Lecciones de vida según Mafalda


¿Qué habría sido de nosotros si Mafalda, en lugar de habernos dado sus tan acertadas lecciones, nos hubiera vendido electrodomésticos? Me cuesta imaginarla junto a una plancha o una licuadora… aunque esa fue la razón por la que surgió el personaje (se pretendía que fuera la imagen para promocionar electrodomésticos).

Afortunadamente, el proyecto no se llevó a cabo y ahora tenemos a esta pequeña niña revolucionaria poniéndonos en qué pensar.

Y es que no solo de grandes pensadores (como filósofos, escritores, poetas, científicos y artistas) se aprende sobre la vida. También hay personajes que entran en esta lista de pensadores que, sin ser de carne y hueso, y no tener documento de identidad, se han convertido en verdaderos compañeros nuestros y nos han soplado al oído verdades que no podemos obviar. Este es el caso de Mafalda, creada por Joaquín Salvador Lavado (más conocido como Quino).

Mafalda es una niña atrevida, amante de The Beatles, defensora de los derechos de niños y de la pazSu historieta es considerada como un reflejo de la clase media argentina entre los años sesenta y setenta, que con sus diálogos impregnados de un sutil pesimismo lleno de ironía, nos lleva a reflexionar sobre la humanidad y sus problemas.

Ya que “todos los días aprendemos algo nuevo”, en guddi te presentamos las lecciones de vida que nos transmite Mafalda a través de algunas de sus tiras cómicas. Lecciones que forman parte del legado que esta niña, demasiado adulta para su edad, junto a sus padres y amigos (Susanita, Libertad, Manolito, Felipe, Miguelito y su hermano Guille), nos ha dejado para meditar sobre los distintos aspectos de la vida.

“¿No será, acaso, que esta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?”.
Vía Todo Historietas.

Sobre la sociedad

La “democracia” sigue siendo un término risible que se aleja de la realidad.
Vía Twitter.

Existen personas como Susanita que, ante los problemas, siempre se quejan y optan por asumir actitudes pusilánimes. Si queremos que nuestra situación mejore, ¡debemos ser los primeros en actuar! Vía Infobae.

¿Cuántos años más debemos de esperar para que la democracia sea un término más allá de las palabras? La respuesta no la sabemos; sin embargo, si hay que estar bien claros con algo: no debemos quedarnos callados y descontentos ante las injusticias, pues como dijo el político alemán Willy Brandt: “Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen”.

Así que no basta con esperar, con tener esperanza. Reclama tus derechos como ciudadano y busca hacer la diferencia, si quieres un futuro mejor. Sé proactivo. Sé como Mafalda. No seas como Susanita.

Sobre los medios de comunicación

La televisión, cuando se mira sin criterio, entorpece e inhibe el pensamiento. Pregunta, juzga, critica… hazte un criterio propio de todo. Y jamás olvides que lo que nos hace seres humanos es nuestra capacidad de raciocinio. Vía Profevio.

La pequeña Libertad tiene razón: existen medios que tergiversan la realidad en favor de algunos pocos. Así que procura, al leer una noticia, buscar fuentes alternativas de información. Y no creas que “porque lo dice la televisión/o los periódicos” debe ser cierto. Vía El Cruasan de Audrey.

Los medios de comunicación, así como la tecnología, son capaces de adormecer nuestro pensamiento crítico. Lee, investiga y analiza para poder discernir la realidad de tu alrededor. Y piensa: ¿por qué creer a ciegas lo que otros te dicen, si puedes crearte tu propia opinión de lo que pasa?

Sobre el rol de la mujer

Mientras muchas mujeres luchan por una repartición igualitaria de responsabilidades en el hogar… otras siguen asumiendo toda la responsabilidad. Vía Todo Historietas.

Gracias a los diversos movimientos por la lucha y defensa de los derechos de la mujer, la historia puede ser distinta. Vía Blogetan.

Ser mujer no te obliga a ser madre. Y ser madre no debiera obligarte a abandonar el resto de tu vida. Vía Keep Informing Ecci.

¿Alguna vez te has puesto a pensar cuántos millones de horas han perdido las mujeres, a lo largo de la historia, en tareas como cocinar, planchar o lavar la ropa? ¿De cuántos inventos y avances se ha privado la humanidad, porque las mujeres han estado ocupadas con labores domésticas? ¿Cuántos hombres de ciencia legaron importantes contribuciones, porque tenían el tiempo suficiente para su carrera, pues había una mujer en casa que se encargaba de los aspectos prosaicos de la vida?

El trabajo doméstico es un gran aporte a los hogares (recuerda: una ama de casa no es alguien que “no tiene trabajo”. Ella “trabaja en su casa”). Sin embargo, no debe ser el origen de la esclavitud moderna de las mujeres.

Sobre desigualdad social y económica

La realidad a veces es muy cruda y duele. Ojalá solucionar los problemas fuera tan fácil como ponerse una tira adhesiva. Vía Botica Jordi Asturies.

¿Esconderlos? ¿Es que, acaso, la realidad hace estorbo? Vía Hechos de Retazos.

Existen preguntas con respuestas muy complejas. Vía Quest Garden.

Siempre es importante cuestionar por qué en el mundo hay tanta pobreza, desigualdad, discriminación… Probablemente no tengamos una respuesta concreta, pero con que exista el cuestionamiento, de allí pueden partir las soluciones. 

No podemos cambiar al mundo, pero con que nos cambiemos a nosotros es un gran comienzo. Y ese primer paso empieza con no cerrar los ojos ante la desgracia… ese despertar, aunque es doloroso, es necesario.

Sobre mejorar la realidad

Que no se pierda la esperanza de algún día lograr la tan anhelada igualdad. Vía Ética: un mundo por descubrir.

Como dijo Miguelito a Mafalda: “Comprensión y respeto, eso es lo importante para convivir con los demás, y sobre todo, ¿sabés qué? No creer que uno es mejor que nadie”. Y no solo se trata de respetar las diferencias, sino de valorarlas. Se trata, además, de recordar que muy difícilmente tendremos siempre la razón y que las verdades no tienen por qué ser absolutas. Porque solo uniendo las aristas de todos podemos lograr la big picture. Porque así como “dos cabezas piensan mejor que una”, todos necesitamos de todos, porque pueden enriquecer nuestras vidas (y nosotros las de ellos).

Sobre la paz

La paz, tan escuálida, pequeña y delicada, debe cuidarse para que pueda crecer. Vía Fotos Humor.

La paz suele ser difícil de localizar, por eso debemos llamarla con insistencia. Vía Twitter.

Es muy probable que no puedas detener la Tercera Guerra Mundial (cuando esta llegue), pero eres responsable de no iniciar tus propias guerras personales, sin sentido y de esas que provocan daños colaterales de los que es difícil recuperarse.

Es difícil lograr la paz con uno mismo y con los demás, pero vale la pena intentarlo. De todas formas, la vida solo es una, así que vale la pena tratar de vivirla en paz. 

Sobre la felicidad

Porque si la felicidad toca a la puerta, hay que dejarla entrar. Vía Fotos Humor.

¿Alguien sabe cómo es el modelo de la felicidad? Creo que todos necesitamos una copia de esa llave. Vía El Casco de Minerva.

¿Qué es la felicidad? Es difícil contestar a esa pregunta porque, además, para cada quien es algo distinto. A medida pasa el tiempo y los años de vida se nos acumulan, probamos una y otra vez cuál es nuestra fórmula perfecta para la felicidad. Y en ese tiempo nos damos cuenta de que, en muchos casos, eso que buscamos es algo sencillo, tanto, que parece insignificante.

A veces es gozar de la amistad de gente maravillosa, disfrutar de un día más de vida, tener salud, ver un anochecer estrellado, tomar una taza de té en un día de descanso… eso es felicidad. Si ya descubriste la fórmula para alcanzarla, aunque sea de manera momentánea, atesórala. Y disfrútala. 

Sobre el mundo

La idea de un “mundo lindo” parece estar cada vez más lejos de ser alcanzada. Vía Medium.

“No hay mal que dure cien años… ni cuerpo que lo resista”. Vía Desde Mi Libertad.

No es que Mafalda sea pesimista. Bueno, tal vez sí lo es. Pero si su personalidad es tan adulta y muchas veces cínica es porque, aunque vino al mundo para vender electrodomésticos, terminó regalando lecciones de vida. Y la más importante es que no hay que darle la espalda a la realidad. No podemos hacerlo porque existe. Nos mira a los ojos. La vemos y la sentimos con cada paso que damos.

La realidad puede ser fea. Absurda. Horrible. Puede meternos miedo por las noche y pavor por el futuro. No ver la realidad, en cambio, es estar sumergido en una triste, pero gentil e ingenua ignorancia que parece que no hace daño. Sin embargo, solo a través del conocimiento del mundo, de la vida, de lo que sucede, existe la posibilidad de hacer que los próximos años sean mejores, que la vida sea mejor. Que el mundo sea mejor. Ya lo dijo una vez Aristóteles: “La única verdad es la realidad”.

“¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?”. Vía P3 Público.