Esmoquin: elegancia y poder femenino


Hace muchos años era impensable que las mujeres utilizaran prendas consideradas masculinas. Y es que hemos venido de la época del corsé, de las faldas amplias y de una gran cantidad de prendas que casi han sido una tortura para las mujeres.

Sin embargo, con el tiempo todo fue cambiando. Coco Chanel fue la pionera en hacer que el guardarropa femenino fuera más holgado y práctico. Y a partir de entonces todo cambió de manera dramática. A tal punto que, en la actualidad, los vestidos y las faldas no son las únicas opciones… porque las prendas más impensables en el pasado son, hoy en día, parte del guardarropa básico de la mayoría de mujeres.

Un ejemplo de ello es el esmoquin. Gracias a la influencia de actrices que se aventuraron a adoptar el traje en sus películas, este atuendo se ha transformado en un conjunto para mujeres que buscan transmitir fuerza y carácter, a la vez que expresan elegancia. Sin duda, una mujer en esmoquin no pasa desapercibida.

Este conjunto compuesto por una chaqueta y pantalón (característicos por su simpleza en el corte y tonalidades uniformes, así como por una corbata), desde sus inicios tuvo como prioridad estilizar la figura masculina. Después pasó a convertirse en un conjunto también para mujeres.

La fama del esmoquin como prenda femenina se acrecentó gracias a su aparición en el cine, a pesar de que generó polémica y fue calificado como inapropiado. Sin duda alguna, la actriz alemana Marlene Dietrich marcó un hito en la historia del uso del esmoquin, al ser la primera en atreverse a vestir con un estilo dandy y varonil. Curiosamente, Marlene no buscaba generar sensación con su atuendo, sino sentirse cómoda.

Marlene Dietrich en la película Marruecos (1930). Vía afterellen.com.

Después de Marlene, Katharine Hepburn fue otra de las actrices en adoptar el estilo dandy en una película.

Katharine Hepburn, en el set de la película “Sylvia Scarlett” (1935). Vía Pinterest.

Fue a partir de este suceso que el diseñador francés Yves Saint-Laurent pensó en lanzar el emblemático Le Smoking, un esmoquin femenino que se transformó en un símbolo de sofisticación y sex appeal, pero también en un símbolo de poder femenino.

Para Laurent, el esmoquin no es un atuendo que obedece a la moda del momento. De hecho, es un elemento estilístico que ha perdurado durante años y seguirá reproduciendo, en las mujeres y hombres que lo portan, una imagen de distinción. Según Laurent: “La moda viene y va, pero el estilo es para siempre”, y esto es lo que ha hecho del esmoquin un atuendo elemental.

Traje Le Smoking, de Yves Saint-Laurent (1967). Fotografía de Reg Lancaster. Vía Pleasurephoto.wordpress.

“Le Smoking”, de Yves Saint Laurent (Vogue, Francia, 1975). Fotografía de Helmut Newton. Vía Icon-icon.

Poco a poco, el esmoquin femenino fue tomando más realce a través de la aparición cada vez más frecuente de este en el cine, en las décadas de los setenta y ochenta. Fue Diane Keaton y Molly Ringwald las mujeres que reinventaron el estilo varonil y le aplicaron elementos femeninos para darle un toque bohemio y moderno, pero con inspiración en la moda vintage.

Diane Keaton interpretando a Annie Hall (1977). Vía eBay.

Molly Ringwald como Andie, en la película “Pretty in Pink” (1986). Vía Pinterest.

El gran icono Molly Ringwald vistiendo, de nuevo, un esmoquin (s.f.). Vía estapeando.tumblr.

Famosas como Audrey Hepburn, Françoise Hardy, Bianca Jagger, Julia Roberts y Tilda Swinton, por mencionar algunas, cambiaron los sofisticados y elegantes vestidos por un estilizado esmoquin, para asistir a eventos importantes y entregas de galardones.

Audrey Hepburn con un esmoquin con bastante personalidad (s. f.). Vía Pinterest.

Julia Roberts, en los premios Golden Globe de 1990. Vía InStyle.

Bianca Jagger (1970). Vía Elle.com.

Diane Keaton, en los premios Golden Globe de 2014. Vía The Hollywood Reporter.

Tilda Swinton, en el estreno de “Trainwreck” (Nueva York, 2015). Vía zimbio.com.

Y así es como el esmoquin ha pasado a ser una prenda fundamental para la mayoría de las mujeres.