Películas suecas: entre la hedónica fantasía y la brutal realidad

Las películas suecas son una ventana a un mundo que puede parecer distante e ideal, pero que, al igual que otros, tiene puntos en común con el nuestro.

Extensamente celebrada como una de las naciones más progresivas que vio nacer la era moderna, a lo largo del último siglo Suecia se ha mostrado a la vanguardia, no solo a través de numerosas invenciones responsables de moldear la contemporaneidad, sino también por medio de políticas como la despenalización de la homosexualidad en 1944, el cambio de identidad legal para personas transgénero en 1972 y la prohibición del castigo físico para los niños, siete años después.

No es de extrañar, pues, que la misma actitud se haya traducido en una reconocida industria filmográfica productora de trabajos de un gran calibre, como los siguientes:

N.º 1: The Phantom Carriage (1921, Sjöström)

Sjöström películas suecas. guddi
La cinta sirvió de inspiración visual para “The Shining”, de Stanley Kubrick. Vía i.pinmg.

Durante la víspera de Año Nuevo, según la leyenda, la última persona en morir es condenada a convertirse en el conductor de un carruaje fantasma, el cual recolecta almas para la Muerte, a lo largo del transcurso del año siguiente. En tal contexto, David Holmes (Victor Sjöström), carpintero vuelto vagabundo, se enfrenta a un recuento de su pasado que, destruido por el alcoholismo, le sentencia a la humillación pública, el rechazo familiar y la enfermedad.

De un guion influenciado por la moral religiosa de la época, la cinta del cine mudo desvela a su conveniencia aspectos que conceden cierta profundidad a sus personajes. Al valor de la obra se añade la presencia de recursos de efectos visuales, entonces innovadores, como la predominante superposición de dos imágenes en una sola toma.

El clásico del cine sueco, subtitulado al español, está disponible en YouTube

N.º 2: Wild Strawberries (1957, Bergman)

bergman películas suecas. guddi
El largometraje marca la última aparición en pantalla de Victor Sjöström. Vía The Criterion Collection.

Casi un octogenario, los sueños de Isak Borg (Victor Sjöström) le hacen enfrentarse al prospecto de una muerte que se le figura cercana. Un académico consumado, al ser invitado por la Universidad de Lund a una ceremonia en que recibirá un título honorario, el doctor emprende un viaje en automóvil junto a su embarazada nuera, Marianne (Ingrid Thulin), travesía que le confronta a recuerdos de un primer amor no correspondido y sus fracasos como padre.

El filme de Bergman incorpora imágenes surrealistas durante aquellas secuencias, que retratan las pesadillas o arrepentimientos de su protagonista, cuyo formato difumina los límites entre el pasado y el presente, la ficción y la realidad.

La cinta influenció el trabajo de cineastas como Tarkovsky, Lynch y Cronenberg. Tráiler de “Three Reasons: Wild Strawberries”, vía YouTube.

N.º 3: Fucking Åmål (1998, Moodysson)

Moodysson películas suecas. guddi
El director Lukas Moodysson escribió nueve borradores del guion de la cinta. Vía i.pinmg.

Ciertamente la entrada más convencional en esta selección, en Fucking Åmål Elin (Alexandra Dahlström) y Agnes (Rebecka Liljeberg) son un par de adolescentes frustradas por el transcurso de sus vidas, en el diminuto y restrictivo pueblo de Åmål. A pesar de sus estatus sociales discordantes, la actitud desafiante de las jóvenes hacia la norma eventualmente las empuja a formar una relación cada vez más urgente y cercana.

El largometraje ofrece momentos cómicos oportunos, ejecutados de manera natural por el elenco, a la vez que introduce dramatismo en la forma de la dinámica familiar de sus protagonistas y ofrece un vistazo a la complejidad de las interacciones sociales particulares en la adolescencia.

La cinta fue rodada a lo largo de un período de 30 días. Tráiler subtitulado de “Fucking Åmål”, vía YouTube.

N.º 4: Let The Right One In (2008, Alfredson)

Alfredson películas suecas. guddi
El filme se hizo con más de 70 premios, en eventos como el Austin Fantastic Fest y Amsterdam Fantastic Film Festival. Vía Polygon.

Oskar (Kåre Hedebrant) es un niño no solo atormentado por sus compañeros de escuela, sino además descuidado por sus padres, a quien el abuso le empuja a desarrollar una fijación enfermiza por las fantasías de venganza y asesinato. Sin embargo, su aislamiento pareciera llegar a un alto tras conocer a Eli (Lina Leandersson), eventualmente su relación más profunda y nueva vecina de su edificio de apartamentos, cuya aparición coincide con una ola de asesinatos que conmocionan al área.

Centrado en las interacciones de sus personajes principales, el filme de Alfredson es elevado por las interpretaciones convincentes de Hedebrant y Leandersson. Lógicamente menos gráfico que su fuente de inspiración, la novela homónima de John Lindqvist, el largometraje hace bien en conservar el aura angustiante del material original.

El filme fue adaptado en 2010, como la versión estadounidense titulada “Let Me In”. Tráiler subtitulado, vía YouTube.

N.º 5: A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence (2014, Andersson)

Andersson películas suecas. guddi
El título de la película fue inspirado por la pintura “Los cazadores en la nieve”, de Pieter Brueghel. Vía WordPress.

Traducida al español como Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia, la cinta de Roy Andersson presenta diferentes escenas que resaltan la absurdidad de la condición humana, a través de las vivencias de Sam (Nils Westblom) y Jonathan (Holger Andersson), dos vendedores de artículos de broma.

Característica por la carencia de movimientos de cámara, el filme depende exclusivamente del desenvolvimiento de sus personajes en la escenografía, para imprimir dinamismo a tomas estáticas.

El largometraje es la última entrega de la “Trilogía viviente” de Andersson. Tráiler Venice 2014 de “A Pigeon Sat On A Branch Reflecting on Existence”, vía YouTube.


Difícilmente Suecia es uno de los países más reconocidos por su industria cinematográfica, la cual para 2017 produjo la cantidad de 50 cintas, cifra nada despreciable para un solo año. Sin embargo, con los anteriores filmes demuestra que, si bien su fortaleza no siempre se encontró en los números, los obstáculos no supusieron el desaliento suficiente para impedirle crear algunas de las cintas más influyentes en la historia del séptimo arte.

 

 

 

Renée Michel

Estudiante de periodismo. Miembro del casi extinto Círculo Literario Cuervo Cínico. Traduce poemas como pasatiempo. Posee una afición por la música y el cine únicamente equiparable a su afinidad por participar en concursos literarios que cree (sabe) perdidos.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.