Un tributo a Azzedine Alaïa: el escultor de la moda


Cuando creo una prenda, pienso siempre en el cuerpo femenino. En cómo se sentirá ella. En la seducción. Porque nadie compra un vestido para abrigarse. Lo hace una para sentirse hermosa.
Azzedine Alaïa

Azzedine Alaïa estaba destinado a jugar con estructuras y formas. Escultor de formación (estudió escultura en la Escuela de Bellas Artes de Túnez), este hombre tunecino de corta estatura decidió dejar a un lado los edificios y centrarse en embellecer las formas femeninas.

Como si de un escultor se tratase, Azzedine buscaba siempre que las telas “abrazaran” el cuerpo de sus clientas, que los vestidos parecieran una segunda piel. Y así fue como, aunque empezó a diseñar en la década de los 80, Azzedine ha disfrutado de contar con clientas tan de esta época como Cindy Crawford, Kris Jenner, Michelle Obama y Rihanna. Y es que diseñó vestidos que soportarían el ir y venir de las modas.

Sus colecciones fueron famosísimas en la década de los 80 y de los 90, así como su actitud también: fue un gran crítico de la industria de la moda y siempre estuvo alejado de los escándalos.

Parte de su colección ready to wear fall-winter 2016. Vía Nowfashion.

Rihanna asistió con un diseño de Azzedine Alaia, a la entrega de los premios Grammy 2013. Vía Dailynews.

Naomi Campbell liderando la pasarela de Azzedine Alaia, fall winter 2017. Vía WWD.

Azzedine fue distinto a muchos diseñadores. Según el diario Financial Times, en 2011, “no dudó en rechazar la oferta de Sidney Toledano (presidente de Dior), quien le ofreció tomar las riendas de la maison, tras el fulminante despido de John Galliano. Una anécdota que suena a justicia divina si tenemos en cuenta que, en 1957, cuando el tunecino llegó a París, consiguió entrar en el taller de la mítica casa francesa (entonces en manos de un jovencísimo Yves Saint Laurent), pero fue despedido por no tener los papeles en regla”.

También es conocido porque fue quien captó el potencial como modelo de una adolescente Naomi Campbell. Inmigrante como era, Azzedine subió a las pasarelas a la después llamada “Diosa de ébano”, a pesar de que en esa época la norma eran las modelos de piel clara. Fue él quien la introdujo al mundo de la alta costura y se convirtió en una especie de padrino para ella.

Azzedine, hijo de cultivadores de trigo, vivió 77 años con gracia, evitando que el mundo acelerado de la moda lo consumiera y dándose tiempo para disfrutar de la belleza.