¿Pagas más porque es “rosa”?


Una vez acompañé a mi novio a comprarse un perfume y, para ello, acudimos a un almacén de nuestra ciudad. 

Ya en el local, estuvo probándose varios de marcas reconocidas, hasta que se decidió por uno, cuyo precio era de USD 80. La vendedora, entonces, quiso hacer una segunda venta, así que ofreció rociarme de un perfume de la misma marca y gama que el de mi novio (solo que de la línea para mujeres).

Nuestra sorpresa fue cuando preguntamos cuánto costaba esa segunda fragancia y la vendedora nos respondió que USD 100… ¡El frasco era más pequeño que el que mi novio estaba comprando, y no había perfumes para mujer de menor precio!

El error fue no ofrecerme un perfume vintage como este. ¡Me lo llevo! Vía Giphy.

Ese fue un ejemplo de la llamada tasa rosa que nos entró por la nariz (literalmente). La tasa rosa no es propiamente un impuesto ni una tasa formal. Así se llama a la diferencia de precios entre artículos para hombre y mujer, que son exactamente iguales y que cumplen la misma función. Y es que algunos productos, solo por ser “para mujer” (y a veces, sí, ser de color rosa), cuestan algunos centavos más (y a veces dólares).

Los tampones y las compresas (o toallas sanitarias) están entre los productos más gravados (o por los que se paga más impuestos) en algunos países. Vía Giphy.

En California, Estados Unidos, se tomaron con seriedad este hecho, y elaboraron un estudio con precios de productos como maquinillas de afeitar, champú, cremas para el cabello… y el resultado fue que en productos de cuidado personal las estadounidenses gastaban, al año, USD 1,400 más que los hombres. Así es como, de centavo en centavo, una mujer puede gastar una suma importante que podría utilizar para otros productos y necesidades.

Esta soy yo cuando reviso mi factura del supermercado y descubro que pude haberme ahorrado un par de dólares. Vía Giphy.

En España, las mujeres denunciaron que no solo pagaban la tasa rosa, sino que los productos como compresas y tampones tenían un Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 10 %, y no del 4 % como otros productos de primera necesidad.

Tengo más de 26 años de ser mujer y puedo decir con conocimiento de causa que las compresas son productos de primerísima necesidad.

No sé ustedes, pero ya me he gastado una fortuna en compresas, y me falta media vida para seguir utilizándolas. Vía Giphy.

Algunas personas intentan justificar la tasa rosa con este argumento: es una decisión que nada tiene de sexista, sino de práctica. Y es que, de acuerdo con este argumento, las grandes empresas se han percatado de que algunas mujeres pagan más por su cuidado personal y han aprovechado esa oportunidad de negocios (esto me hace pensar que en el mundo de los business la realidad es muy ambigua). Otros fabricantes han justificado la tasa rosa con el hecho de que los artículos para mujeres tienen componentes “específicos” para el cuidado femenino.

Todo lo anterior me hace regresar al almacén donde mi novio compró su perfume. Allí he visto afeitadoras eléctricas para mujeres con precios desde los USD 49 hasta los USD 149; y para hombres con precios desde los USD 24 hasta los USD 49 (y esta última incluía múltiples cabezales).

Un dato curioso más: todas las afeitadoras (tanto las de hombres como las de mujeres) eran de la misma marca.  

Creo que voy a comenzar a utilizar las rasuradoras de mi novio. Vía Giphy.

Otro ejemplo es que, siempre en España, un desodorante para mujer puede costar 7 centavos más que uno similar (y con la misma cantidad de producto) destinado a consumidores hombres. El precio, entonces, es de EUR 3.06 para ellas y de EUR 2.99 para ellos. ¿Y los cortes de cabello? Un hombre puede gastar unos EUR 15 y una mujer EUR 36.

¿Sucede lo mismo en tu país? ¿Cuánto pagas tú por un corte de cabello y cuánto paga tu amigo, novio, papá o hermano? ¿Has reparado en el precio de las rasuradoras desechables? En mi país, por ejemplo, una bolsa de cuatro afeitadoras para hombre cuesta USD 6.22 y una con dos afeitadoras para mujeres USD 3.61.

La diferencia es que las rasuradoras masculinas de una marca X cuestan USD 1.55 por unidad, y las de chica, USD 1.80. Fuera de ello son justamente iguales (y bueno, las de chica son rosadas).

“Imagínate un mundo sin tasa rosa…”. Vía Giphy.

¿Qué opinas al respecto? ¿Tú crees que la tasa rosa es algo injusto o está justificada? ¿Qué harías si te ahorrases al año USD 1,400 en la compra de tus productos personales? Creo que este es un tema que debería ponernos a todas a pensar la próxima vez que salgamos de compras.