de la película Las brujas de Salem. Vía Youtube.

Las brujas también hacen su entrada en los cuentos infantiles que han trascendido a las adaptaciones fílmicas (Blancanieves y su madrastra reina-bruja; la Bella Durmiente y la bruja que la hechizó, y que más adelante sería rescatada y reivindicada en el cine con la producción de Maléfica).

Angelina Jolie, en su papel de Maléfica. Vía Wallpapers.

La literatura que hizo de las brujas las protagonistas ha permitido que nos familiaricemos con este personaje y, en algunos casos, ha dado lugar a creaciones audiovisuales, en las que se se retrata de manera distinta al arquetipo que nació con la pintura de Durero.

Tacones, converse y modernidad: así son las brujas de American Horror Story: Coven. Vía Variety.com.

Y con el paso de los años, tanto en la literatura como en el cine, las brujas causan menos terror. Han dejado los estereotipos (aunque en algunos casos, como en la saga de Harry Potter, sigue habiendo mucha escoba voladora, encantamientos y magia oscura) y se han convertido en mujeres jóvenes que bien podrían ser la chica de al lado. A veces, incluso, nos sacan carcajadas.

Sabrina, la bruja adolescente, fue la típica chica que lidiaba con resolver sus conflictos amorosos… a la vez que aprendía a usar sus poderes de bruja. Vía bestseriestv.com.

En el mundo fantástico de J.K.Rowling, los brujos y brujas montan escobas para jugar al quidditch. Vía Universal Studios Hollywood.

No hay duda de que las brujas han evolucionado hasta causarnos, como en los inicios de la historia humana, fascinación.

Fuentes consultadas:

¿De dónde vienen las brujas?, nota de la BBC.

Las brujas en la literatura, blog de la Asociación de Escritores de Novelas.

La magia en la literatura, de Clara María Molero.

Hechiceras y brujas en la literatura española de los Siglos de Oro, Eva Lara Alberola.

Libros sobre brujas que te harán sentir un aquelarre literario, de Cultura Colectiva.