Guía práctica para elegir el rubor adecuado para ti


¿No te ha pasado que, a la hora de maquillarte, sientes que le hace falta un sutil toque de color a tu rostro? A mí me pasaba incontables veces, hasta que descubrí que ese elemento que faltaba, y que hace una gran diferencia, son las mejillas coloreadas gracias al rubor.

Este elemento cosmético tan indispensable no es algo nuevo, ya que sus orígenes se remontan desde el siglo I, cuando las mujeres pintaban sus mejillas con una tonalidad carmín. Posteriormente, el tono se suavizó a uno rosa, que brindaba un aspecto más natural.

En los años veinte, el rubor se volvió un elemento indispensable en la rutina de maquillaje y, hasta la actualidad, se ha convertido en uno de los favoritos, tanto de los expertos en esta industria como de las amateurs que buscamos vernos bien en nuestro día a día.

Aunque la imagen no lo muestre, es probable que Fay Wray, la actriz que apareció en King Kong, usara blush rosa. Vía marieclaire.co.uk.

Desde antes de 1937, Max Factor ya ofrecía blushes. Vía i.pinmg.

El tiempo pasó. Las modas cambiaron. Pero el blush permaneció. Eso sí, cada vez hubo mayor cantidad de opciones. Así es como en la actualidad, al igual que con la mayoría de productos de belleza, podemos encontrar blush en diferentes presentaciones (en crema, en polvo, en barra, etc.), acabados y fórmulas. Aunque, claro, la versión en polvo sigue siendo la más popular en el mercado.

Debido a tantas opciones, a veces es difícil saber cuál comprar. Pero no te preocupes, pues para hoy te daremos algunos consejos. En primer lugar, debes tomar en cuenta dos aspectos muy importantes: el primero es el tipo de piel que tienes.

Si tu rostro es de tipo graso, es mejor que optes por un blush que sea mate o en polvo, y que lo apliques con una brocha de mango largo. Mientras que si es seco, un blush en crema ayudará a darle más textura a las áreas de la piel que marques con rubor. La técnica que debes aplicar en este último caso es aplicarlo con una esponja de látex o con las yemas de los dedos.

Una brocha de mango largo (como esta de Real Techniques) es lo que necesitas para aplicar tu blush si tu piel es grasa. Vía Kosmetyk.com.

De Holika Holika, esta esponja es lo suficientemente bonita como para tenerla en tu neceser. Vía skinthinks.com.

Un segundo aspecto que debes tener en mente a la hora de comprar un blush es tu tono de piel, ya que si eres morena y eliges un color muy claro, este apenas se notará, o si eres de tez blanca y eliges un tono muy oscuro, te verás maquillada de más y el resultado será demasiado artificial.

Para evitar estos desaciertos y que logres un makeup impecable, aquí en guddi te recomendamos los siguientes colores de blush, de acuerdo con la tonalidad de tu piel:

Piel clara o blanca

Si eres de piel clara, los tonos melón, melocotón, rosa claro o rosa con una sutil pigmentación marrón son los ideales.

Aunque no lo creas, el blush hace una gran diferencia. Vía i.pinmg.

Un color de este tipo es el Papa Don’t Peach, de la marca Too Faced. Aunque su presentación es pequeña, este blush en polvo seduce por su delicioso olor a melocotón y por el efecto satinado que proporciona, lo cual da un sutil brillo en las mejillas. Esa última característica es lo que, precisamente, identifica a un blush que es versátil.

Mejillas con toques de melocotón (a lo que hay que añadir que la presentación del producto es más que adorable). Vía toofaced.com

Otra opción es Orgasm, de NARS, uno de los más aclamados en la industria de la belleza, gracias a su combinación de colores melocotón y rosado, acompañados por cierto brillo dorado, que da una apariencia bastante natural al rostro. Los blush con brillos dorados son, precisamente, una opción para quienes quieren aportarle un toque de brillo y luminosidad al rostro.

Este tipo de blush son un claro ejemplo de que no hay por qué temerle a los blush de este tipo.

Piel media – bronceada

Para las mujeres con este tono de piel, lo ideal son los rubores con tonalidades ámbar, terracota, malva o durazno oscuro.

Un poco de este color y te garantizamos que tu rostro cambiará. Vía nerdylibrariangirl.

Si estás en busca de uno, la marca estadounidense Benefit posee un producto que, en su compacto empaque, mezcla estos colores. Se trata de Sugarbomb, un blush que se divide en cuatro triángulos de diferente color, que se pueden usar juntos o por separado.

El pequeño set de los cuatro fantásticos. Vía sephora.com

Una segunda alternativa, y mucho más económica que la primera, es el Stick Blush, de NYX Cosmetics, en tono Hibiscus, el cual está hecho para ser aplicado con los dedos, ya que su presentación viene en una barra que es similar a las barras de labial.

Piel oscura

Si este es tu tono de piel, los colores mandarina, fucsia y café se verán preciosos en ti, ya que resaltarán tus mejillas.

Busca un color que destaque sin hacerlo de manera demasiado intensa. Vía YouTube.

El rubor Get Leid de Colourpop es ideal. Este producto es un buen ejemplo de lo versátil y práctico que puede ser un blush en un precioso color mandarina. Además, el producto antes mencionado tiene una fórmula que permite que sea fácil difuminarlo (esta es otra característica que debes buscar cuando compres un blush), y que no se sienta pesado cuando ya está aplicado en el rostro.

Mandarinas sobre una preciosa piel oscura. Vía colourpop.com

Otra marca de blush que a mí me gusta mucho es Tarte. En esta marca, para las mujeres de piel oscura, recomiendo el blush Amazonian Clay, en el tono Natural Beauty. ¿Cuáles son algunas de sus características principales? En primer lugar, está elaborado con pigmentos minerales, los cuales cumplen con una segunda función: controlar el brillo, lo cual resulta en que el rostro se vea más limpio y fresco. Además, es un producto de larga duración: otra característica importante que debe tener todo buen blush.

En lo personal, pienso que los rubores, así como los labiales, son los productos de belleza que más opciones ofrecen en el mercado, y que hay para cada una de las necesidades que tengamos. Solo debes tomarte el tiempo para encontrar uno que te guste, se ajuste a tu presupuesto y te haga lucir bien.

Asimismo, no olvides aplicarlo con las brochas adecuadas, de manera que se difumine de manera más sencilla y no parezcas Blancanieves con sus mejillas super color rosa. Sigue estos sencillos consejos y ¡listo!: con la aplicación del blush le das el toque final a un maquillaje precioso.