“The Handmaid’s Tale” y la importancia de nunca olvidar

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“The Handmaid's Tale” y la importancia de nunca olvidar
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Mi nombre es Offred. Tenía otro nombre, pero está prohibido ahora. Hay tantas cosas que están prohibidas ahora.

Offred (Elisabeth Moss) vive en la República de Gilead. su lugar en la sociedad consiste en servir como criada a un influyente comandante y a su esposa.

En Gilead, las mujeres son relegadas a una posición inferior a sus contrapartes masculinas. La sumisión es un deber, la homosexualidad está penada con la muerte y los derechos reproductivos son inexistentes.

¿Qué distingue entonces a la vida de Offred de la de una miríada de mujeres anónimas y oprimidas a lo largo de la historia de la humanidad? La respuesta es sencilla: su historia no transcurre en el pasado, sino en un futuro cercano.

El estreno de la segunda temporada de la serie está programada para abril de 2018. Vía The Mary Sue.

En una trama similar a Children Of Men, The Handmaid’s Tale nos contextualiza en una sociedad distópica devastada por una epidemia de infertilidad, percibida como castigo divino. Aquellas escasas mujeres fértiles, denominadas Criadas, son forzadas a servir de madres sustitutas a los comandantes del gobierno autoritario y teocrático, impuesto en el territorio antes conocido como Estados Unidos.

Narrada por medio de una estructura no lineal, la historia basada en la novela homónima de Margaret Atwood alterna entre diferentes espacios temporales caracterizados por sus propias particularidades estéticas (en un libro de Atwood también se basa la serie Alias Grace).

Los recuerdos de Offred sobre su vida pasada se materializan por medio de colores vibrantes que reafirman el tono positivo de secuencias en que se la ve como una mujer independiente y segura de sí misma, que interactúa con familiares y amigos.

La escritora Margaret Atwood realizó una pequeña aparición en el piloto de la serie. Vía PopSugar.

El presente, en contraposición, se muestra como un espacio plagado de colores fríos, en que el rojo vibrante de las túnicas de las criadas resalta a la vista como un constante y cruel recordatorio de su pasado. Ese pasado que la sociedad clasifica ahora como pecado. Aquellos tiempos lejanos en que como mujeres libres se desempeñaban como profesoras, médicos, científicas, etc.

Sin embargo, a pesar de los procesos extenuantes de reeducación y el abuso que se justifica como derecho divino, Offred encuentra un refugio no solo en sus recuerdos, sino en su determinación por reencontrarse con la familia que se niega a dar por perdida. Para las mujeres de The Handmaid’s Tale, la sumisión no es más que un mecanismo de supervivencia, una demostración de fortaleza.

Uno de los aciertos, en cuanto a la caracterización de los personajes, consiste en la habilidad del equipo de escritores para elaborar personalidades complejas, incapaces de rehuir a matices en su carácter.

Las criadas se muestran no solo como víctimas, sino también como individuos capaces de infligir violencia sobre otros. Antes de finalizado el primer capítulo, se presencia el linchamiento de un hombre acusado de violación, a manos de las criadas. Offred, enceguecida por su situación frustrante, participa activamente en el acto de violencia antes de reparar, horrorizada, en sus propios actos.

“The Handmaid’s Tale fue filmada en locaciones como Berlín, Boston y Cambridge. Vía Inverse.

Y es que en The Handmaid’s Tale la violencia se encuentra latente o manifiesta en cada espacio. Con una crudeza sorprendente, el episodio 3 de la serie, Late, muestra una de las secuencias más fuertes y mejor trabajadas en televisión este año: el juicio de Ofglen (Alexis Bledel), compañera de compras de Offred.

Sin ánimo de ahondar y revelar información de más sobre la naturaleza de su crimen, entre la serie de imágenes resaltan la expresividad de la mirada de Bledel, el efecto de sonido ensordecedor que remarca su incredulidad al escuchar la sentencia, la sensación de simetría que permanece intacta mientras más adelante observa la ejecución de una persona desde la parte trasera de una camioneta en movimiento.

Estos elementos, en conjunto, constituyen una pequeña muestra del celo con que se trabaja esta serie, la dedicación de los escritores por ahondar en la vida de los personajes secundarios y el compromiso de los actores por materializar las escenas.

El episodio le valió un Emmy a Alexis Bledel en la categoría a Mejor Actriz Invitada, en 2017. Vía TV & Jelly.

The Handmaid’s Tale es una fábula bien trabajada, que nos recuerda la fragilidad de la protección de los derechos humanos, para plantear una situación distópica aún plausible en sociedades modernas, ciertamente vigente en países en vías de desarrollo. La trama es un recordatorio de que la evolución y el paso del tiempo no siempre son garantes de resultados positivos.

En una de las escenas finales del guion del piloto se observa a Offred con actitud resuelta, mientras mira por la ventana, repetir un mantra desde sus adentros:

Pretendo sobrevivir por ella. Su nombre es Hannah. Mi esposo era Luke. Mi nombre es June. Algunas cosas no pueden ser borradas. Algunas cosas no pueden ser prohibidas.

Y es que nosotros tampoco podemos permitirnos olvidar.

 Tráiler oficial de “The Handmaid’s Tale”. Vía YouTube.

The Handmaid’s Tale está disponible en Hulu.