Reflexiones desde el bajo mundo: cinco propuestas de cine negro de culto


El cine negro de culto nos enfrenta a un cariz distinto de la naturaleza humana. Las siguientes propuestas destacan por ser verdaderas obras maestras.

Originado en la década de los cuarenta, el film noir (o cine negro) es usualmente tipificado por la predominancia de personajes antiheroicos, usualmente detectives o veteranos de guerra, así como por las sombras marcadas y locaciones como parques de atracciones y carnavales, alegorías a la demencia heredadas del expresionismo alemán. Predominan, además, claustrofóbicos interiores oscurecidos, elementos distorsionados y composiciones asimétricas, además de una narrativa en que, por lo general, el protagonista pretende reinstaurar un estado de normalidad.

Vigente hasta nuestros días, este género nacido de la desilusión, producto de la Segunda Guerra Mundial, ha cosechado fans devotos, entre los cuales hay quienes se han decantado por los filmes considerados de culto, tales como los siguientes:

N.º 1: Memento (2000, Nolan)

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La cinta está basada en “Memento Mori”, una historia corta escrita por Jonathan Nolan, hermano del director. Vía South China Morning Post.

Aquejado por una condición que le impide formar nuevas memorias, Leonard Shelby (Guy Pearce), antiguo perito de seguros, se embarca en la búsqueda de uno de los atacantes responsables no solo de su amnesia, sino también del asesinato y violación de su esposa.

De un guion no lineal, la estructura de la cinta de Nolan refleja la inestabilidad mental de su protagonista, a modo de insertar dudas en la audiencia respecto a la identidad de este y la validez de las deducciones que conducen a sus acciones a lo largo de la trama.

“Memento” fue nominada a un Globo de Oro por Mejor guion y a dos Óscar por Mejor guion original y por Mejor edición. Tráiler oficial, vía YouTube.

“Memento” está disponible en Netflix.

N.º 2: Chinatown (1974, Polanski)

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Robert Towne escribió el rol de Gittes específicamente para Jack Nicholson, amigo y compañero de habitación en el pasado. Vía IndieWire.

Tras ser contratado por una misteriosa mujer que se identifica a sí misma como Evelyn Mulwray, el investigador privado J. J. Gittes (Jack Nicholson) comienza a rastrear los pasos del jefe de ingeniería del Departamento de Agua y Energía de Los Angeles, Hollis Mulwray (Darrell Zwerling). No obstante, el inesperado asesinato del último es solo el comienzo en una enrevesada red de engaños, que involucra la corrupción institucional, el incesto y el abuso sexual.

Mucho del atractivo del clásico de Polanski recae tanto en el peso de las actuaciones de Nicholson y Faye Dunaway, como en un guion característico por invocar un aura pesada en que, como es costumbre en el cine del polaco, sus protagonistas rara vez salen bien librados.

“Chinatown” ganó un Óscar por Mejor guion original y fue nominada a otros diez premios. Tráiler oficial, vía YouTube.

N.º 3: Pulp Fiction (1994, Tarantino)

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Antes de estrenarse en Estados Unidos, el filme ya había sido mostrado en múltiples países como Francia, Japón y Alemania. Vía Coral Gables Art Cinema.

Narrada de manera no lineal, Pulp Fiction es un conjunto de historias interconectadas que permite a la audiencia un aproximamiento a las vidas de tres personajes en específico: Vincent Vega, asesino a sueldo; Butch Coolidge, boxeador en decadencia; y Jules Winnfield, compañero de Vega.

Afamada por sus diálogos irreverentes, humor negro, la incesante amenaza de violencia y numerosas referencias a trabajos filmográficos del pasado, en las últimas décadas la cinta de Tarantino ha adquirido el estatus de estampa en la cultura popular.

“Pulp Fiction” fue considerada, en 2013, como una película “cultural, histórica y estéticamente significativa”, por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Tráiler, vía YouTube.

“Pulp Fiction” está disponible en Netflix.

N.º 4: The Third Man (1949, Reed)

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Durante el rodaje de la cinta, Welles se rehusó a grabar en las alcantarillas de Viena, a razón de preocupaciones por su salud. Vía The Red List.

Situada en la Viena ocupada por las fuerzas aliadas, tras la Segunda Guerra Mundial, The Third Man introduce al escritor estadounidense Holly Martins (Joseph Cotten), quien arriba a la ciudad en busca de su amigo de la infancia Harry Lime (Orson Welles), bajo la promesa de un empleo. Sin embargo, a su llegada descubre que Lime ha fallecido horas atrás bajo circunstancias sospechosas. Su cuerpo sin vida va cargado por un hombre cuya identidad supone un misterio que Martins se decide a resolver

El largometraje de Reed es notable por una cinematografía digna de elogios en cada toma, donde la presencia de sombras marcadas sirve para reflejar la atmósfera desesperanzadora y temperamental de la posguerra europea.

El guion de “The Third Man” es obra del escritor Graham Greene . Tráiler, vía YouTube.

N. º 5: Nightcrawler (2014, Gilroy)

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Jake Gyllenhaal perdió 20 libras y memorizó el guion completo de la cinta, como parte de su preparación para interpretar a Bloom. Vía the Damaris Media blog.

En Nightcrawler, Louis Bloom (Jake Gyllenhaal) es un criminal de poca monta, quien encuentra un facilitador para sus tendencias psicopáticas en una nueva carrera como camarógrafo freelance de crimen nocturno; empresa que, como descubrirá en cuestión de poco tiempo, recompensa la brutalidad a excelente precio.

La cinta resalta por la actuación de Gyllenhaal en el papel de un volátil y complejo Bloom, cuyo carácter abominable se deja entrever exponencialmente a medida transcurre la trama y se prepara para capturar la escena del crimen que, indudablemente, lo elevará por encima de su competencia.

“Nightcrawler” fue el debut de su director. Tráiler oficial, vía YouTube.

“Nightcrawler” está disponible en Netflix.

En definitiva, las anteriores propuestas filmográficas hacen del cinismo su carta de presentación y punto de partida para explorar las profundidades de la naturaleza humana, en su manifestación menos ideal, proceder que en repetidas ocasiones ha permitido empujar los límites de las temáticas y personalidades retratadas por el cine.