Sobre la música islandesa y su carta de amor a la originalidad


Islandia es más que el tercer país más desarrollado del mundo. Y su escenario musical es más que Björk… aquí te dejamos cinco exponentes de la música islandesa que debes agregar a tu playlist. 

Reconocida a nivel internacional por su innegable belleza natural, la República de Islandia también guarda otro tesoro: su producción musical. Y es que la nación nórdica ha visto nacer, durante las últimas décadas, a algunas de las agrupaciones más inventivas de la música contemporánea, entre las que figuran propuestas de la calidad de las siguientes:

aYia

aYia música islandesa. guddi

Graduada de la Academia de Artes de Islandia, Ásta Fanney Sigurðardóttir también ha incursionado en la literatura, con la publicación de un libro de poesía, en 2012. Vía Ja Ja Ja Music.

Compuesto por Ásta Fanney Sigurðardóttir, Kári Einarsson y Kristinn Roach, aYia es un acto musical originario de Reykjavík que comenzó a ganar atención, tras el lanzamiento de su sencillo debut, Water Plant, en 2016.

Hay cierta simpleza en ello, aunque algunos podrían decir que es más complejo extraer las capas, utilizar solo un poco de elementos y hacerlo muy bien, realmente frágil. Cuando incluyes muchos elementos puedes esconder la intención real. A veces, la simplicidad es lo mejor. Si quieres decir algo, deberías decirlo con sencillez y claridad…

Explicó la vocalista Ásta Fanney, sobre el proceso creativo del trío.

aYia interpretando “Water Plant”. Vía YouTube.

Sigur Rós

Sigur Ros música islandesa. guddi

En 2014, la banda apareció en el soundtrack de “Game of Thrones”, con su rendición de “The Rains of Castamere”. Vía Boston Herald.

Activo desde la década de los noventa, el trío originalmente conformado por Jónsi Birgisson, Georg Hólm y Ágúst Ævar Gunnarsson comenzó a adquirir reconocimiento internacional, con la publicación de su segundo trabajo de estudio, ágætis byrjun (o “Un buen comienzo”), en el Reino Unido, a inicios del nuevo milenio.

La banda es notable por la inclusión de elementos electrónicos, el rango vocal de Birgisson, su aplicación de un arco de cello para tocar la guitarra y letras exclusivamente en islandés o Hopelandic, un lenguaje ficticio concebido por el vocalista.

Sigur Rós interpretando “Varúð”. Vía YouTube.

múm

múm música islandesa. guddi

A lo largo de su trayectoria, múm ha producido ocho álbumes de estudio y numerosos EP. Vía StubHub.

Nacida en 1997, de la mano de Gunnar Örn Tynes, Örvar Smárason, además de las hermanas Gyda y Kristín Anna Valtysdóttir, múm es una agrupación característica por su disposición a la experimentación, así como la renovación de su estilo musical, e incluso sus integrantes.

Nunca hemos forzado ningún cambio… simplemente suceden. Nunca hemos hecho el mismo álbum dos veces y somos afortunados en nunca haber realizado ningún esfuerzo para evitar que sucediera. Respecto al aspecto humano de las cosas, tenemos un antecedente y venimos de una comunidad de bandas que continúan cambiando e interactuando entre sí. La mayoría de nosotros ha tocado en muchos proyectos diferentes y aún lo hacemos…

Manifestaron Örn Tynes y Smárason, miembros fundadores y compositores principales de la banda.

múm interpretando “The Ballad of the Broken Birdie Records”. Vía YouTube.

The Sugarcubes

The sugarcubes música islandesa. guddi

La banda fue presuntamente formada el 8 de junio de 1986, fecha del nacimiento del primogénito de Björk. Vía Consultoria do Rock.

Al lanzamiento de su debut discográfico de 1988, Life’s Too Good, The Sugarcubes se hicieron con el favor de la crítica en el Reino Unido y Estados Unidos, particularmente a razón del desempeño de Björk Guðmundsdóttir en las vocales, quien para entonces ya había pertenecido al proyecto punk de Tappi Tikarrass y publicado un álbum cuando niña.

Sobre el éxito del grupo, la música expresaba a finales de la década de los ochenta:

Dejamos que el mundo viniese a nosotros. No nos vendimos al primer postor. Tantas bandas en Islandia simplemente imitan lo que sucede en el resto del mundo. Lo mejor que The Sugarcubes pudo hacer fue mostrarles que no debemos cambiar para obtener lo que queremos. Puedes mantener tu independencia.

 The Sugarcubes interpretando “Birthday (Icelandic)”. Vía YouTube.

FM Belfast

FM Belfast música islandesa. guddi

Los miembros de FM Belfast también han pertenecido a proyectos como múm, Borko, Terrordisco y Kira Kira. Vía Mr. Wolf Magazine.

Conformada como un dúo entre Árni Rúnar Hlödversson y Lóa Hlín Hjálmtýsdóttir, a finales de 2005. En la actualidad, el número de integrantes de FM Belfast durante sus presentaciones en vivo varía de tres a ocho músicos, dependiendo de su disponibilidad. Notable por la intercalación entre vocales masculinas y femeninas, el repertorio de la banda se caracteriza por su tono despreocupado y enérgico, así como su estructura musical sencilla.

Es muy fácil ser un gran pez en un pequeño estanque, aquí. Nuestra cultura moderna de la música se deriva de la actitud “hazlo tú mismo”, de los punks. Esto significa que no debes saber realmente nada, solo hacerlo.

De esta forma, Lóa Hlín Hjálmtýsdóttir describía a la escena musical islandesa contemporánea.

FM Belfast interpretando “Brighter Days”. Vía YouTube.

Sigríður Níelsdóttir

Sigríður Níelsdóttir música islandesa. guddi

La vida de Níelsdóttir fue retratada en el documental de 2011 “Grandma Lo-fi: The Basement Tapes of Sigrídur Níelsdóttir”. Vía Bandcamp.

También conocida como Grandma Lo-Fi, Sigríður Níelsdóttir incursionó por primera vez en la música a los 70 años de edad. En el transcurso de la siguiente década, la anciana, ayudada de un piano Casio y sonidos cotidianos como los ladridos de sus mascotas, grabaría alrededor de 700 canciones y 59 discos, todos con portadas diseñadas por ella misma.

Considerada una figura de culto en la escena musical de la nación nórdica, la música ha sido alabada por bandas y artistas como Mugison, múm, Hildur Guðnadóttir, Mr. Silla, Kría Brekkan, y quizá con mayor relevancia, Björk, quien se encuentra en posesión de la discografía completa de Grandma Lo-Fi. Fallecida en 2011, la compositora nunca se presentó en vivo a causa de su timidez.

Sigríður Níelsdóttir interpretando “Elsku Litla Jesúbarn”. Vía YouTube.


En suma, las anteriores propuestas dan cuenta de una industria, que si bien no es siempre la más visible, permite suficiente libertad para dar rienda suelta a la creatividad de sus artistas, con resultados que los distinguen del resto de actos contemporáneos a nivel mundial. En caso de querer conocer más sobre la música islandesa, y su exponente más reconocible en la modernidad, Björk, puede dirigirse a nuestra reseña sobre Utopia, uno de los mejores álbumes de 2017.