8 lecciones de vida que aprendimos de Helga Pataki, de ¡Oye, Arnold!


Recordar a los noventa es recordar a ¡Oye, Arnold! y a una de sus protagonistas: Helga Pataki. Y con ella, aprendimos valiosas lecciones de vida.

La serie ¡Oye, Arnold!, de Nickelodeon, fue una de las más exitosas caricaturas de la cadena televisiva estadounidense. Su éxito se debe, en gran medida, a la manera en que presentaba los problemas que enfrentan en el día a día no solo los más pequeños, sino los adultos también.

Su protagonista, Arnold, era un niño de 9 años con cabeza en forma de balón de fútbol americano, que siempre veía el lado positivo de todo y trataba de hacer lo correcto. Un chiquillo noble y siempre dispuesto a ayudar a los demás.

… Y, por otro lado, teníamos a Helga G. Pataki. ¿Cómo olvidar a la niña del enorme moño rosa, con dos coletas y la uniceja que le hacía la vida imposible al pobre Arnold, pero al mismo tiempo estaba secretamente enamorada de él? Sin duda, Helga se convirtió en un personaje icónico para cualquiera que haya crecido en la década de los noventa.

Su personalidad era, quizá, la más destacable de esta serie animada. Un abanico de emociones y sentimientos, que variaban desde su rudeza en público hasta su lado más frágil en privado.

Aunque esta chica nos pareciera un poooco loca (es decir, no es como que construirle un altar a tu crush en tu armario y portar un relicario en forma de corazón con su foto sea completamente “estándar”), pero, si nos ponemos a pensar, realmente su forma de ser y de enfrentar los problemas en su vida nos enseñó muchas lecciones que deberíamos aplicar a nuestra realidad personal.

besos helga pataki. guddi

Muchas hemos dado esos besos imaginarios. Vía: Trendy by Nick.

Estas son las lecciones que nos deja Helga G. Pataki:

El verdadero amor es desinteresado

verdadero amor helga pataki. guddi

“¡Oh, Arnold!” Vía: Radio Trece.

La característica #1 de esta chica siempre fue la intensidad, pero también su capacidad para, en la medida de lo posible, hacer feliz a quien amaba aunque no por ello recibiera crédito (claro, pongamos a un lado el hecho de que le hacía bullying y que en estos tiempos la hubieran fichado pora acoso estudiantil).

Siempre en el anonimato, se comportaba como una especie de ángel de la guarda para Arnold, porque lo cuidaba y le ayudaba sin que él se diera cuenta y pudiera agradecerle. Helga nos enseñó que cuando amas con el corazón, siempre encontrarás maneras para que la otra persona sea feliz.

pareja helga pataki. guddi

Cualquier esfuerzo vale la pena para saber que está bien, que está ahí, al lado. Vía i.pinmg.

La amistad no es cuestión de cantidad, sino de calidad

amistad helga pataki. guddi

Amigo es quien está presente cuando lo necesitas… no cuando puede. Vía Hellogiggles.

Como Helga era una chica bastante ruda, casi todos sus compañeros preferían mantenerse alejados de ella. Solo una persona era la excepción: su mejor amiga Phoebe, la única que conocía sus secretos. Realmente Helga la quería muchísimo, y al igual que lo hacía con Arnold, no demostraba su cariño por ella con palabras, sino con acciones.

Como Phoebe era muy tímida, en varias oportunidades pudimos ver a Helga animándola a cumplir sus sueños, alcanzar sus metas y vencer sus miedos, e incluso, aconsejándola cuando vivió su primer heartbreak con uno de sus ídolos musicales.

Phoebe también participó en algunas de las travesuras de Helga, ayudándola a salir de apuros como nadie más podría haberlo hecho y cuidándola de que no se metiera en más problemas. Su amistad era genial: ambas se apoyaban en lo que podían, y mantenían sus secretos bien guardados. Todas deberíamos tener algo así.

Phoebe helga pataki. guddi

“Vamos, Phoebs. Solo porque no funcionó no significa que haya sido estúpido. Fue inteligente. Tú eres inteligente. Yo fui estúpida por creer que podría reemplazarte. Eres más que mi compañera. Eres mi mejor amiga.” Vía Tumblr.

Decir la verdad y expresar tus sentimientos es un proceso liberador

libros helga pataki. guddi

“La poesía de Arnold, del volumen 1 al 14”. Vía Aminoapps.

Sabemos que a Helga le costaba demostrar sus sentimientos y por eso prefería molestar a Arnold intentando llamar su atención en lugar de ser gentil con él. Pero la chica solía escribir versos de amor en un cuaderno rosa para canalizar sus emociones, lo cual le permitía liberarse de aquello que llevaba en el corazón pero que no se animaba a decir.

Fue así como nos enseñó que cuando reprimes tus sentimientos, tarde o temprano terminas “explotando” cuando sientes que ya no puedes más, por lo que siempre es mejor exteriorizarlos; pero eso sí, no con cualquier persona, solo con quien realmente se merezca tu confianza.

oye arnold helga pataki. guddi

Helga tuvo algunas sesiones con una psiquiatra, con quien finalmente pudo desahogarse y gritar a los cuatro vientos “¡AMO A ARNOLD!”. Vía Twitter.

Ser independiente y tener coraje es lo importante

Producto de la distante relación con sus padres, quienes no le prestaban mucha atención, Helga aprendió a cuidarse sola, a hacer todo por su cuenta, a defenderse y a abrirse oportunidades por sí misma desde pequeña. Nunca dependió de nadie para nada. De vez en cuando recurría a su amiga Phoebe, pero la mayor parte del tiempo lograba sus objetivos sin ayuda.

Si algo necesita el mundo, más que nunca, es mujeres capaces de tomar las riendas de su vida y no espera a que los demás les resuelvan los problemas. Necesitamos más Helgas Pataki.

seguridad helga pataki. guddi

Helga nunca tuvo problema con atenderse a sí misma. Vía: Vía Viax.

No es necesario ser “femenina” para ser hermosa

belleza helga pataki. guddi

Cuando Helga intentó cambiar, entendió que estaba bien ser diferente. Vía Bustle.

En uno de los capítulos, Helga es víctima de burlas por parte sus compañeros por lucir “muy masculina” y “no parecer una chica”. Justo esa semana, sus compañeras organizan una pijamada a la que ella no es invitada por el mismo motivo. Con la ayuda de revistas de moda, intenta ser “más femenina”, para verse “bonita” y encajar con el resto de las niñas.

El gran debut de su nueva imagen sería al llegar de sorpresa a la pijamada. Lo hizo y, al principio, todas la adoraron, pero, tras un rato se dio cuenta de lo absurdo que era tratar de cambiar para agradar a otros.

Ella era feliz siendo distinta, se sentía cómoda así. Seguiría siendo la niña de una sola ceja y amante de los deportes que siempre había sido, diciendo todo con completa sinceridad y sin importar lo que dijeran. Una seguridad que, sin duda, las mujeres necesitamos recordar de vez en cuando.

Ante cualquier problema siempre hay que buscar soluciones y no darse por vencida

susto helga pataki. guddi

Años de pensar rápido para evitar ser descubierta. Vía: Hey Arnold Reviewed.

Vaya que Helga se metía en líos por seguir a Arnold, como cuando perdió su libro rosa con todos sus poemas, o su relicario, o cuando caminaba dormida hasta su casa. Pero siempre, siempre, encontraba una solución para todo: desde usar disfraces hasta escalar muros con una cuerda. La única capaz de detenerla para alcanzar sus objetivos era ella misma.

Ser capaz de evaluar situaciones y encontrar respuestas rápidas es una gran ventaja para la vida.

Lo mejor de la vida no tiene precio

amor helga pataki. guddi

Los abrazos son la mejor parte. Fuente: Pinterest.

El papá de Helga era un empresario conocido como el “Rey de los Localizadores” (los queridos y ya obsoletos beepers), y seguramente, el ingreso económico del hogar era jugoso. Pero lo que realmente aportaba felicidad a la vida de Helga eran situaciones sencillas: ver sonreír a Arnold, jugar béisbol con los chicos, andar por las calles del vecindario… cosas que no se podían pagar ni comprar. Aunque en ocasiones, conseguía dinero con su papá para ayudarles a los demás.

Si el dinero no te sirve para ser feliz y ayudar a otros, entonces, ¿para qué sirve? Pienso esto cada vez que recuerdo la ocasión en que Helga estuvo dispuesta a sacrificar su regalo (unas botas únicas y costosas que en serio había querido por mucho tiempo), para que Arnold pudiera cumplir su sueño de Navidad ayudando al Señor Hyunh a reencontrarse con su hija.

Las apariencias engañan

Detrás de la chica ruda y agresiva se escondía una niña dulce y sensible. Todos los golpes, los apodos y las bromas, fueron todo el tiempo solo una coraza, una armadura para proteger sus verdaderos sentimientos por el temor a ser lastimada. Ninguna persona de su curso habría creído todo lo que hizo por su enamorado y la gente que en verdad quería. Al final de todo, Helga G. Pataki es uno de los personajes de Nickelodeon más nobles que haya existido.

Definitivamente la realidad que le tocaba vivir era complicada. Unos padres que no le prestaban atención y una hermana mayor que a pesar de estar ausente de manera física la mayor parte del tiempo, permanecía eternamente en las conversaciones, sueños y anhelos de los señores Pataki. Y, aun así, no guardaba rencores ni había cerrado su corazón al amor. No se enfrascó en sí misma, sino que vio más allá, y, con tan pocos años de vida, nos enseñó más lecciones de vida de las que podríamos haber imaginado con la primera impresión.

enamorado helga pataki. guddi

El lado que solo quienes admiramos a Helga conocemos. Vía GIFER.

Helga Pataki nos enseñó que para ser una chica interesante no necesariamente había que ser sexy y popular. Nos enseñó que hay que ver más dentro de las personas para saber quiénes realmente son porque, al final, lo que manifiestan puede ser solo una coraza. Nos enseñó que los sentimientos, incluso si se ocultan, deben ser asumidos como propios. Y nos enseñó que quien ama de verdad debe, a veces, asumir que no podrá “tener” al otro, pero que eso no impide que lo pueda amar.

Bonus track:

Lo que no sabías de Hey, Arnold!… en 23 datos:

Referencias a Orson Welles, la inspiración para el segundo nombre de Helga Pataki… Todo lo que quisiste saber sobre la serie. Vía YouTube.