Aquellos tiempos cuando veíamos “Los años maravillosos”


What would you do if I sang out of tune?
Would you stand up and walk out on me?
Lend me your ears and I’ll sing you a song
I will try not to sing out of key, yeah

Oh, baby I get by with a little help from my friends
By with a little help from my friends.
All I need is my buddies
By with a little help from my friends
I said I’m gonna get by with a little
By with a little help from my friends
Whoa oh oh oh oh…
Vía lyricsondemand.

¿Quién no recuerda estas famosas líricas que nos acompañaron, a muchas, en nuestra infancia, cada vez que veíamos Los años maravillosos? Y con estas, llega a nuestra mente Kevin Arnold (interpretado por Fred Savage); su mejor y nerdo amigo, Paul Pfeiffer (Josh Saviano); y Winnie Cooper, el primer amor de Kevin (Danica McKellar).

Con estos personajes aprendimos lo que era el primer amor, comprendimos (o recordamos) las dudas existenciales de la adolescencia y, a través de sus ojos, asistimos a los grandes acontecimientos históricos de finales de la década de los sesenta y principios de los setenta: la guerra de Vietnam, el movimiento hippie, Woodstock, el asesinato de Martin Luther King y de John F. Kennedy, la incursión masiva de las mujeres en los lugares de trabajo…

¿Cómo olvidar a esta familia? Vía Justwatch.

Un Kevin Arnold adulto es el narrador nostálgico, que nos cuenta cómo vivió su infancia y adolescencia en una época en la que, él mismo asegura: “When a kid could still go for a long walk alone at dusk without ending up on a milk carton” (“Cuando un niño podía, todavía, ir por una larga caminata, solo en la oscuridad, sin acabar en una caja de leche”, refiriéndose a los anuncios sobre niños desaparecidos, impresos en los cartones de leche).

Los años maravillosos fue una serie gloriosa que llegó a Hispanoamérica a principios de los noventa. Y en donde quiera que se difundió fue un exitazo: tuvo seis temporadas, TV Guide la incluyó en la lista de las 20 mejores de la década de 1980, en 1988 ganó un Emmy por mejor serie de comedia y Fred Savage, con solo 13 años de edad, fue nominado como mejor actor principal en una serie de este tipo. Y fue, además, el nominado más joven hasta ese momento.

De Los años maravillosos hay decenas de anécdotas y datos curiosos. Algunos son los siguientes:

N.º 1: Fue innovadora para su época

Era una comedia, pero jamás usó los tracks de risas fingidas que sí se utilizaban en otras series de la época. Además, el uso de la cámara (así como de ciertos ángulos) y de un narrador que hace un flashback de su vida fueron innovaciones importantes para el mundo de las series televisivas.

Winnie Cooper enamoró a varias generaciones. Vía Huffingtonpost.

N.º 2: La característica principal para protagonizar la serie… ser niño

Los productores de la serie buscaron actores infantiles cuyo talento más destacado fuera, en lugar de representar personajes, ser lo que eran: niños.

La química entre los actores también fue fundamental. Vía Flickr.

N.º 3: El éxito les llegó a los seis episodios

En 1988, después de solo seis episodios, Neal Marlens y Carol Black (los productores quienes, además, ya eran pareja) se llevaron a casa el Emmy por Mejor Serie de Comedia.

El día de la premiación. Vía Hooch.

N.º 4: Existió la posibilidad de que nunca conociéramos a Danica McKellar

En la audición para Winnie Cooper, las finalistas fueron Danica McKellar y… su hermana, Crystal. Al final, Danica se quedó con el papel principal y Crystal… tuvo el papel recurrente de Becky Slater, la rival por ganar el amor de Kevin. ¿Contradictorio, no?

Crystal McKellar junto a su “archirrival”, su hermana, Danica McKellar. Vía Yahoo.

N.º 5: El primer beso fue especial

Tanto para Fred Savage como para Danica McKellar, el primer beso que se dieron en pantalla fue, también, su primer beso en la vida real.

El primer beso era, en verdad, el primer, primer, primer beso. Vía IMDb.

N.º 6: Pasó lo que tenía que pasar

Tanto Fred como Danica tuvieron un crush por el otro durante cierto tiempo. Después, el sentimiento se convirtió en amistad.

Para muchos, eran la pareja ideal. Así que cada rompimiento ponía a la audiencia en tensión. Vía stevenscaffardi.blogspot.

N.º 7: Muchos parlamentos y líneas eran de la vida real

“Do you like him, or do you like him, like him?”, es una expresión con la que se nombró uno de los capítulos, y que los escritores escucharon decir a los actores un día en que ambos hablaban sobre un chico que le gustaba a Danica.

Otras frases que aparecen en los capítulos fueron, también, tomados de las conversaciones y frases que usaban los actores fuera de escena.

La convivencia diaria motivaba muchas de las líneas de “Los años maravillosos”. Vía Rolling Stone.

N.º 8: Winnie era más alta que Kevin, así que…

Se introdujo en el guión una de las tantas rupturas amorosas entre los personajes, para dar tiempo a que Kevin Arnold diera el estirón y tuviera una altura similar a la de su amada Winnie Cooper.

Se nota la diferencia de estatura, ¿no es así? Vía Parade.com.

La serie les marcó la vida, sobre todo, a los actores que hicieron de niños y adolescentes. Y es que, a diferencia de lo que pasó con muchos niños actores de la factoría Disney, no se convirtieron en “juguetes rotos”.

Fred Savage, después de su paso por Los años maravillosos, tuvo apariciones menores en varias series y películas, sin llegar a volver a tener el éxito que tuvo. Sin embargo, sí lo tuvo tras las cámaras, como productor y director.

Fred Savage, para muchos, jamás ha dejado de ser Kevin Arnold. Vía Rolling Stone.

Danica fue el amor adolescente de toda una generación, y una fantasía para muchos durante bastante tiempo, a tal punto que cuando la revista Stuff, en 2005, preguntó a cuál actriz de la década querían ver en la portada, la respuesta mayoritaria fue: Danica McKellar. Así fue como posó en lencería para la revista.

Pero más allá que aparecer ante las cámaras, McKellar se enfocó en las matemáticas (estudió esa carrera en la UCLA) y escribió un libro con el título Las matemáticas no apestan: cómo sobrevivir a las matemáticas en la educación media sin enloquecer o romperte una uña (es un libro dirigido a niñas y mujeres).

De actriz a autora. Vía Rolling Stone.

Josh Saviano fue otro de nuestros preferidos en esta serie. Y aunque cualquiera hubiera apostado a que seguiría con la actuación, su destino fue otro: terminado Los años maravillosos no volvió a actuar, y más tarde se graduó de Ciencias Políticas en Yale. Su destino era ser socio del bufete de abogados Morrison Cohen LLP. Es abogado, igual que el Paul adulto de la serie.

De niño a adulto. Vía Closeweekly.

Los años han pasado, pero Los años maravillosos se han quedado en nuestro corazón, como sucede con el primer amor… o con el famoso opening de la serie: