“Red Pill Blues”, de Maroon 5: la lucha por mantenerse relevante


“Red Pill Blues”, de Maroon 5: la lucha por mantenerse relevante
5Overall Score

“A veces la gente trivializa la existencia de la música pop cuando dicen: ‘Es estúpida, escribamos una canción de protesta’. Pero esa es una mentalidad extremadamente cerrada”, reflexionaba Adam Levine, vocalista de Maroon 5, en una entrevista con la AFP a inicios de este mes. “La música pop tiene un nivel de sofisticación que a veces pasa desapercibido. Solo hay como tres canciones buenas de protesta y fueron escritas hace años”, añadió.

Red Pill Blues es el sexto álbum de estudio de la banda. Vía Genius.

Reproducir Red Pill Blues por primera vez es experimentar un déjà vu, la marcada sensación de ya haber escuchado esas 15 pistas con anterioridad y en innumerables ocasiones a través de los años.

Encienda cualquier radio que transmita pop comercial y se encontrará con los mismos clichés, la misma base musical que incorpora elementos del dance, R & B y electrónica, a veces soul, y cada vez con mayor frecuencia, lo-fi. Tiene, además, letras superficiales, pero fáciles de recordar y pegadizas, que relatan, desde la misma perspectiva agotada, historias de amor adolescente centradas más en el proceso de la persecución romántica que en la concreción de esta o de las implicaciones de una relación a largo plazo.

Esta es una descripción que se ajusta a lo que Red Pill Blues ofrece consistentemente por medio de pistas como Best 4 U (nótese el uso de contracciones ortográficas en el título, para dar la sensación de modernidad), What Lovers Do y Wait.

El nombre del álbum es una referencia a la película de ciencia ficción de 1999, Matrix. Vía M5 News Room.

Hacia la mitad del disco, con Who I Am, la banda hace un intento por desarrollar un sonido más apegado al R & B, guiado por el tono que marca la voz de LunchMoney Lewis, en un breve monólogo introductorio. Además de que se nota un leve cambio en la entonación de las vocales de Levine, que alarga un poco más sus notas.

Desafortunadamente, ese esfuerzo por experimentar termina desbaratándose antes de dos minutos y la banda se decide por volver a favorecer el estilo pop, que reina durante la mitad inicial del álbum.

A partir de este punto aparecen la mayor parte de colaboraciones dentro del disco, entre las que predomina la presencia de raperos como A$AP Rocky, Kendrick Lamar y Future. Y es aquí que Red Pill Blues comete otro error: reducir el rap a intervenciones breves, inmaduras y carentes de profundidad.

En la antes mencionada Who I Am, LunchMoney Lewis cuenta con versos de tal peso literario e intelectual (sí, es sarcasmo) como los siguientes: “Besarte, besarte, besarte. Abrazarte, abrazarte, abrazarte. Mirar en tus ojos y ver el océano. No tengo alas, pero me tienes flotando en una nube”. De la misma manera, Whiskey presenta la imagen infantil de un A$AP Rocky rimando sobre abrir una botella, “sacar el corcho y jugar a la botella”.

Maroon 5 se formó en 1994 bajo el nombre Kara’s Flowers. Vía Live Nation.


Closure alarga una base musical afín a un estilo electro-jazz en la ejecución de la percusión, guitarra y bajo, casi uniforme por más de once minutos, a no ser por la intervención ocasional de un saxofón en ciertas secciones, o los intentos por concretar un solo de guitarra y piano que parecen quedar a medias. En una composición, que haría preguntarse a cualquiera, si el objetivo de la canción era simplemente rellenar espacio en blanco y alargar la duración del disco por alguna razón.

En Don’t Wanna Know, la banda regresa una más vez al tono pop que la caracteriza. En uno de los puntos más bajos del disco, el talento de Kendrick Lamar se desperdicia en un par de versos en que se jacta de su superioridad sexual, y nada más. Para luego perderse entre las vocales de Levine que, en términos repetitivos, lamenta la conclusión de una relación romántica.

Red Pill Blues es un disco insípido, carente de sustancia. El poco trabajo en las letras, los clichés musicales y el desaprovechamiento de los artistas colaboradores tientan a concluir que Maroon 5 es un grupo sin personalidad propia, adicto a cualquier garantía de relevancia, de una posición segura en las listas de popularidad.

A lo mejor este álbum sea ideal para bailarlo en la discoteca, escucharlo en medio del tráfico, durante la rutina de ejercicio, al realizar actividades cotidianas, qué sé yo. Pero, ciertamente, no parece digno de atención.

Red Pill Blues está disponible en iTunes, Amazon y Spotify.