Lecciones de “Queer Eye” sobre la autoestima y los hombres


Admítamoslo: a muchas nos gusta ver esas series al estilo What not to wear; Love, Lust or Run; Desafío fashionista… de estos sacamos algún truquillo de estilo, nos fascinamos con los casos que se presentan (hombres y mujeres que viven en pantalones de yoga) y nos encanta ver cómo vacían los roperos de los pobres sujetos en estudio que, al final de estos shows, se convierten en preciosos cisnes que se han aceptado, que mejoran su autoestima y que han aprendido a sacarse provecho.

A mí me gustan estos programas. Curiosamente, no hubiera creído posible quedar enganchada a Queer Eye, el nuevo reality de Netflix.

“¿Queer qué?”, dije para mí misma, cuando mi hermana (que es una excelente recomendadora de contenido de Netflix) casi me rogó que la viera. Me dijo que no la olvidaría. Que era adorable. Y que me reiría a carcajadas. Esa última parte me convenció. Así que empecé a ver hace varios días la serie de Netflix, que ya es trending topic, y que trata sobre cinco hombres gais (cada uno experto en algo concreto: comida, cultura, diseño de interiores, moda…) que visitan la casa de hombres heterosexuales que han sido nominados por sus amigos. El objetivo es que los nominados mejoren su estilo de vida, aprendan a vestirse y, en resumen, sean lo mejor que pueden ser.

Son queer… y han llegado a Netflix para (además de enseñarnos que las rayas se ven bien) que un hombre de verdad sea honesto consigo mismo.

Después supe, por una amiga del trabajo, que antes de esta versión 2018 hubo un Queer Eye versión 2003. Y que fue un exitazo. En realidad, más que eso: fue la mejor serie de ese año.

Los “Fav Five” fueron quienes revolucionaron la pantalla con un reality que, de manera subliminal, trataba sobre la masculinidad y las ataduras del machismo. Vía ew.com.

Bueno, la cuestión es que terminé viendo Queer Eye versión 2018. ¿Mis conclusiones? Que mi hermana tenía razón. Las mujeres somos complejas. Y los hombres… también, solo que de otras formas. Queer Eye lo demuestra y nos revela, a muchas de nosotras, por qué los chicos son cómo son… y qué hay que hacer para entenderlos.

Sea que hayas visto la serie o no, aquí te dejo una lista de mensajes “ocultos” (acerca de los hombres, la masculinidad y la autoestima) y que puedes encontrar en Queer Eye:

Sobre la autoestima y la imagen personal

N.º 1: No solo las mujeres nos sentimos feas

Me he dado cuenta de que, a veces, hasta la mujer más preciosa se siente fea en algún momento de su vida. Claro, esto no les pasa a todas. Pero sí a muchas. Y si pensabas que solo las mujeres tienen problemas con este tema… estás equivocado.

Allí donde los ves, con la barba que crece como matorral a su antojo, la actitud desenfadada y los chistes recurrentes sobre lo bien que se sienten con su nariz ganchuda… hay varios que se sienten un tantito feos. Y no lo viven con orgullo, sino con pena. ¡Ánimo, buddies, que (como dicen los españoles) también vosotros sois y podéis ser guapos!

Quería que se entusiasmara con el nuevo él, pero dudaba que fuera posible, pues (según su percepción) podían hacerlo ver un poco mejor, aunque jamás se vería guapo porque, según él, la fealdad jamás se cura. Así que no había solución.

Sin embargo, le dieron la clave para que hombres y mujeres nos volvamos atractivos: la seguridad.

No esperes a que la gente descubra al maravilloso ser humano que eres… compórtate como tal.

Muchos (hombres y mujeres) somos inseguros. Y eso nos impide dar lo mejor de nosotros con los amigos, la familia, en los estudios, en el trabajo, en la vida, en el amor… y a nosotros mismos. Pasar de sentirse inseguro a ser seguro es difícil (como lo es dejar de quejarse por un día completo, si desde que te levantas maldices a la alarma por despertarte). Lo sé, es difícil. Me consta, porque soy insegura. Pero serlo no implica que no podamos desaprender, como dice Jonathan, uno de los protagonistas del show…

El movimiento es vida. Y viceversa. Si debes mejorar en algo, ¿qué esperas para hacerlo?

No hay nada malo en arreglarse. No te hace egocéntrico, superficial, menos hombre, más mujer, o vanidoso. A veces es, simplemente, otra forma de quererse.

Quien se trata con amor es tratado, también, con amor.

N.º 2: Muchos tienen problemas de la piel… y deben mimarla (por cierto, que no hay algo malo en ello)

Piel reseca, rojez… los cisnes de Queer Eye necesitan desde humectantes hasta correctores. ¿Acaso los hombres no pueden usar maquillaje y productos para la piel? ¿Se deja de ser hombre heterosexual por usarlos? No. Esa es la respuesta rotunda. Y Queer Eye lo deja bien claro. Y es que, ¿hay algo de malo en querer verse más guapos?

Bueno, ahora ya sabemos qué regalar a un chico con piel reseca. Chicos con piel reseca: es hora de que vayan usando crema para la piel. Su rostro se los agradecerá.

N.º 3: La barba requiere cuidos

Es temporada de barbas. De candado. De vikingo. La consigna actual es: “Don’t shave it. Show it”. No soy muy afín a las barbas pero, he de admitir, hay a quienes les quedan bien. Claro, son pocos los hombres con barba bonita que hacen muy poco para que esta se mantenga así. Es como las mujeres con cintura extremadamente estrecha: pocas la tienen por genética, muchas la tienen por dieta.

En Queer Eye te dicen cómo darle mantenimiento (y poda) a una barba para que quede bien. Los resultados son sorprendentes y una excelente excusa para que tú, chico de barba (o que quiere dejársela), vayas a comprar un humectante para esta.

Sí… hace seis años. Es decir, demasiado tiempo. 

N.º 4: Ellos también tienen problemas con invitar a alguien a salir

Son varios los hombres que aparecen en Queer Eye que tienen años de no salir con alguien. Y no es porque no quieran, sino porque no saben cómo hacerlo. O se han recluido en su propio mundo, en el que vivir en su apartamento sin remodelar no está mal.

Son hombres que tienen miedo de invitar a alguien a salir. Porque sí, hay muchos a quienes les cuesta hacerlo. Y les cuesta por las mismas razones que a nosotras: porque tienen miedo.

En ese sentido, creo que ya quedó atrás la época en que solo ellos deben invitar a salir. Así que, si tu crush no se atreve, ¿por qué no te atreves tú? Y si eres de esos chicos a quienes les da miedo (sí, miedo real), ¿qué es lo peor que puede ocurrir? Lo peor es que te diga que no… y que entonces te des cuenta, a tiempo, de que aquello no iba a funcionar.

N.º 5: Y también pueden tener problemas con el hecho de estar solteros

Las mujeres nos quejamos que todo el mundo nos incomoda cuando estamos solteras. Que nos juzgan por ello. Que nos acosan con crueldad y, a veces, hacen juicios sobre nosotras. Que nos evalúan como mujeres (y seres humanos) de acuerdo con nuestra capacidad de “atraer a las abejas a la miel”.

Nosotras la sentimos… pero ellos, muchas veces, también.

Pues, debo decirlo, a los hombres les pasa otro tanto (tal vez de diferente forma, pero les sucede). Muchos sufren por no haber tenido experiencias sexuales, por no encontrar a la indicada, por cargar con un rosario de relaciones desastrosas, porque están solteros y sus amigos no, porque las chicas no les hacen caso (o solo los quieren como amigos)…

La vida es lo que es: extraña, compleja. Y no siempre lo que esperamos. Y eso incluye a las relaciones. Sin embargo, al final del día lo que importa es ser feliz y recordar que pocas situaciones son obligatorias, y que la mayoría, como estar en pareja, son opcionales. Es decir: no pasa nada si no pasan (o, dicho de otra forma, si no suceden o no hacemos que sucedan).

Sobre vivir bien

N.º 6: Si comes bien, vivirás mejor

Si eres un chico que come mal (patatas fritas y soda por las mañanas) es momento de que cambies de hábitos. Cuando comes bien, te sientes mejor. Es lógica básica. Pero ¿cuántos hombres la aplican? Tengo algunos amigos que estarían felices con tomar bebidas carbonatadas todos los días, los tres tiempos de comida. Pero no es lo mejor.

Si eres chico, no menosprecies llenar la refrigeradora con algunas frutas… o aprender a hacer un buen guacamole. Para empezar, a las chicas nos gustan los hombres que cocinan (el amor, sin duda, puede entrar por el estómago y la comida).

Y si eres una chica que convive con un chico: hazle un bien y, cuando revises su refrigeradora, no te olvides de agregar un par de naranjas y aguacates (lo digo por experiencia: cuando no se puede cocinar, los aguacates son la mejor opción para sobrevivir).

Sobre lo que significa ser hombre

N.º 7: La interacción entre hombre straights y gais sería maravillosa para ambos

Si hay respeto y tolerancia, a los chicos straight les caería muy bien platicar con los chicos gais. Y viceversa. Los heterosexuales, por ejemplo, aprenderían que está bien arreglarse, lo dañinos que son los chistes sobre homosexuales… y echarían abajo muchos de sus mitos machistas. Aprenderían que no se deja de ser heterosexual por cuidarse, llorar, apreciar lo bello de la vida, comer saludable y querer agradar a la mujer que les acompaña en la vida.

¿Qué hay de malo en admitir que se tiene un corazón?

Cuando pienso en Queer Eye, solo se me viene a la mente la idea de un par de hombres que deberían verlo. Porque en este reality los hombres lloran sin pudor, aprenden a abrazar a otros, a externar sus emociones, a admitir sus errores… ¡Hombres del mundo, vean Queer Eye!

Ellos lo dicen y él… llora. Como todo buen ser humano que tiene lagrimales. 

N.º 8: Si no le gusta que lo toquen o le cuesta conversar… pueda que tenga un issue

Varios de los hombres que aparecen en el reality se niegan a ser abrazados o tocados. O no se atreven a conversar sobre las situaciones que les preocupan. No es que sean tímidos por naturaleza. No es que siempre hayan sido así. Bueno, al menos no todos. Son hombres que necesitan ayuda. Son hombres que necesitan confianza.

¿Qué aprendemos de esto? Chicas, ofrezcamos conversación profunda, de la que de verdad significa algo. Solo así conocerás a fondo el corazón de un hombre, pues muchos ocultan quienes realmente son. Y chicos: no nos evadan cuando queramos ahondar en esos temas que para ustedes son espinosos. Si los queremos conocer a profundidad es porque en verdad nos importan.

El tacto: uno de los más hermosos vehículos de comunicación que transmiten amor y empatía a través de palmadas, besos y abrazos. ¿Por qué un hombre tendría que privarse de tan maravillo vehículo de afecto?

N.º 9: Los hombres, al igual que nosotras, necesitan terapia grupal

Las mujeres, a veces, pecamos de juntarnos con las equivocadas: con las que se burlan de nosotras, nos critican por cómo nos vestimos o por cómo somos… lo mismo les pasa a los hombres. En muchas culturas hemos normalizado que los hombres, desde jóvenes, se junten con “la mala hierba”, porque se supone que eso es lo que deben hacer.

Pero “la mala hierba” no les enseñará a ser mejores seres humanos… y entre bullying y bullying no habrá un espacio emocional para que lloren por desamor, se desahoguen o cuenten sus problemas. No importa cómo sean los amigos… pero el verdadero amigo de un hombre es aquel con el que puede tomarse una cerveza, pero también hablar con confianza (y sin posibilidades de que lo avergüence).

No se trata de aislarse para evitar ser lastimados… se trata de escoger bien a la compañía.

Está bien que tu perro sea tu mejor amigo… pero también necesitas a seres humanos a tu alrededor.

Quien te quiere te aconseja… y saca lo mejor de ti.

N.º 10: Los hombres heterosexuales necesitan hablar de homosexualidad… y no solo de sexo

En uno de los capítulos, el desconocimiento de uno de los participantes acerca de las relaciones homosexuales motiva a una plática intensa que desmonta muchos mitos sobre estas. Mi conclusión: los hombres heterosexuales necesitan hablar de homosexualidad. Para dejar de tenerle miedo. Porque la necesidad imperiosa de sentirse machitos, la práctica de actividades extremas (sin necesidad alguna), hablar de manera irrespetuosa de las mujeres, ser donjuanes que seducen a una y a otra, la imposibilidad para admitir que han cometido un error, la renuncia a hablar de lo que les hace daño… muchas veces viene del miedo a ser catalogados como homosexuales o poco hombres.

Si se dejara de tener miedo a la homosexualidad, los hombres straight serían más libres para ser quienes quieren ser, y los hombres gais no sufrirían tanto en nuestras culturas, en las que el machismo es la ley.

Los hombres heterosexuales tienen mitos y dudas sobre lo que implica ser homosexual. Eliminar esos mitos les permitirá entender que todos (hombres gais y “straights”, así como las mujeres) son, simple y sencillamente, humanos que se pueden ayudar entre sí y que tienen mucho en común.

Alguien escribió en Twitter, hace varios días, que ver Queer Eye era mejor que ir a su terapista. Lo leí y pensé que tenía razón, porque este show es de los que te deja con buen sabor de boca y te hace pensar en que (tal vez) es hora de recobrar tu fe en la humanidad.

Y transmite la idea de que ser hombre no tiene por qué ser una carga. Que se puede ser hombre sin necesidad de sufrir y estar atado a las prácticas que les hacen daño a ellos mismos, y que dañan a las mujeres. Queer Eye es de esas series que nos enseñan que los hombres pueden ser fuertes, pero sensibles; firmes, pero tiernos; cuidadosos consigo mismos y también cuidar de otros.

Además, es un show que nos obliga a hacer un alto en la vida para querernos y confiar en nosotros mismos, porque, de todas formas, es el insumo más importante que tenemos.