Cuando la valentía toma forma de perro


Los héroes no son solo esos que vemos en las películas. En la cotidianidad podemos encontrarnos con muchos, de esos que de verdad merecen llamarse héroes sin capa: esa amiga que nunca te dejó cuando tenías el corazón roto, tu mamá cuando te prepara tu comida favorita después de un duro día, o tu perro cuando al verte triste se queda ahí contigo.

Esta vez nos vamos a enfocar en estos últimos, los nobles e incondicionales héroes de cuatro patas, los perros. No se trata solo de cómo nos alegran la vida cuando mueven su colita al vernos, o de esa tranquilidad que nos dan cuando los acariciamos, sino de perros que llevaron la heroicidad a otro nivel.

En lo personal, me enternezco mucho cuando leo o escucho de estos actos heroicos. ¡Es increíble la cantidad de historias que existen! Desde perros que han colaborado en momentos duros para la humanidad, hasta aquellos que son capaces de dar la vida por sus dueños. Aunque hay una gran cantidad de relatos de héroes perrunos, hoy quiero compartirles las que son mis historias favoritas.

Hachiko, el concepto de fidelidad hecho perro

Sí, sé que estamos hablando de perros heroicos, y aunque Hachiko no resalta exactamente por haber sido un héroe, no podemos negar que fue noble y fiel hasta la muerte. Quizá no ayudó a salvar la vida de muchos, pero estoy segura de que para su dueño, Hidesaburo Ueno, un profesor japonés, fue el perro que le cambió la vida.

Hachiko era un perro de raza akita, que fue adoptado por Ueno en 1923. Todos los días asistía a la estación de Shibuya, en la que su dueño tomaba el tren en las mañanas. Allí, el perro esperaba a que su dueño regresara de la Universidad de Tokio, donde impartía clases.

Hachiko, en la estación de Shibuya, Japón. Vía Spiegel.de.

Lamentablemente, en 1925, el profesor murió mientras se encontraba en la universidad. A pesar de esto, y por más de 9 años, Hachiko no dejó de asistir a la estación de tren para esperar a su dueño.

En 1932, la historia del perro se hizo famosa en Japón y muchas personas comenzaron a asistir a la estación de Shibuya, para conocerlo. Así, este peludo impactó también a todo un país. El día que Hachiko murió, el luto fue sentido en todo Japón.

Actualmente, en la estación de tren, puede encontrarse esta estatua de Hachiko. Vía japanguidance.com.

Hachi: A Dog’s Tale (2009) es una película estadounidense, protagonizada por Richard Gere, la cual es la historia occidentalizada del leal perro Hachiko. Disponible en Netflix, esta película le ha sacado las lágrimas a más de uno.

Vía i.pinmg.com.

Trakr, el héroe peludo del 11-S

Cuando el policía canadiense James Symington se enteró de lo ocurrido la mañana del 11 de septiembre de 2001, viajó a Nueva York junto a su perro Trakr, un pastor alemán. Su idea era ir y ayudar en las actividades de rescate.

Trakr, junto a su dueño. Vía newsweek.com.

La participación de Trakr pasó a la historia, pues fue él quien encontró a la última sobreviviente del atentado del 11-S: Genelle Guzmán, quien estuvo soterrada por 27 horas. Gracias a su valentía, en un artículo publicado en 2011 por la revista Time, Trakr fue nombrado como uno de los 10 animales heroicos más famosos de la historia.

Los reconocimientos a Trakr llegaron más allá de placas y medallas: es un héroe para la historia. Vía nydailynews.com.

Maya, la perrita del año 2008

A mediados del 2007, Angela Marcelino fue salvada del ataque de un hombre desconocido que pretendía violarla. Al rescate de su dueña, acudió nada más y nada menos que Maya, la pitbull de Angela.

La pitbull se lanzó sobre el hombre, quien por la fuerza sujetaba a su dueña. Finalmente, Angela logró liberarse y el agresor, al ver el enojo de Maya, escapó. Más tarde pudo darse con el atacante, gracias a que una gota de su sangre fue encontrada arriba del ojo de la perrita.

Maya, la pitbull que no se cansó hasta que el agresor dejara a su mamá humana. Vía giveitlove.com.

Este acto heroico le otorgó a Maya, en 2008, el título de Hero Dog (Héroe —o Heroína— Perruno), de parte de la Animal Miracle Foundation. Coleen Paige, la fundadora de esta organización, expresó:

Es un testimonio del hecho de que la raza de los pitbull pueden ser perros héroes como cualquier otra raza.

Kabang y cómo la valentía no conoce el miedo

Fue en la ciudad de Zamboanga, Filipinas, donde Kabang se convirtió en una heroína. En diciembre de 2011, Dina Bunggal, de 9 años, y su prima Diansing, de 3 años, iban a cruzar la calle cuando, sin que se dieran cuenta, se aproximaba una moto a alta velocidad. Para evitar que esta atropellara a las niñas, Kabang se lanzó ante la moto.

Por fortuna, ninguna de las pequeñas salió herida. Sin embargo, la perrita quedó gravemente lesionada. La consecuencia: perdió su mandíbula superior, su nariz y algunos huesos de la cabeza.

La valentía de Kabang es incuestionable. Vía Pinterest.

Kabang necesitaba la ayuda de expertos para ser operada. Fue así como una enfermera de Estados Unidos, que conoció la historia, comenzó una campaña de recaudación de fondos. Finalmente, se alcanzó la meta y esta heroína peluda viajó hasta California, para ser tratada en el Centro Veterinario Davis. La perrita estuvo hospitalizada durante ocho meses.

A pesar de que los veterinarios no pudieron reconstruir su hocico, Kabang sí recibió tratamiento para otras enfermedades que padecía desde antes del accidente. Finalmente pudo regresar a Filipinas, donde fue recibida como la gran heroína que es.

Fueron muchas las personas que con orgullo y alegría recibieron a Kabang, en su regreso a Filipinas. Vía enca.com.

Frida y su escuadrón de rescate

¿Cómo olvidarnos de Frida, la perrita que fue noticia y tendencia en 2017? En septiembre de ese año, México fue azotado por dos terribles terremotos: uno en Chiapas y otro en Puebla.

Frida es una de los canes entrenados que forman parte de la Secretaría de Marina-Armada de México. Vía eluniverso.com.

Entre tantas noticias de caos y tragedia, resaltó algo que significó ternura y esperanza: Frida, una perra de raza labrador, formaba parte de las tareas de rescate en ambos desastres. No tomó mucho tiempo para que se volviera popular y amada en internet y en las redes sociales (yo misma compartí una foto con la descripción: “Frida, soy tu fan”).

Aunque la labrador no fue la única desplegada para el rescate canino, sí era la que contaba con más experiencia en la Secretaría de Marina-Armada de México. A nivel internacional, Frida ya había participado en 50 rescates, entre ellos catástrofes en Guatemala, Honduras, Ecuador y Haití. Asimismo, en su carrera, y antes del terremoto de Puebla, ya había salvado la vida de 52 personas. Solo en las tareas de búsqueda en México colaboró en encontrar a 12 personas y 40 cuerpos.

En esta ocasión, junto a Frida también participaron Evil y Titán (ambos pastores belgas), y Eco, un pastor alemán.

Ilustración de Frida, junto a los demás perros rescatistas. Vía milenio.com.  


Así como estas historias trascendieron y se volvieron famosas, estoy segura de que existen muchas otras que aún no son conocidas. Después de todo, creo ciegamente en que los perros pueden salvarnos de cualquier situación: desde un corazón triste o un momento de estrés, hasta de lo que sea que ponga en riesgo nuestra vida. Si de héroes cotidianos y desinteresados hablamos, definitivamente los perritos son mis favoritos.