Stranger Things 2: Más nostálgica que nunca


Stranger Things 2 nos sitúa a casi un año de los sucesos transcurridos en la primera temporada de esta serie estadounidense, producida por Netflix y concebida por los hermanos Matt y Ross Duffer.

La temporada fue filmada casi en su mayoría en Atlanta, Georgia. Vía Netflix.

El primer episodio abre con la persecución policial de una Van a través de las calles de Pittsburg, Pensilvania. Entre los pasajeros de la furgoneta prófuga, la cámara repara en uno en particular: Kali, quien para perder a la policía da muestras de poderes paranormales similares a los de Eleven.

Su regalo, como lo llamará más adelante, consiste en implantar ilusiones visuales en las mentes de las personas. No obstante, el personaje no es retomado hasta pasada la mitad de temporada, e incluso entonces solo se le dedica un episodio que poco hace por representar, de manera convincente, una conexión profunda entre su personaje e Eleven.

Kali es interpretada por la actriz danesa, Linnea Berthelsen. Vía Netflix.

Y este pareciera ser el problema más consistente con el desarrollo de una temporada, que parece luchar por encontrar un ritmo adecuado para profundizar y entrelazar las historias de personajes ya conocidos (Eleven y Hopper; Dustin, Lucas y Max; Will y Joyce), al mismo tiempo que introduce a la audiencia a una serie de personajes nuevos (Max, Bob, Billy, entre otros).

Para este objetivo, la trama se estructura de manera no lineal, desarrollando en más de una ocasión diferentes puntos de vista dentro de un mismo marco de tiempo, sin escatimar en remitir al espectador a flashbacks tanto de sucesos de la temporada pasada como la actual.

Parte del concepto visual para el Mundo del Revés se inspira en las pinturas de Zdzisław Beksiński. Vía Disclose.tv.

El argumento principal persigue las secuelas físicas y psicológicas de la estadía prolongada de Will Byers en el Mundo del revés, lo cual ofrece una ventana para empezar a comprender los mecanismos de funcionamiento del Mundo del revés, así como su interconexión con Hawkins.

El personaje de Steve Harrington consiste en una de las mayores sorpresas de la temporada, tras verse relacionado con mayor cercanía a los protagonistas. Harrington, aunque aún carente de profundidad, adquiere una personalidad propia al verse distanciado del perpetuo y caricaturesco triángulo amoroso con Nancy y Steve, plagado de clichés y una torpeza equiparable a la relación irritante de Donna y James en la Twin Peaks de David Lynch.

Arriba: Stranger Things (2016). Abajo: Twin Peaks (1990).Vía Netflix y RSSing.

La serie, caracterizada por estar plagada de referencias a la cultura popular de la época, hace homenaje en esta temporada a clásicos del cine de ciencia ficción y horror estadounidense, entre los que figuran Mad Max, Tron, Terminator, Alien, Ghostbusters, Poltergeist, Gremlins, entre otros.

No obstante, la serie no limita sus referencias visuales a clásicos, sino también a contemporáneos como el film de 2013 Under The Skin, de Jonathan Glazer.

Under The Skin (2013). Vía Tasteofcinema, Sbs.

Stranger Things (2016). Vía Tasteofcinema, Sbs.

De la misma forma, el soundtrack compuesto por Kyle Dixon y Michael Stein, centrado en el empleo de sintetizadores, confiere una atmósfera adecuada tanto a la energía juvenil de los protagonistas como al aura de misterio que rodea a Hawkins y el Mundo del revés, además de contener a bandas insignes de la época como DEVO, Scorpions, Duran Duran, The Clash, Joy Division, Queen, Metallica y Bon Jovi.

En cuanto a referencias históricas, y para mejor contextualización en una época de tumultuosa coyuntura internacional, los diálogos evidencian de forma más palpable la paranoia que envolvió a la Segunda Guerra Fría desde los polos de la sociedad civil. Se escucha a un personaje en particular, Murray Bauman (Brett Gelman), especular que Barbara Holland fue secuestrada y posteriormente asesinada por espías rusos que se preparan invadir Hawkins.

A la altura de la segunda mitad de la temporada, la audiencia empieza a ver cierta resolución a diferentes situaciones planteadas en la introducción.

Dig Dug, por ejemplo, desvela, en una de las secuencias más efectivas de la temporada en cuanto a su carga emocional, el pasado de la madre biológica de Eleven, Terry Ives, lo cual la constituye en una de las mejores, y más satisfactorias, tramas secundarias a tener presentes durante la temporada.

La serie referencia al proyecto de control mental, MKUltra, de la CIA. Vía Netflix.

Si bien presenta problemas para encontrar un ritmo adecuado para entrelazar historias y atar cabos sueltos, a su segunda temporada, Stranger Things se mantiene consistente con lo que es quizá su mayor atractivo para las audiencias: representar un viaje nostálgico, pero no por ello menos genuino, a través de la producción cultural que caracterizó al Estados Unidos de los ochenta.

Tráiler oficial de Stranger Things. Vía YouTube.

Stranger Things 2 está disponible en Netflix.