Cosmética coreana: cute, natural y trendy


Recuerdo que, hace algunos años, para mí el cuidado de la piel se reducía a mascarillas que venían en un frasco o un tarro, y cuya consistencia era, casi siempre, pastosa.

Sin embargo, no fue hasta hace cuatros años (cuando una amiga me trajo de Corea las ahora aclamadas sheet masks) que conocí la maravillosa cosmética coreana. Ese fue el inicio de mi perdición, pues estos productos se convirtieron en una adicción para mí (mientras escribo este artículo, por ejemplo, estoy usando una Mask Of The Fresh, en su versión Public White Gold).

La curiosidad —y adicción— por estos productos me hizo investigar sobre sus componentes y las marcas más recomendadas. Y, para mi sorpresa, me topé con un mundo de productos de belleza completamente nuevos, que en un dos por tres son capaces de conquistarnos.

Después de haber probado una gran cantidad de estos productos, puedo decir que uno de los motivos por el que muchas personas (y me incluyo) estamos obsesionadas con estos es porque son cruelty free. Es decir, no son testados en animales, sino en personas que, de manera voluntaria, han accedido a utilizarlos antes de que salgan al mercado.

Otra razón es el precio. Son mucho más baratos a comparación de marcas europeas o estadounidenses que se venden en tiendas especializadas o departamentales.

Y si te encantan los productos con envases bonitos (de esos que no solo son útiles, sino también decorativos), puedes estar más que satisfecha con los productos coreanos. Esto se debe a que el empaque y el envase de la mayoría tienen estética kawaii: es decir, adorable y tierna. 

Al hacer online shopping, o visitar tiendas especializadas en cosmética coreana, descubres una infinidad de productos que jamás te imaginaste que existirían. Por ejemplo, labiales en formato de tinta que se despega de los labios. Las posibilidades son muchas. Por eso, aconsejo dejar el miedo atrás y probar las posibilidades que ofrecen estos productos.

Si todavía no has hecho tu primer pedido de productos coreanos, a continuación te recomiendo algunos que en mi piel han dado excelentes resultados:

N.º 1: I’m Real Sheet Mask, de TonyMoly

Todas queremos la piel perfecta de las coreanas, y Tony Moly nos las da. Vía justmadethecut.com.

Estoy segura de que más de alguna vez has visto los empaques de estas mascarillas en alguna cuenta de belleza de Instagram, y es porque se han vuelto muy populares en los últimos años. Usualmente se venden en sets compuestos de varias mascarillas de diferentes sabores, olores y componentes.  

Una de las mascarillas que he probado, y que me ha gustado mucho, es la de vino rojo, que ayuda a reducir los poros y exfoliar la piel. De las características que más me gustaron fueron su olor fuerte, sin ser ofensivo para el olfato, y también que la mascarilla se siente (sobre la piel) más gruesa que las otras sheet masks. Esto último se debe a que tiene tres capas de algodón, lo cual hace que las propiedades de la mascarilla se impregnen con más fuerza en la piel y que sus componentes no se evaporen tan rápido.

N.º 2: Stay Shine Lip Syrup, de CLIO

Labios para dar besos con color. Vía Mik.

En Corea, este labial es una sensación total. Se asemeja bastante, digamos que demasiado, a los labiales de la reconocida marca Yves Saint Laurent.

Aparte de ser hidratante y dejar un efecto de ultra gloss, este labial, que viene en las tonalidades After Sunset y Pink Syndrome, tiene la ventaja de no ser pegajoso, lo cual es ideal para esos días de cabello suelto, cuando lo peor que nos puede pasar es que este se pegue a los labios.

Según la descripción del producto, con aplicarlo una vez es más que suficiente para dejar una boca besable y con color.

N.º 3: Dr. Mascara Fixer for Perfect Lash, de Etude House

Aunque llores, tus pestañas permanecerán intactas. Vía Etude House.

Siempre he dicho que las pestañas kilométricas y rizadas son esenciales para una mirada de impacto, y es por eso que considero que vale la pena comprar productos que, aunque no sean caros, sean útiles para resaltarlas y hacer que se vean con más volumen.

Probé hace poco este suero transparente de Etude House, cuyo aplicador viene en forma de brocha para pestañas, el cual ayuda a mantenerlas rizadas todo el día. Se aplica justo después de haberlas rizado, tal como lo harías con el fijador de cabello, después de haber usado la tenaza. Como se expresa en el sitio web de estos productos, mis pestañas mantuvieron la forma y el volumen todo el día.

N.º 4: Tension Blusher, de Missha

Mejillas sonrojadas y con un look natural. Vía The Cut.

Los expertos en la industria de la belleza aseguran que un blush en tono durazno es prácticamente imposible que falle, ya que queda bien con cualquier color de piel. Hay muchos blush de este color, pero en cuanto a marcas coreanas, puedo recomendar (sin dudarlo) el de Missha.

Aparte de tener una buena pigmentación (es decir, que al aplicarlo los colores pintan de una manera intensa en la piel), el empaque es compacto, lo cual es sumamente útil para llevarlo consigo. También viene en un formato bastante peculiar llamado tension pact, el cual consiste en una especie de malla que libera el producto cuando se dan pequeños toques con la esponja aplicadora. Es este formato, así como la consistencia del producto, los que provocan ese efecto natural flush.

Chicas, créanme que la industria de productos de belleza coreana es un mundo completamente diferente, y una vez estás dentro es imposible salir. Cada mes aparecen nuevos productos, que ya sea por sus componentes, su empaque o su peculiar forma de aplicación, se convierten en objetos de deseo y, por lo menos en mi caso, me obligan a romper la promesa que me hice a mí misma de no gastar tanto en productos de belleza.