Sobre cuidadores de pandas y un mundo de profesiones y trabajos raros


Algunos trabajos raros son, de hecho, el sueño de muchos. Hoy te contamos algunas que generan la envidia (chiste o sorpresa) de muchas personas.

Ya lo decía aquella vieja cita erróneamente atribuida a Confucio:

Escoge un trabajo que ames y no tendrás que volver a trabajar un solo día en tu vida

Si bien la mayoría de trabajos resultan tan tediosos como mal remunerados, alrededor del mundo existen individuos que se ganan la vida realizando actividades, para algunos, inauditas, que bien pueden representar un verdadero ideal laboral para muchos otros.

Algunas de estas profesiones pudieron no haber existido hace siglos o ser productos de la modernidad. En otros casos, atienden a condiciones puntuales que requieren la creación de profesiones que de no ser así no existirían.

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¿Quién quiere tener un trabajo como este?

Raras. Diferentes. Que requieren habilidades sumamente específicas. Que pueden ser el trabajo soñado de muchos. Así son las siguientes profesiones raras:

Directivo empresarial falso

 

Nada mas te pones un traje… y ya estás listo para ser un empresario falso en China. Vía Giphy.

En 2010, Mitch Moxley, un estadounidense basado en China, recibió una oferta de empleo nada despreciable como experto en control de calidad, ¿el único requisito? Poseer una tez blanca y un traje de vestir para ocasiones formales.

Por mil dólares a la semana, las responsabilidades de Moxley consistían en visitar sitios de construcción, asistir a ceremonias de corte de cinta, recitar discursos y socializar, pero sobre todo, pasar el tiempo en oficinas y cuartos de hotel que le eran asignados temporalmente. Ya lo dejaba claro el consejo de uno de sus colegas: “Trae una computadora. Podrás ver películas todo el día.”

Pescador de bicicletas

 

Así es cómo se pesca en Amsterdam. Y no, no son peces. Vía Giphy.

Alrededor de la década de los sesenta, y por motivos difíciles de dilucidar, la acumulación excesiva de bicicletas en los 165 canales de Amsterdam se convirtió en un problema al dañar la parte inferior de las embarcaciones que transitaban la zona.

Por ello, el gobierno emplea a pescadores de bicicletas profesionales, a quienes remuneran con un salario a tiempo completo y prestaciones, los cuales sustraen de las aguas un aproximado de 15 mil bicicletas anualmente. Según Jan de Jonge, pescador de bicicletas: “Amo mi trabajo. Te paras afuera con mucha libertad a tu alrededor. Es un trabajo agradable.”

Oshiya

El trabajo de los oshiya no es nada fácil. Aproximadamente, 9 millones de personas viajan (todos los días) en los trenes de Tokio. Vía Giphy.

Traducido al español como “empujadores”, los oshiya japoneses se aseguran de que ningún pasajero quedé atrapado entre las puertas del metro. Uniformados con sombreros y guantes blancos, los primeros oshiya fueron estudiantes desplegados a lo largo de la congestionada estación de Shinjuku.

A pesar de su popularidad en territorio nipón, la profesión nació en Estados Unidos a inicios del siglo XX donde los empujadores ganaron el sobrenombre de “empacadores de sardinas”. No obstante, con la introducción de puertas automáticas, la ocupación fue descontinuada en Norteamérica.

 

Hacker ético

Si te apasiona hackear, pero no quieres usar tu poder para el mal, ser un hacker ético es una buena alternativa. Vía Giphy.

Aunque a primera vista un término contradictorio, los hackers éticos realizan la función vital de detectar debilidades en la red de seguridad digital de las empresas para las que laboran, así como contrarrestar e identificar los orígenes de ataques cibernéticos maliciosos.

Ahora oficialmente una certificación para profesionales de la tecnología, cuyo costo total ronda los dos mil dólares, la profesión nació de la mano de firmas privadas y agencias gubernamentales que contrataban a antiguos hackers maliciosos para proteger sus sistemas.

Doliente profesional

 

Si te sobran las lágrimas, es una buena opción convertirlo en una carrera. Vía Giphy.

Si lo suyo es llorar, tal vez debería considerar una carrera como doliente profesional. Nativa de China, esta práctica también ha sido registrada en la antigüedad dentro de culturas como la romana y egipcia.

En la actualidad, compañías como Rent-A-Mourner (Renta-un-doliente), basada en Inglaterra, ofrecen el servicio a un costo aproximado de 68 dólares por doliente, en su modalidad “profesional” o “discreta”, quienes lloran por un período de dos horas. Otros profesionales como la china Hu Xinglian, llevan la teatralidad a un siguiente nivel al añadir danzas y presentaciones musicales a su acto.

Cuidador de pandas

 

Sin duda, el trabajo de sus sueños para muchos. Vía Giphy.

Considerado por muchos el mejor trabajo del mundo, esta es una profesión particular al Centro de Protección e Investigación del Panda Gigante de China. Con un salario de 32 mil dólares anuales, más alimentación, transporte y costos de estadía, aquellos interesados en aplicar al trabajo deben cumplir los siguientes requisitos: superar los 22 años de edad, contar con habilidades para la redacción y fotografía, así como poseer un conocimiento básico sobre pandas.

Tras la apertura de plazas disponibles en 2014, presuntamente un número mayor a las cien mil personas aplicaron a la codiciada posición.

Cuidadores de pandas en el centro de investigación de Ya’an.What is the happiest job in the world? A panda nanny!

¿Y usted, estaría dispuesto a abandonar su profesión por uno de estos trabajos? ¿Cuáles añadiría a la lista? Su opinión es bienvenida.