Mujeres fuertes que se tomaron la pantalla grande


La desigualdad en la representación de género en el cine no es secreto alguno. Tan solo de 2007 a 2016, la presencia de personajes masculinos dobló la de sus contrapartes femeninas. Tendencia que se repite de manera aún más marcada en materia del equipo responsable del detrás de escena. Es decir, del número de directoras, productoras, escritoras, entre otras (las contadas excepciones se pueden contar con los dedos de las manos, como es el caso de la directora de Lady Bird).

No obstante la disparidad, a lo largo del tiempo diversos personajes femeninos, cada uno instrumental para el desarrollo de sus respectivos filmes, se han convertido en genuinas figuras emblemáticas del cine.

Son mujeres fuertes. Diferentes. Poco convencionales y que saben cómo superar sus miedos. Porque nos encantaría ser como ellas, aquí te dejamos una lista de algunos de estos personajes:

N.º 1: Imperator Furiosa (Mad Max: Fury Road, 2015)

La planeación del filme inició más de una década previa a su estreno, en 2001. Vía Blu-Ray Digest.

Interpretada por Charlize Theron, Imperator Furiosa se constituyó como la verdadera protagonista de Mad Max: Fury Road. Un filme que la ve liderar un esfuerzo por librar a un grupo de mujeres esclavizadas por el tiránico Immortan Joe, al mismo tiempo que emprende la búsqueda de su tierra natal.

Secuestrada como niña, Furiosa es el tipo de personaje al que no le queda mayor alternativa que adaptarse e infiltrarse al sistema responsable de su misma opresión, proceso del que resulta teniente del ejército de Immortan Joe. Caso contrario, aquella opción inicial de escape no habría sido una posibilidad en absoluto.

Fury Road es una cinta que somete a sus personajes principales a un viaje extenuante que les ve perder la esperanza y a sus allegados, en medio del combate múltiples veces. De manera que cuando la libertad y seguridad llega a los protagonistas, el resultado a su favor no se siente fortuito ni desmerecido.

 Tráiler oficial de “Mad Max: Fury Road”. Vía YouTube.

N.º 2: Philippa (Heaven, 2002)

“Heaven” fue pensada como la primera en una trilogía de películas. Sin embargo, la muerte de Krzysztof Kieslowski previno la materialización de dicho plan. Vía DVD Beaver.

Philippa (Cate Blanchett) es una británica que se desempeña como maestra de inglés en Turín, Italia. Tras una epidemia de sobredosis que arrebata la vida de varios estudiantes, además de la de su marido, y ante la indiferencia de un cuerpo policial corrupto, Philippa toma el asunto en sus manos y planta una bomba en la oficina del líder del cartel responsable por la distribución de los narcóticos.

No obstante, el plan resulta un fracaso y la explosión causa la muerte de cuatro inocentes. Este es tan solo el punto de partida para un filme, en el que la interpretación de Blanchett confiere a su personaje titular una fortaleza expresa de manera implícita.

Durante los primeros minutos de la cinta, Philippa es una mujer de mirada impenetrable, cuyo carácter inmutable oculta el peso moral de su decisión inicial, aquella necesidad por tomar la justicia en manos propias.

Por otra parte, en Heaven la banda sonora de Arvo Pärt, específicamente Spiegel im Spiegel, se eleva como tercer personaje protagónico de la cinta, al lado de las conmovedoras actuaciones por parte de Blanchett y Giovanni Ribisi, quienes hacia el final del largometraje parecen haberse convertido en un solo individuo.

 Tráiler oficial de “Heaven”. Vía YouTube.

N.º 2: Selma Yezkova (Dancer In The Dark, 2000)

Su interpretación como Selma le valió a Björk una nominación al Golden Globe. Vía Siete y Medio.

En el drama musical Dancer in the Dark, Björk interpreta magistralmente a Selma Yezkova, una inmigrante checa acusada injustamente de hurto y homicidio.

Más allá del futuro trágico de Selma, Dancer in the Dark muestra a una protagonista decidida a costear la operación de su hijo, quien al igual que ella posee una condición degenerativa que, de no ser tratada, lo destina a una vida de ceguera.

Si bien cualquiera podría argumentar que Selma Yezkova pareciera pertenecer a aquellos personajes diseñados con el único fin de sufrir, no sería de extrañar que su historia resonara verdadera con las injusticias que caracterizan al trato de minorías, en el marco del sistema judicial estadounidense.

El personaje, brutalmente honesto y con una sensibilidad que es amplificada por las enternecedoras vocales de Björk, sin duda alguna guarda el potencial de impregnarse en la memoria de la audiencia por largo tiempo.

Tráiler oficial de “Dancer in the Dark”. Vía YouTube.

N.º 3: Jackie Brown (Jackie Brown, 1997)

Durante la década de los setenta, Pam Grier adquirió fama por su interpretación de la irreverente “Foxy Brown”. Vía Listal.

Del homenaje de Quentin Tarantino al género blaxploitation, en Jackie Brown Pam Grier da vida a la homónima azafata de vuelo, envuelta en un dilema al ser capturada por contrabandear dinero para el temido traficante de armas Ordell Robbie (Samuel L. Jackson).

Atrapada en una encrucijada, en que tanto Robbie como la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos exigen su lealtad, Brown utiliza la subestimación de la que es sujeto a beneficio propio, razón que le amerita una posición en esta lista.

Tanto para Ordell como para el gobierno federal, Brown no representa más que un peón a manipular, a fin de concretar sus objetivos personales. No obstante, Jackie, hastiada de ser relegada al mismo rol secundario en la mayor parte de relaciones y toma de decisiones que conciernen a su vida, responde apoderándose del rol que le es conferido y lo utiliza para guiar, como fuerza invisible, el resultado final de la trama.

De modo que se convierte en una presencia subversiva.

 Tráiler oficial de “Jackie Brown”. Vía YouTube.

N.º 4: Ellen Ripley (Alien, 1979)

El rol de Ellen Ripley fue originalmente escrito para un hombre. Vía YouTube.

En Alien, la tripulación del Nostromo se desvía de su curso hacia la Tierra, al recibir una aparente llamada de auxilio de un planeta cercano. Tras un aterrizaje forzoso, la embarcación se ve varada temporalmente y sus ocupantes pronto descubren que el ambiente inhóspito trae consigo la amenaza de una letal forma de vida.

Desde los primeros momentos en aquel planeta desconocido, Ellen Ripley resalta como necesaria voz de la razón y el personaje con mayores posibilidades de supervivencia.

Aunque visiblemente perturbada por la presencia del espécimen alienígena, en lugar de suprimir su humanidad, Ripley la emplea como combustible que le permite permanecer alerta, en una situación diseñada para procurar su deceso.

Por otra parte, no está de más aludir a la posibilidad de la cinta como una alegoría al abuso sexual, si se toma en cuenta las escenas en que, después de sufrir un ataque, el alien emerge de una protuberancia en el estómago de Kane (John Hurt), o cuando posteriormente este penetra a un conmocionada Lambert (Veronica Cartwright), con lo que aparenta ser un aguijón.

Tráiler oficial de “Alien”. Vía YouTube.

N.º 5: Thelma y Louise (Thelma & Louise, 1991)

En determinado momento, las actrices Holly Hunter, Frances Mcdormand, Jodie Foster, Michelle Pfeiffer, Meryl Streep y Goldie Hawn fueron consideradas como protagonistas del filme. Vía The Red List.

Junto a Alien, la segunda cinta de esta lista dirigida por el inglés Ridley Scott, en Thelma & Louise, Louise (Susan Sarandon) dispara mortalmente a un hombre que trata de violar a Thelma (Geena Davis), en el estacionamiento de un bar.

Dicho suceso, y la convicción de Louise de que la policía no creerá en su versión de los hechos, orilla a los personajes titulares a iniciar un viaje por carretera en que experimentarán, por primera vez en sus vidas, cierta noción de libertad.

En Thelma & Louise, la motivación tras las acciones de los personajes titulares, y su desconfianza hacia el sistema legal, yace en la cultura de revictimización que se da en casos de abuso sexual. Es en esta cultura en la que caben todos aquellos argumentos que restan culpa al victimizador y responsabilizan a la víctima.

Tráiler oficial de “Thelma and Louise”. Vía YouTube.

N.º 6: Miyagi (Ugetsu, 1953)

“Ugetsu” está basada en la colección homónima de historias escritas por el autor Ueda Akinari. Vía Pinterest.

En el clásico japonés de 1953, Ugetsu, que relata el drama de una aldea devastada por la guerra, el codicioso marido de Miyagi (Kinuyo Tanaka) parte a una comunidad cercana con la promesa de retornar diez días después. Al término de aquel plazo pactado, y la ausencia de su esposo que es seducido por el espíritu de una noble, Miyagi hace todo lo posible para mantener a su pequeño hijo Gen’ichi a salvo.

Mientras su marido experimenta una suerte de fantasía hedonista, Miyagi, el arquetipo de madre abnegada, es sometida al hambre y la inclemencia del clima, así como a la amenaza del salvajismo de los diferentes ejércitos que libraban la guerra en el Japón feudal del siglo XVI. Claro ejemplo del trato injusto al que los personajes femeninos han sido sometidos a lo largo de la historia del cine.

No obstante las condiciones brutales, se podría deducir que la dedicación e incondicional afecto de Miyagi a su familia reciben cierta recompensa en la forma de la trascendencia de su espíritu.

Tráiler oficial de “Ugetsu”. Vía YouTube.

N.º 7: Nelly Lenz (Phoenix, 2014)

“Phoenix” marca la quinta colaboración en cine entre Nina Hoss y el director Christian Petzold. Vía DVD Beaver.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, quienes sobrevivieron al holocausto iniciaron un arduo proceso de reintegración a la sociedad, entre ellos Nelly Lenz (Nina Hoss), una antigua cantante víctima de quemaduras que la desfiguran al punto de una apariencia irreconocible, y obligan a someterse a múltiples cirugías de reconstrucción facial.

Una vez de vuelta en su nativa Berlín, Lenz se decide a descubrir si su esposo, el pianista Johnny (Ronald Zehrfeld), fue responsable de entregarla a las autoridades nazis. Empresa que la encamina en la ruta del autodescubrimiento.

Nelly Lenz es un testamento a la resistencia humana ante situaciones adversas. Al término de la guerra se enfrenta no solo a un psique justamente traumatizada, sino a una realidad en que algunos de sus amigos fueron dados muertos por el régimen nazi… mientras que otros simpatizaron o colaboraron con la causa de este.

Básicamente, Lenz se ve en la necesidad de reincorporarse a la misma sociedad que años atrás la trató como peste. En cierta forma, el simple hecho de su existencia constituye un acto de rebeldía.

 Tráiler oficial de “Phoenix”. Vía YouTube.

Si bien estos ocho roles han contribuido al necesario incremento de la representación femenina en el cine, en la actualidad organizaciones como la Women In Film Finishing Fund (que anualmente otorga financiamiento a cineastas femeninas) trabajan de manera activa, en pro de asegurar un futuro dentro del arte audiovisual en que la representación de mujeres complejas sea la norma, y no una anomalía que cause sorpresa.