Temer al futuro: sociedades distópicas en el cine


En 1927, Fritz Lang presentaba Metrópolis, una visión aterradora del mundo cien años en el futuro. En el largometraje, una élite rodeada de toda comodidad imaginable se cernía sobre una desolada clase oprimida forzada a mantener al sistema en pie de marcha con su trabajo.

A casi un siglo de la publicación del emblemático exponente del cine alemán, aquellos mundos imaginarios e indeseables han demostrado ser capaces de despertar, una y otra vez, la fascinación y el temor de las audiencias por medio de historias como las siguientes:

N.º 1: Snowpiercer (Joon-ho, 2013)

“Snowpiercer” se basa en la novela gráfica “Le Transperceneige”, de los franceses Jacques Lob and Jean-Marc Rochette. Vía DoBlu.

Después de esparcirse un componente a la atmósfera que se suponía regularía la temperatura del planeta, la Tierra ingresa de manera abrupta a una nueva era glacial. Aquellos contados supervivientes de la especie humana se refugian en un tren en perpetuo movimiento, cuyos vagones son seccionados de acuerdo con la clase social de sus ocupantes. Curtis Everett (Chris Evans) liderará una rebelión para hacerse con el control del motor del ferrocarril y por consiguiente, librarse de las garras del autoritarismo.

De la visceral Snowpiercer resaltan los mecanismos draconianos empleados para controlar a los pobladores de los últimos vagones y el sentimiento tangible de desesperación que generan. Estos son elementos que llenan de propósito al objetivo de los personajes principales en el guión de Joon-ho Bong y Kelly Masterson.

 Tráiler oficial de “Snowpiercer”. Vía YouTube

Snowpiercer está disponible en Netflix.

N.º 2: Advantageous (Phang, 2015)

El largometraje obtuvo el Premio Especial del Jurado en el festival Sundance de 2015. Vía Nerdix.

En una sociedad en que cada vez más mujeres se encuentran desempleadas y las élites promulgan el regreso a las relaciones tradicionales de género, la vocera de una compañía de biotecnología, Gwen Koh (Jacqueline Kim, Freya Adams), se somete a un procedimiento experimental e invasivo para costear una educación que le asegure un futuro independiente a su brillante hija, Jules (Samantha Kim).

Advantageous lleva las expectativas femeninas de comportamiento a los extremos, mientras crea una dinámica sólida entre Jacqueline y Samantha Kim durante la primera porción de la cinta, factor que magnifica la efectividad emocional del eventual sacrificio de Gwen.

 Tráiler oficial de “Advantageous”. Vía YouTube.

Advantageous está disponible en Netflix.

N.º 3: The Matrix (Wachowski, 1999)

“The Matrix” fue concebida por las hermanas Wachowski, inicialmente, como un cómic. Vía Sky.

La primera entrega de la exitosa saga The Matrix nos introduce a una sociedad controlada por máquinas en que los seres humanos son cultivados como fuente renovable de energía. Para lograr su propia complacencia, los últimos son introducidos desde el inicio de sus vidas en una simulación llamada la Matrix.

La única esperanza para la humanidad reside en manos de La Resistencia, comandada por el enigmático Morpheus (Laurence Fishburne) que se encuentra convencido de haber encontrado a El Elegido, un individuo capaz de controlar la Matrix a voluntad.

La ópera prima de las Wachowski es notable por sumar elementos filosóficos sobre la concepción de la realidad y el libre albedrío a lo que, de otra forma, resultaría una cinta de acción superflua.

 Tráiler oficial de “The Matrix”. Vía YouTube.

N.º 4: Contagion (Soderbergh, 2011)

Steven Soderbergh es mejor conocido por su remake de “Ocean’s Eleven”, “Erin Brockovich” y “Sex, Lies, and Videotape”. Vía Collider.

Tras retornar de un viaje de negocios en Hong Kong, Beth Emhoff (Gwyneth Paltrow) presenta síntomas de un malestar que en principio atañe a un lógico agotamiento por el extenso vuelo. No obstante, en cuestión de un par de días, Emhoff yace sin vida en un hospital ante la confusión del equipo médico y su esposo.

Ante una inminente epidemia que progresivamente cobra más víctimas, las potencias mundiales emprenden una carrera contrarreloj por desarrollar una cura al mismo tiempo que la sociedad se desestabiliza.

Aunque en última instancia es incapaz de dar respuesta a todas las preguntas que plantea, el largometraje de Steven Soderbergh hilvana coherentemente múltiples historias que permiten a la audiencia acceder al fenómeno de una pandemia desde diferentes perspectivas. Logro que tampoco sería posible sin las actuaciones de un notable elenco principal compuesto por Matt Damon, Marion Cotillard, Kate Winslet, Laurence Fishburne y Jude Law.

 Tráiler oficial de “Contagion”. Vía YouTube.

Contagion está disponible en Netflix.

N.° 5: Brazil (Gilliam, 1985)

A su estreno en 1985, Brazil no logró resonar con las audiencias de la época. Vía Nick Tyrone.

Sam Lowry (Jonathan Pryce) es un burócrata de mínimas ambiciones. Atrapado en una rutina monótona, se sueña constantemente como un héroe de gran valía. Tras un error de papeleo que lleva al injusto arresto y posterior ejecución de un inocente, Lowry entra en contacto con una mujer que, pensaba, únicamente pertenecía al ámbito de la fantasía.

En el universo de Brazil, los ataques terroristas están a la orden del día, la indiferencia representa el sentimiento más predominante en la sociedad y la burocracia constituye la única barrera que previene el caos en una sociedad que, caso contrario, sucumbe a su incompetencia.

No se deje engañar por el tono inicial de la cinta de Terry Gilliam: Brazil tiene tanto de comedia como de tragedia. La mayoría de dudas sobre su calidad, seguramente producto de sus personajes caricaturescos, se disipan al término de una última media hora que asesta un golpe certero al espectador.

 Tráiler oficial de “Brazil”. Vía YouTube.

Brazil también esta disponible en Netflix.


Si bien los previos largometrajes advierten a las audiencias sobre posibles cataclismos o futuros gobernados por regímenes autoritarios, nunca está de más recordar que la distopía no es sino un reflejo magnificado de problemas ya latentes en la sociedad, a la expectativa del catalizador ideal que les permita expandirse y causar estragos a la estructura social, tal cual un virus en un organismo.