Los hipsters también se enamoran: las mejores comedias románticas indie


¿Sabías que hay más comedias románticas indie de las que te imaginas? ¿Y que hay para todos los gustos? Es cierto que en el cine independiente no todo es risas y diversión, y que cuando nos dicen “indie” y “amor” en la misma frase nuestra mente nos remite a Blue Valentine (disponible en Netflix), con Ryan Gosling y Michelle Williams. Pero ¿quién quiere, de verdad, volver a ver una película tan triste? Mírala cuando tengas ganas de estar triste.

No todas las películas indie son tristes, pues también hay comedias románticas. Si no has visto muchas películas de este tipo, tienes ganas de reír más y llorar menos, y si te gustó 500 Days of Summer, protagonizada por la manic pixie dream girl por excelencia, Zooey Deschanel, te puedo afirmar que encontrarás más de una película indie que satisfaga tus gustos.

Y si eres amante de las clásicas comedias románticas, y a la vez tienes un gusto por música folk, prendas vintage, buenas conversaciones y, qué sé yo, una debilidad por los baristas guapos y las citas alternativas… esta es una lista por la que puedes empezar, para planear tu próxima maratón de comedias románticas indie.

Ruby Sparks (2012)

Llegó a mi vida por recomendación de un amigo cinéfilo (todos tenemos uno), y la vi en una noche de chicas. “Es extraña”, me dijo una amiga sobre esta película. Lo es, en efecto, ya que se trata del amor entre Calvin (Paul Dano), un escritor que está bloqueado en su casa divina en Los Ángeles, y Ruby (Zoe Kazan), el personaje que él escribió. Y es que, en el cine, puede suceder lo que sea.

En Ruby Sparks sucede que Calvin, al escribir sobre su amor ideal (al cual nombra Ruby Sparks), lo vuelve real. Sin embargo, lo idílico y perfecto no es sostenible, y controlar a tu pareja, con tu máquina de escribir, tampoco.

En “Ruby Sparks”, de los creadores de “Little Miss Sunshine”, Calvin tenía que dejarla ser, pero no siempre es fácil soltar a quien amas.Vía 3.bp.blogspot.

Beginners (2010)

Beginners es perfecta para un día lluvioso, y no me cansaré de verla. Inicia con música hermosa y con una introducción muy dulce a una historia romántica, un poco chistosa, un poco triste.

Acompañas a Oliver (Ewan McGregor) en su reflexión (y sus ilustraciones) del amor, la tristeza y la soledad. Sus padres pasaron mucho tiempo juntos. Su padre (Christopher Plummer) salió del closet tarde en su vida. Y el mismo Oliver conoce a una actriz francesa, Anna (Mélanie Laurent), quien lidia con sus propios estragos. Vuelven a aprender a llevar una relación, y nos conmueven en el proceso. En esta película hay onzas de tristeza, un ritmo un poco lento, un tono irreverente y una dosis de realismo.

Mi parte favorita de Beginners son los ojos de Ewan McGregor. ¿Cómo no amarlo? Vía 78.media.tumblr.com.

Drinking Buddies (2013)

Esta película, que fue la sorpresa subvalorada en el año de su lanzamiento, nos deja una lección acerca de la atracción y la compatibilidad. Luke (Jake Johnson) y Kate (Olivia Wilde) son amigos de copas. Cuando estos colegas de trabajo se empiezan a ver más y más seguido para beber, se vuelve un poco borrosa la línea que separa la amistad de algo más. ¿Qué pasa, entonces, con la pareja de cada uno?

Drinking Buddies describe bastante bien las dinámicas entre dos personas del sexo opuesto en relaciones ambiguas, y ejemplifica (de manera muy elocuente) cuáles son los momentos decisivos en una relación amorosa y en una de amistad. Prepárense para diálogo, luz tenue, tensión, risas y desenlace realista.

Prepárense para diálogo, luz tenue, tensión, risas y desenlace realista (o alternativo, como quieran llamarle). Vía Elantepenúltimomohicano.com.

2 Days in Paris (2007)

2 Days in Paris es un descendiente directo del linaje de la trilogía de Before, de Richard Linklater, esa serie de películas que narran la historia de Jesse (Ethan Hawke) y Céline (Julie Delpy). En esta película, la actriz ya mencionada pasa de protagonista a directora, pero aún nos comparte su gracia ante la cámara.

Nos olvidamos de Jesse y Céline, y conocemos a Jack (Adam Goldberg), Marion (Julie Delpy) y a París, la ciudad natal de esta francesa que está saliendo con este americano. ¿Lo mejor de la película? La voz del narrador, los chistes, la parodia eficaz del encuentro de dos culturas… además del reflejo acertado de impases amorosos. Te dejará con ganas de citar la película, y hacer tus propios memes de esos momentos muy 2 Days in Paris.

Viajar con tu pareja no siempre es fácil. Al menos eso es lo que nos muestra Julie Delpy, en “2 Days in Paris”. Vía designsponge.com.

Punch-Drunk Love (2002)

Detén lo que estés haciendo ahorita y ponte a ver esta obra maestra de Paul Thomas Anderson“¿En serio es una película de Adam Sandler?”. Respuesta: es una de las películas románticas más lindas visualmente, con una historia fuerte.

En Punch-Drunk Love, Adam Sandler es Barry Egan, quien vive bajo muchísima presión que viene de varios lados (todos hemos estado así en algún momento, Barry) y, poco a poco, en situaciones levemente absurdas, encuentra con quién compenetrarse. Para todos hay alguien, y cuando Barry logra estar con Lena (Emily Watson), no hay nada que no pueda superar. Ahora bien, la historia, ¿será ficción o realidad?

¿Quién hubiera dicho que una película de Adam Sandler sería así de buena? Vía smhttp.59631.nexcesscdn.net.

Lo que hace buena a una comedia romántica es el equilibrio entre comedia y romance. La comedia nos lleva de la mano, nos entretiene y exhalamos algo de esa tensión que acumulamos en nuestras propias situaciones románticas. El romance: ¡ah!, esa es la parte que hace cosquillas en el oído, porque algo de nuestras emociones se vuelca allí. Sin duda, la combinación ideal para una comedia romántica es cuando no tenemos que hacernos la siguiente pregunta: ¿de qué sirve una comedia romántica que me haga llorar, pero no reír?

Ya conocemos la fórmula para construir una comedia romántica en tres actos: se conocen, se enamoran, se pelean, hacen las paces luego de un acto que en la vida real sería considerado alarmante… Estas películas románticas indie, sin embargo, deconstruyen un poco el orden al agregar elementos adicionales a las tramas, giros que no esperamos, una estética alternativa, una mirada más atrevida.

Este subgénero es libre para explorar diferentes representaciones del amor, sin olvidarse de los buenos chistes. Y es que el amor, al final del día, también es libre y cambiante.