¿Estás en una relación tóxica?


El amor puede ser el sentimiento más bello que experimenta una persona. Enamorarte te hace sentir viva, especial: las mariposas en el estómago, la sonrisa tonta que aparece en tu rostro cuando piensas en esa persona, todas las emociones y las nuevas experiencias que te embargan le añaden a la vida un sinfín de color. Tienes con quién compartir tus días, y es lindo, y está bien. Somos seres biológicamente diseñados para el amor (no solo el romántico).

Nuestro cerebro produce sustancias tan fuertes como la dopamina, oxitocina y endorfina cuando tenemos cerca a esa persona especial, y es por ello que que nos sentimos superfelices y ansiosos (en el buen sentido). Las señales neuronales son enviadas a todo nuestro cuerpo, con lo que se acelera nuestro corazón, se dilatan las pupilas, se nos eriza la piel y hace que nuestras piernas tiemblen. Es una reacción química y está comprobado que puede generar adicción.

Generalmente todo comienza con una atracción física, seguida por una atracción personal que va evolucionando, de la que puede surgir un vínculo afectivo. Lo ideal es cuando el sentimiento es correspondido. Entonces todo parece ser perfecto. Pero… en realidad, no siempre lo es. A veces, estar en una relación se vuelve bastante complicado, y en lugar de hacerte la persona más feliz del mundo, te carga de más problemas de los que tenías antes de iniciar esa historia.

Enamorarse en maravilloso… pero hay que darse cuenta cuando no es amor. Vía prolemberg.

Una relación es tóxica cuando te envenena por dentro. No en un sentido literal, sino más bien cuando no te hace sentir a gusto, te quita el sueño y te saca lágrimas, y los malos momentos se vuelven mucho más frecuentes que los buenos. Te vas llenando de tristeza, rencores y preocupaciones. Quieres mucho a esa persona, pero te haces daño, y ese no es el objetivo en una relación de pareja.

Varias situaciones pueden alertarte si la tuya es una de estas o va por ese camino. Pon atención:

N.º 1: Si la relación te consume demasiado tiempo y/o te aleja de otras personas y de tus metas

Se ven, chatean, hablan por teléfono, pasan pendientes el uno del otro y no pueden estar separados. Está bien que se quieran y busquen la manera de estar cerca, pero tengan cuidado, porque pueden caer en la dependencia y, con ello, afectar a su vida social, académica y familiar. ¿Recuerdas a Bella Swan, de la saga de Twilight? Su historia con Edward y los Cullen puede sonar cool, pero evita llegar a un grado de dependencia tal, en el que que quieras “convertirte en vampiro” para estar eternamente con tu novio.

No deben olvidar que hay otros aspectos importantes en la vida de cada uno y que, al final del día, tienen que aprender a resolver por su cuenta. El noviazgo no tiene que ser completamente el eje de sus acciones. Relájense un poco, no tengan miedo de hacer planes por separado alguna vez.

Por estar esperando sus mensajes, ignoras a todo el mundo. Vía BuzzFeed.

N.º 2: Si tu pareja te cela demasiado, te arma drama cuando te ves con otras personas o te prohíbe verlas

Jealous”, de Beyoncé: Una canción que demuestra que los celos pueden ser enfermizos. Vía YouTube.

Es verdad que son pareja y deben ser fieles y estar el uno para el otro, pero siguen siendo personas separadas. Cada uno tiene su propia vida, sus propios amigos y compañeros, y no tiene nada de malo que también salgan con ellos. Si los celos sobrepasan la confianza que se tienen entre sí, la relación puede volverse una unión forzada y asfixiante. De lo peor. Traten de estar claros en este sentido.

Ni siquiera puedes salir con tus amigas a gusto, porque se pone celoso. Vía Teen Vogue.

N.º 3: Si solo se ven para tener sexo o te lo propone frecuentemente, aunque tú no quieras hacerlo

Una persona que te ama no se enoja contigo porque te niegues a tener sexo. Una persona que de verdad te ama busca a conocerte a fondo y todas tus facetas, no solo la sexual. Una persona que te ama acepta que no quieras tener sexo y, además, es capaz de valorarte más allá de las relaciones sexuales que puedan tener.

La cita ideal no siempre se ve igual para los dos. Vía Pretty Little Liars.

Discutir no es malo, siempre y cuando el objetivo sea expresar opiniones y/o llegar a un acuerdo y que, por supuesto, las discusiones no se vuelvan recurrentes e irrespetuosas (o peor aún, violentas).

Sin embargo, si tu relación es del tipo “como de perros y gatos”, ten cuidado. Puede que todos los días sea la misma historia: pelean por cualquier cosa, se van a dormir enojados, y a la mañana siguiente te levantas preocupada, sin saber bien qué pasó. Luego se contentan, pero más tarde vuelven a pelear, solo que esta vez es por un motivo diferente. Es como un círculo vicioso desgastante y lleno de drama que no necesitas en tu vida.

Tómense el tiempo para conversar y entender por qué el otro actúa de una forma o de otra. A veces pasa que uno de los dos ha tenido un mal día y no responde bien, o no hace lo que se supone que debería hacer, pero no es con mala intención. En otros casos el problema es diferente y más profundo. En ambos escenarios, la única manera para saber qué está pasando es conversar. A veces no vale la pena dejar perder lo que han construido por cosas pequeñas… pero, en otros casos, las discusiones constantes son síntoma de que sucede algo grave. En esas situaciones es mejor poner punto y final (no punto y aparte) a la relación.

Para muchas parejas, cada día es una nueva oportunidad para pelear. Vía Pinimg.

N.º 5: Si tras una pelea fuerte evade el tema

Una persona que te ama busca arreglar los conflictos, no huye cada vez que se enfrentan a un problema: se queda, lo intenta. Para que una relación funcione, la comunicación es fundamental, ya que solo así lograrán identificar los puntos débiles. Ambos deben esforzarse por mejorar, juntos. El trabajo no es de uno solo, sino de dos.

¡Espera! No hemos terminado de hablar. Vía Pinimg.

N.º 6: Si ya llevan mucho tiempo saliendo y no han formalizado su relación

Se tratan como novios, pero no lo son; están juntos, pero no hay compromisos; son algo, pero a la vez nada… si ese fuera el propósito de la relación, está bien. Pero si en realidad estás ansiosa porque quede claro el estatus de su relación, no es saludable mantenerse en un punto intermedio.

Los free son más complicados de lo que parecen, pues el apego emocional es inevitable, y si no es correspondido puede causar mucho dolor. Es mejor ser claros desde el principio, para evaluar si los unen los mismos intereses. No es justo que estés entregando tu tiempo a alguien que no te da estabilidad.

I’m Not The Only One”, de Sam Smith, nos transmite un poco del dolor que puede causar una relación tóxica. Vía YouTube.

Tú quieres decirle al mundo que eres feliz a su lado. Vía She knows.

N.º 7: Si terminan y vuelven a cada rato

Evidentemente algo no está funcionando entre ustedes. Si siempre toman el mismo camino, siempre obtendrán el mismo resultado.

No puedes decirle que no, cuando vuelve para llorar “arrepentido”. Vía Pretty Little Liars.

N.º 8: Si lloras más de lo que sonríes cuando piensas en esa persona

Es sentimental y emocionalmente desgastante. Lo más importante es que seas feliz. Si solo te trae angustias, estrés, preocupaciones o tristeza, ¿realmente quieres seguir a su lado?

No te mereces ese sufrimiento. Vía Pretty Little Liars.

N.º 9: Si no te trata como te lo mereces

¿Qué trato crees que te mereces? Mereces que te amen con la intensidad con la que se debe amar a alguien. Que te cuiden y te traten con respeto. Que no te golpeen. Que no te digan palabras hirientes. Que no te chantajeen. Que respeten en lo que crees, aunque no lo compartan. Que no se burlen de ti. Que no te enreden en un juego en el que él o ella se victimice. Que no te trate como si no fueras lo suficientemente inteligente. Que no usen el sexo para hacerte daño. Que no te obliguen a tener sexo. Que si te han prometido fidelidad, lo cumplan. ¿Es mucho pedir todo lo anterior? No, simple y sencillamente es pedir lo justo.

Si una relación no cumple estas condiciones tan básicas, aléjate de esa persona. Puede que no sea fácil, pero verás que es lo mejor para ti.

Terminar una relación no es un fracaso. Fracaso es continuar con una relación insana, improductiva y carente de evolución.

Pedro Bergman

Pero eso sí, no dejes que una mala experiencia te impida abrir tu corazón nuevamente para un nuevo amor. Encontrarás a la persona indicada, quien te valore y te haga feliz, no te conformes con menos. Solo ten paciencia y, cuando estés en una relación, procura actuar como quisieras que actuaran contigo.